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 * A medida que la transición demográfica entra en una nueva etapa de transición hacia la longevidad, es necesario ampliar el enfoque más allá de una sociedad que envejece, hacia una sociedad longeva. Una sociedad que envejece se centra en los cambios en la estructura de edad de la población, mientras que una sociedad longeva busca aprovechar las ventajas de una vida más larga mediante cambios en la forma en que envejecemos.
 * Lograr una sociedad longeva requiere cambios sustanciales en el ciclo vital y las normas sociales, e implica una transición epidemiológica que se centre en retrasar los efectos negativos del envejecimiento. Los cambios generales necesarios para lograr una longevidad saludable incluyen un mayor enfoque en la esperanza de vida saludable, un cambio de la salud intervencionista a la preventiva, una importante agenda de salud pública para evitar el aumento de la desigualdad en salud, el establecimiento de consejos de longevidad para garantizar la coordinación de políticas entre los departamentos gubernamentales y la evaluación intergeneracional de las políticas, para garantizar que, al adaptarse a una vida más larga, estas no se desvíen hacia las personas mayores.
 * Una sociedad longeva representa una nueva etapa para la humanidad y requiere cuestionar nociones profundas sobre la edad y el envejecimiento si se quiere que la sociedad haga el mejor uso del tiempo adicional que trae consigo la longevidad.
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 * echnological changes have economic impact. It's not just that technology allows more goods and services to be produced more efficiently and at greater scale. It's also that these changes disrupt previous assumptions about the conduct of human lives, human relationships, and the methods to save money to buy goods and services. A society in which people expect to die around the age of 100, or even older, needs to make different plans than a society in which people expect to die in their 70s.  * Technological changes have economic impact. It's not just that technology allows more goods and services to be produced more efficiently and at greater scale. It's also that these changes disrupt previous assumptions about the conduct of human lives, human relationships, and the methods to save money to buy goods and services. A society in which people expect to die around the age of 100, or even older, needs to make different plans than a society in which people expect to die in their 70s.
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 * Topics addressed in this episode include:
 * ) Why Andrew wrote the book "The 100-Year Life" (co-authored with Lynda Gratton)
 * *) Shortcomings of the conventional narrative of "the aging society"
 *) Topics addressed in this episode include:
 *) Why Andrew wrote the book "The 100-Year Life" (co-authored with Lynda Gratton)
 *) Shortcomings of the conventional narrative of "the aging society"
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 * Los cambios tecnológicos tienen un impacto económico. No se trata solo de que la tecnología permita producir más bienes y servicios de forma más eficiente y a mayor escala. También se trata de que estos cambios alteran las suposiciones previas sobre la vida humana, las relaciones humanas y los métodos para ahorrar dinero para comprar bienes y servicios. Una sociedad en la que se espera morir alrededor de los 100 años, o incluso más, necesita planificar de forma diferente a una sociedad en la que se espera morir a los 70.
 * Algunos políticos, en momentos de descuido, incluso han expresado ocasionalmente el deseo de que los jubilados "se apresuren a morir", debido al aumento desmesurado de los costos de las pensiones y la atención médica para las personas mayores. A estos políticos les preocupan las consecuencias negativas de una vida más larga. En su opinión, una vida más larga sería perjudicial para la economía.
 * Pero no todos piensan así. De hecho, Andrew J. Scott, distinguido profesor de economía de la London Business School, ha estudiado diversos escenarios futuros sobre las consecuencias económicas de una vida más larga. Nos invita a este episodio.
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 * Andrew Scott says we can stop one of humanity’s biggest achievements turning into a dystopian near-future  *
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 * How do we change the way we age? The Longevity Imperative by Andrew J. Scott
 * https://www.youtube.com/watch?v=Qm49ra8z7b8
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 * El Imperativo de la Longevidad: Nuevas Perspectivas sobre Vida, Carrera y Propósito
 * https://talanton.cl/el-imperativo-de-la-longevidad-nuevas-perspectivas-sobre-vida-carrera-y-proposito/
Publicado a las 16:11h in Editorial by estudiobajbujdiseno
La longevidad representa una excelente oportunidad para que las sociedades transformen la manera en que piensan sobre la vida, el trabajo y el propósito. Es lo que plantea el destacado economista y profesor de la London Business School, Andrew J. Scott, en su reciente libro “The Longevity Imperative”, donde se refiere a las implicaciones económicas, sociales y políticas de vivir más tiempo.

Sabemos que en los últimos 100 años, la esperanza de vida en el mundo ha aumentado en promedio entre 2 y 3 años por cada década, lo que desafía a los mayores a una “reinvención personal”, como destaca el profesor Scott.

Tres son las ideas centrales que quisiera relevar y que en Tálanton vemos como ejes fundamentales tanto para la definición de políticas públicas y empresariales, como también a nivel individual, considerando nuestra mirada de las personas mayores como sujetos activos de derecho:

La noción tradicional de que uno elige una carrera y se aferra a ella hasta la jubilación ya no corre. ¿Estamos como sociedad impulsando a las personas a reinventarse, diversificar sus carreras y desarrollar nuevos intereses a lo largo de sus vidas? ¿Cuál es el rol de las empresas en esto?
La rápida evolución de la tecnología y el mercado laboral exige que los profesionales se actualicen constantemente. Al mismo tiempo, la tecnología fomenta un entorno propicio para la reinvención al dar acceso a una amplia gama de recursos en línea que permiten a los profesionales aprender y reeducarse sin grandes barreras. ¿Estamos diseñando políticas públicas que faciliten el acceso masivo a las herramientas tecnológicas que permiten el desarrollo de habilidades y competencias necesarias para la constante reinvención personal?
La reinvención requiere un cambio de mentalidad, en el que las personas deben verse a sí mismas como aprendices de por vida. ¿Estamos promoviendo en nuestras familias, colegios, universidades y lugares de trabajo una actitud flexible y abierta al cambio, cuestionando las creencias tradicionales sobre el trabajo y la carrera profesional?

Los invito a plantear estas y otras tantas preguntas en nuestros ámbitos de influencia y a abrazar con optimismo y proactividad los desafíos y grandes oportunidades que plantea el fenómeno de la longevidad.
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 * https://www.mckinsey.com/featured-insights/destacados/la-economia-evergreen-aprovechar-el-poder-de-la-longevidad-saludable/es
 * https://longevity.technology/news/were-at-the-beginning-of-the-second-longevity-revolution/
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 * the longevity imperative
 * How do we change the way we age? The Longevity Imperative by Andrew J. Scott
 * https://www.youtube.com/watch?v=Qm49ra8z7b8
 * SEGUIR EXPLORANDO 36.50
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 * McKinsey Health Institute
 * La ‘economía evergreen’: Aprovechar el poder de la longevidad saludable
 * 3 de julio de 2024 | Entrevista
 * https://www.mckinsey.com/featured-insights/destacados/la-economia-evergreen-aprovechar-el-poder-de-la-longevidad-saludable/es
 * Es un objetivo alcanzable, afirma el economista británico Andrew J. Scott, si el enfoque global pasa de la noción de una sociedad que envejece a la de una sociedad de longevidad, anclada en la prevención, la innovación y la inversión.
Scott es profesor de Economía en la London Business School, cofundador del Longevity Forum (Foro de la Longevidad) y coautor de The 100-Year Life (La vida de 100 años), del que se han vendido más de un millón de ejemplares. Su último libro, The Longevity Imperative: How to Build a Healthier and More Productive Society to Support Our Longer Lives (El imperativo de la longevidad: Cómo construir una sociedad más sana y productiva para vivir más años, Basic Books, abril de 2024), esboza lo que debe suceder en los sectores público, privado y social para estimular lo que él llama una “economía evergreen” (perenne o imperecedera).

Como parte de la serie Conversaciones sobre la salud (Conversations on Health) del McKinsey Health Institute (MHI), Scott se sentó recientemente con Ellen Feehan, socia de McKinsey y colíder del equipo de longevidad saludable del MHI, para hablar sobre el significado de la longevidad saludable y por qué debería ser prioritaria, independientemente de la edad, la geografía y la industria.

La siguiente es una versión editada de su conversación.

Ellen Feehan: En su opinión, ¿qué es la longevidad saludable?

Andrew Scott: Ha sucedido algo extraordinario. La esperanza de vida mundial supera ya los 70 años. En los países de renta alta, se espera que el 50 por ciento de los niños vivan hasta finales de los 80 o principios de los 90 años. Vivimos más, pero no estamos más sanos durante más tiempo. También debemos asegurarnos de ser productivos y estar comprometidos durante más tiempo. Y eso es lo que yo considero una longevidad saludable: cómo podemos responder a esta duración extra de vida que hemos logrado para asegurarnos de que no solo vivamos más tiempo, sino que estemos más sanos, comprometidos y seamos productivos durante más tiempo.

Ellen Feehan: ¿Por qué longevidad saludable y no envejecimiento saludable?

Andrew Scott: No quiero ponerme demasiado purista, [pero] en general, tengo un problema con la palabra "envejecimiento". Creo que hemos “medicalizado” la vejez; la vemos solo como una forma de decadencia. Y sí, por supuesto que se trata de un envejecimiento saludable, pero si vamos a pensar en la longevidad, tenemos que reconocer que también se trata del tiempo extra que tenemos por delante. Ya sea que tengamos 20, 50, 70 u 80 años, tenemos más tiempo por delante que las generaciones anteriores. Así que creo que centrarse en la longevidad, en ese tiempo que tenemos a cualquier edad, es realmente importante. ¿Qué es el envejecimiento saludable? Creo que la gente lo ve como algo que ocurre: “Ah, ya lo haré más tarde”. Se puede mejorar la forma de envejecer en cualquier momento, pero cuanto antes se empiece, mejor.

Ellen Feehan: En 2050, 1,600 millones de personas tendrán más de 65 años. ¿Cuál es la oportunidad en este cambio demográfico?

Andrew Scott: Me alegro de que haya usado la palabra “oportunidad”, porque normalmente una sociedad que envejece se ve como algo malo; es como, “Dios mío, tenemos una sociedad que envejece”. Pero sin duda es una oportunidad. Y creo que hay dos formas de darle la vuelta a esto. Una, a menudo se escucha a la gente decir: “Bueno, hay una oportunidad en todas las cosas que necesitan las personas mayores”. Pero creo que en realidad hay un cambio más profundo en juego. Yo lo llamo la sociedad evergreen o la economía evergreen. Vivimos más, pero necesitamos estar sanos más tiempo. Necesitamos estar comprometidos durante más tiempo. ¿Y cuáles son las cosas que puedes hacer por mí para ayudarme a lograrlo?

Es cierto que si en el futuro me enfermo y padezco demencia, gastaré dinero para que alguien me cuide, pero me gastaré una fortuna para evitar la demencia. Y a eso me refiero con la economía evergreen. ¿Qué cosas puedo hacer a los 30, 40, 50 o 60 años para ayudarme a mantener mi salud, mi propósito, mi sentido de compromiso? Y esa es una gran oportunidad para el sector del ocio, los alimentos y las bebidas, la educación y los servicios financieros, así como, por supuesto, los productos de salud. Es una enorme oportunidad de mercado porque, en todo el mundo, todos vivimos más años y podemos esperar tener más tiempo por delante. Por eso es tan importante cómo envejecemos.

Ellen Feehan: ¿Qué papel deben desempeñar aquí los empleadores y las organizaciones?

Andrew Scott: Creo que tienen un doble papel. Uno es, por supuesto, la forma en que cuidan de sus empleados, y el otro son los productos que fabrican. Es necesario que ocurran muchos cambios ahora; tenemos que adaptarnos a estas vidas más largas. Muchos productos nuevos. Muchos servicios nuevos. Y la mayoría de las empresas, cuando hablo con ellas, piensan en los mayores de 65 años como un mercado único centrado invariablemente en cuestiones como los cuidados y el declive, subestimando de hecho la capacidad de las personas mayores. Ésa es una creencia arraigada en el concepto de una sociedad que envejece; es decir, malinterpretar fundamentalmente un enorme mercado potencial con un número cada vez mayor de personas que tienden a tener más dinero que los más jóvenes. Así que creo que hay una enorme oportunidad de producto porque estamos entrando en un profundo período de cambio social, y las empresas son el brazo de distribución del cambio social.

Los empleadores se van a dar cuenta de que cada vez más trabajadores son mayores. En los últimos diez años, en los países [de renta alta], la mayor parte del crecimiento del empleo procede de trabajadores mayores de 50 años. Las empresas tienden a centrarse mucho en los trabajadores más jóvenes: “¿Cómo los atraigo?”. Pero si no tienes cuidado, perderás mucho talento que es mayor y experimentado. Y los equipos con diversidad de edades tienden a hacer que una empresa funcione mejor. Creo que las empresas a menudo no se dan cuenta de la experiencia y el conocimiento que tienen los trabajadores de más edad. Es muy importante pensar en cómo retener ese capital humano y encontrar formas de hacerlo a través de empleos más adaptados a la edad, garantizando al mismo tiempo que la plantilla de la empresa pueda aprovechar los beneficios de la diversidad intergeneracional.

Ellen Feehan: En 2023, el MHI realizó una encuesta global a 21,000 personas mayores sobre su percepción de la edad. Los encuestados coincidieron en gran medida en la importancia de tener un propósito y un compromiso significativo con la sociedad a medida que envejecen. A menudo nos referimos al refrán: “La edad es solo un número”. ¿Qué significa esa frase para usted?

Andrew Scott: Me encantaba esa expresión, pero cuanto más pienso en ella, más me confunde, porque la pregunta es: “¿Qué número?”. ¿Y es útil? Estamos muy enfocados en la edad cronológica. Estamos muy enfocados en cuántas velas hay en el pastel de cumpleaños.

Y esa es la base del edadismo (discriminación por razón edad): la idea de que tu edad cronológica determina tus comportamientos. Pero creo que hay otras dos definiciones de edad realmente importantes.
 * Una se llama “edad prospectiva”: el número de años que puedes esperar vivir. A los 58 años, debería comportarme de forma diferente a mi padre y a mi abuelo a esta edad, porque tengo más años por delante.
 * Y la otra forma realmente importante de pensar en la edad es la edad biológica: a menudo decimos “tienes buen aspecto para tu edad”, que es un reconocimiento informal del concepto de edad biológica.

Si queremos envejecer bien, realmente tenemos que asegurarnos de que nuestra edad biológica se mantenga lo más joven posible, durante más tiempo. [En cuanto a] la edad cronológica, no estoy seguro de que sea útil. A menudo es un concepto muy engañoso. Necesitamos pensar en el envejecimiento de forma muy diferente. En definitiva, tenemos que cambiar nuestra manera de envejecer para no sobrevivir a nuestra salud, nuestra riqueza, nuestras finanzas, nuestras habilidades, nuestras relaciones. Si vamos a cambiar nuestra forma de envejecer, a cualquier edad deberíamos comportarnos de forma diferente a las generaciones pasadas.

Ellen Feehan: ¿Puede hablarnos de la importancia de la colaboración y la asociación para impulsar el impacto en el ámbito de la longevidad saludable, ojalá durante nuestra vida?

Andrew Scott: Creo que la longevidad es un tema de enorme importancia, a la altura de la inteligencia artificial y el cambio climático. Si pensamos individual y colectivamente, pocas cosas serán tan importantes para nuestro futuro como la forma en que envejecemos. Es algo obvio, ¿no? Pero cómo envejeceremos no es algo sencillo. Depende de muchos factores diferentes. Dependerá de los productos que compremos. Dependerá de lo que haga mi empleador. Dependerá del medio ambiente, de mi comunidad y de las normas sociales. Abarca muchas áreas diferentes. Creo que, ya se trate de individuos, comunidades o gobiernos, tenemos que centrarnos realmente en cómo apoyamos estas vidas que ahora son más largas. Eso requerirá muchos cambios muy tecnocráticos en la economía, el sector financiero y los sistemas de salud. Pero, sobre todo, es realmente una cuestión personal. Sabemos que las personas que viven más son las que tienen un sentido de propósito, de comunidad y de compromiso. Por eso, adaptarse a una vida más larga es, en cierto sentido, la actividad colaborativa por excelencia.
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 * 03 Sep El Imperativo de la Longevidad: Nuevas Perspectivas sobre Vida, Carrera y Propósito
Publicado a las 16:11h in Editorial by estudiobajbujdiseno
 * https://talanton.cl/el-imperativo-de-la-longevidad-nuevas-perspectivas-sobre-vida-carrera-y-proposito/
La longevidad representa una excelente oportunidad para que las sociedades transformen la manera en que piensan sobre la vida, el trabajo y el propósito. Es lo que plantea el destacado economista y profesor de la London Business School, Andrew J. Scott, en su reciente libro “The Longevity Imperative”, donde se refiere a las implicaciones económicas, sociales y políticas de vivir más tiempo.

Sabemos que en los últimos 100 años, la esperanza de vida en el mundo ha aumentado en promedio entre 2 y 3 años por cada década, lo que desafía a los mayores a una “reinvención personal”, como destaca el profesor Scott.

Tres son las ideas centrales que quisiera relevar y que en Tálanton vemos como ejes fundamentales tanto para la definición de políticas públicas y empresariales, como también a nivel individual, considerando nuestra mirada de las personas mayores como sujetos activos de derecho:

La noción tradicional de que uno elige una carrera y se aferra a ella hasta la jubilación ya no corre. ¿Estamos como sociedad impulsando a las personas a reinventarse, diversificar sus carreras y desarrollar nuevos intereses a lo largo de sus vidas? ¿Cuál es el rol de las empresas en esto?
La rápida evolución de la tecnología y el mercado laboral exige que los profesionales se actualicen constantemente. Al mismo tiempo, la tecnología fomenta un entorno propicio para la reinvención al dar acceso a una amplia gama de recursos en línea que permiten a los profesionales aprender y reeducarse sin grandes barreras. ¿Estamos diseñando políticas públicas que faciliten el acceso masivo a las herramientas tecnológicas que permiten el desarrollo de habilidades y competencias necesarias para la constante reinvención personal?
La reinvención requiere un cambio de mentalidad, en el que las personas deben verse a sí mismas como aprendices de por vida. ¿Estamos promoviendo en nuestras familias, colegios, universidades y lugares de trabajo una actitud flexible y abierta al cambio, cuestionando las creencias tradicionales sobre el trabajo y la carrera profesional?

Los invito a plantear estas y otras tantas preguntas en nuestros ámbitos de influencia y a abrazar con optimismo y proactividad los desafíos y grandes oportunidades que plantea el fenómeno de la longevidad.

Alejandra Pérez Fabres, Presidenta de Corporación Tálanton
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 * de Andrew Scott
 * On the Limits of Chronological Age
 * Rainer Kotschy, David E. Bloom & Andrew J. Scott
 * www.nber.org/papers/w33124
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 * http://www.nber.org/system/files/working_papers/w33124/w33124.pdf
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 * Otros NBER papers de Andrew Scott (con Acemoglu)
 * The Rise of Age-Friendly Jobs [2022]
 * www.nber.org/papers/w30463
 * Age-Friendly Jobs on the Rise, and Not Just for Older [2022]
 * www.nber.org/digest/202211/age-friendly-jobs-rise-and-not-just-older-workers
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 * The economics of longevity – An introduction
 * https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2212828X22000718
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 * La economía de la longevidad de Andrew Scott transforma el envejecimiento poblacional en una oportunidad económica, enfocándose en extender la vida saludable, productiva y activa. Se basa en adaptar estructuras sociales y económicas para que más años de vida se traduzcan en bienestar y crecimiento. McKinsey & Company

Basado en las ideas de Andrew Scott (autor de The Longevity Imperative y The 100-Year Life), los principios clave para gestionar la economía de la longevidad son:
 * 1. Transición hacia la Longevidad: No es solo un envejecimiento de la población (más personas mayores), sino un aumento en la esperanza de vida, especialmente en los años posteriores a los 80, requiriendo un cambio de enfoque.
 * 2. Maleabilidad de la Edad: El envejecimiento no es un destino fijo. La salud y la edad funcional son "maleables", lo que significa que se pueden modificar y mejorar a través de la medicina y los estilos de vida.
 * 3. Enfoque Preventivo de Salud (Lifespan vs. Healthspan): El objetivo principal no debe ser solo vivir más años (longevidad), sino aumentar la esperanza de vida saludable (healthspan) para evitar años de morbilidad y reducir la carga sobre los sistemas de salud.
 * 4. Envejecimiento Productivo y Financiero: Se requiere una reestructuración de la vida laboral para que sea más larga y flexible, lo cual es necesario tanto para la sostenibilidad económica personal como para financiar vidas más largas.
 * 5. Adaptación Económica (Economía "Evergreen"): Las empresas y gobiernos deben innovar y adaptar sus productos, servicios y políticas a una población mayoritaria que es diversa y activa, aprovechando la experiencia de los trabajadores mayores.
 * 6. El Dividendo de la Longevidad: El aumento de la esperanza de vida debe considerarse un éxito económico y un recurso, no una carga, maximizando las oportunidades de bienestar que surgen de un mayor tiempo de vida.
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 .Esta transición de la longevidad no sólo representa una nueva etapa de transición demográfica, sino que también crea una nueva transición epidemiológica. Una vida más larga y un mayor número de cohortes de personas mayores significan que la lucha contra una amplia gama de enfermedades relacionadas con la edad (como el cáncer, la demencia, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, la artritis, etc.) dominará cada vez más la investigación y los sistemas médicos.

Y lo que es más importante, representa un nuevo reto para la humanidad. Durante la mayor parte de la historia de la humanidad se ha esperado que sólo una minoría llegara a edades avanzadas.

Sin embargo, esto ya no es así, por lo que se ha creado un nuevo imperativo humano: la importancia de envejecer bien.

No se trata de una tarea que comienza cuando las personas envejecen, sino que requiere cambios a lo largo de toda la vida. Si una sociedad que envejece se ocupa de satisfacer las necesidades y los retos de una proporción creciente de personas mayores, la longevidad requiere centrarse en toda la vida y no sólo en el final de la misma.

La consecuencia es que esta transición de la longevidad crea un nuevo reto para los individuos y la sociedad.

El aumento de la esperanza de vida debe ir acompañado de mejoras en la esperanza de vida saludable y de carreras más largas y productivas.

Si estas tres mejoras pueden lograrse simultáneamente, se obtendrá un dividendo de longevidad.

La conquista de este dividendo de la longevidad requiere cambios importantes en la estructuración de la vida, en el apoyo a los trabajadores por parte de las empresas, en la estructuración de los sistemas sanitarios y en la visión del empleo por parte de los gobiernos. En el pasado, las reducciones de la mortalidad y la salud condujeron a importantes ganancias en la esperanza de vida al reducir la mortalidad infantil y la de mediana edad. Todas estas ganancias en materia de salud se tradujeron en ganancias económicas, ya que una mayor proporción de trabajadores sanos y educados impulsó la economía. Lograr un dividendo de longevidad garantizará que el mismo impulso económico surja de las mejoras en la mortalidad y la salud también a edades más avanzadas.

Más tiempo y la maleabilidad de la e
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 * De una sociedad que envejece a una economía de la longevidad
 * CV Andrew J. Scott
 * 17/02/2022
 * https://cenie.eu/es/de-una-sociedad-que-envejece-una-economia-de-la-longevidad
 * Abstract
 * Por primera vez en la historia se está produciendo un cambio trasformador en la edad de la población mundial. Este hito supone que hoy día, existen más personas mayores de 65 años que menores de 5 años.

 * Andrew Scott reflexiona acerca de esta tendencia en alza de la esperanza de vida, y como este cambio debería estar ligado a una serie de mejoras en las vidas más longevas: a) En una vida más larga el entorno puede influir en la manera en que envejecemos; b) Inversión por parte de los gobiernos en una longevidad saludable y c) garantizar que las vidas longevas lleguen a ser productivas.
 * Articulo
 * El tan anunciado envejecimiento de la población mundial está ya muy avanzado.

 * Vivimos en un mundo en el que, por primera vez en la historia de la humanidad, hay más personas vivas mayores de 65 años que menores de 5 años.

 * La disminución de las tasas de natalidad y el aumento de las personas que viven hasta edades avanzadas hacen que en todo el mundo aumente el número y la proporción de personas mayores de 65 y 80 años. Según la ONU, en 2020 el 9,3% de la población mundial tenía más de 65 años y se prevé que esta cifra alcance el 22,6% en 2100. Tampoco es un problema exclusivo de los países de renta alta. De los 728 millones de personas mayores de 65 años que viven hoy en día, alrededor de una cuarta parte vive en países de renta baja y media.
 * Una transición hacia la longevidad

 * Sin embargo, además de este cambio en la estructura de edad de las poblaciones, está ocurriendo algo más. La transición demográfica se ha convertido en una transición de la longevidad, ya que el aumento de la esperanza de vida se produce cada vez más en los últimos años. En los países de renta alta, la mayor parte del aumento de la esperanza de vida se produce ahora en los años posteriores a los 80. Si la sociedad se está adaptando a un cambio en el número de personas mayores, también tiene que adaptarse al hecho de que la mayoría de los niños nacidos hoy en día en las naciones más ricas pueden esperar vivir hasta su novena década, si no más.
 * Esta transición de la longevidad no sólo representa una nueva etapa de transición demográfica, sino que también crea una nueva transición epidemiológica. Una vida más larga y un mayor número de cohortes de personas mayores significan que la lucha contra una amplia gama de enfermedades relacionadas con la edad (como el cáncer, la demencia, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, la artritis, etc.) dominará cada vez más la investigación y los sistemas médicos.
 * Y lo que es más importante, representa un nuevo reto para la humanidad. Durante la mayor parte de la historia de la humanidad se ha esperado que sólo una minoría llegara a edades avanzadas.

 * Sin embargo, esto ya no es así, por lo que se ha creado un nuevo imperativo humano: la importancia de envejecer bien.

 * No se trata de una tarea que comienza cuando las personas envejecen, sino que requiere cambios a lo largo de toda la vida. Si una sociedad que envejece se ocupa de satisfacer las necesidades y los retos de una proporción creciente de personas mayores, la longevidad requiere centrarse en toda la vida y no sólo en el final de la misma.

 * La consecuencia es que esta transición de la longevidad crea un nuevo reto para los individuos y la sociedad.
El aumento de la esperanza de vida debe ir acompañado de mejoras en la esperanza de vida saludable y de carreras más largas y productivas.

Si estas tres mejoras pueden lograrse simultáneamente, se obtendrá un dividendo de longevidad.

La conquista de este dividendo de la longevidad requiere cambios importantes en la estructuración de la vida, en el apoyo a los trabajadores por parte de las empresas, en la estructuración de los sistemas sanitarios y en la visión del empleo por parte de los gobiernos. En el pasado, las reducciones de la mortalidad y la salud condujeron a importantes ganancias en la esperanza de vida al reducir la mortalidad infantil y la de mediana edad. Todas estas ganancias en materia de salud se tradujeron en ganancias económicas, ya que una mayor proporción de trabajadores sanos y educados impulsó la economía. Lograr un dividendo de longevidad garantizará que el mismo impulso económico surja de las mejoras en la mortalidad y la salud también a edades más avanzadas.

Más tiempo y la maleabilidad de la edad

La clave para hacer realidad este dividendo de la longevidad será maximizar las oportunidades que surgen de dos características de las vidas más largas. La primera es el hecho de que una vida más larga implica más tiempo en el futuro. Esto significa que a cada edad hay más incentivos para invertir en la salud, las habilidades, las relaciones y el sentido de la vida. La segunda es reconocer la maleabilidad de la edad: la forma en que envejecemos no es determinista, sino que puede estar influida por una amplia gama de comportamientos, políticas y cambios en nuestro entorno.

Estas dos características -más tiempo y maleabilidad de la edad- están ausentes en la narrativa habitual.

La narrativa sobre el envejecimiento de la sociedad se centra en los cambios en la estructura y en las medidas cronológicas de la edad. Sin embargo, las medidas cronológicas de la edad hacen abstracción de estas dos características clave de la longevidad.

Al centrarse en el tiempo transcurrido desde el nacimiento, la edad cronológica no pone de relieve el futuro más largo que conllevan las vidas más largas. Además, al medir la edad de forma cronológica se descarta la noción de maleabilidad de la edad. Por ello, la narrativa de la sociedad que envejece es incompleta y no tiene en cuenta la positividad del dividendo de la longevidad.

La presencia de un futuro prolongado y la maleabilidad de la edad también implica que la demografía no es el destino. Aunque los cambios en la estructura de edad de la población tendrán un impacto importante en las sociedades, los cambios en la forma de envejecer pueden tener un efecto compensatorio. La magnitud del efecto del envejecimiento de la sociedad varía enormemente de un país a otro. En naciones como China y Singapur, donde la tasa de natalidad ha disminuido drásticamente, la proporción de personas mayores está aumentando rápidamente. En otros países, en los que la natalidad ha descendido menos y más lentamente, este efecto de envejecimiento de la sociedad es menos dramático. Aunque aprovechar el dividendo de la longevidad es importante para todos los países, en algunos la necesidad es más urgente.

Envejecimiento saludable

Aumentar la esperanza de vida saludable requiere un cambio importante hacia la salud preventiva. Para lograrlo, los gobiernos deben elevar la importancia de la esperanza de vida saludable como objetivo.

A medida que la sociedad envejece, la carga de la enfermedad se desplaza hacia las enfermedades crónicas y no infecciosas, lo que hace que la intervención sea costosa y menos eficaz. Es mucho mejor centrarse en la prevención. Esto, a su vez, requerirá importantes reasignaciones de los presupuestos sanitarios existentes. También requerirá un sistema sanitario que vaya más allá de los componentes convencionales de los hospitales y los médicos locales. A medida que aumente la importancia de envejecer bien y la necesidad de invertir en salud preventiva, es de esperar que crezca el número de empresas que ofrezcan productos de apoyo al envejecimiento saludable. Desde los cosméticos hasta los dispositivos portátiles, pasando por los macrodatos y los alimentos y suplementos, el sector de la salud está llamado a crecer considerablemente.

El nuevo imperativo de envejecer bien da prioridad al envejecimiento saludable. En particular, lograr una compresión de la morbilidad -en la que la duración de la salud coincida con la de la vida- es de suma importancia. Para lograrlo, los gobiernos deben elevar la importancia de la esperanza de vida saludable como objetivo. Con una proporción creciente de la población que supera la edad de trabajar, una sociedad que envejece requiere diferentes medidas de bienestar que van más allá del PIB. Cuanto más consigan los gobiernos aumentar la esperanza de vida con buena salud, más se beneficiará la economía en términos de reducción de los costes sanitarios y prolongación de las carreras profesionales. Centrarse en las medidas de la esperanza de vida saludable también requerirá una mayor atención a la reducción de las desigualdades sanitarias.

Envejecimiento productivo

La tercera dimensión del dividendo de la longevidad exige garantizar que las vidas saludables más largas sean también productivas. En ausencia de un crecimiento salarial sustancial, las vidas más largas requieren carreras laborales más largas. Debido a la presión sobre las finanzas públicas, los gobiernos de la OCDE ya están tomando medidas para aumentar la edad a la que se paga la pensión estatal. El resultado es un aumento de la proporción de trabajadores mayores de 65 años en los países de la OCDE. Como muestra el gráfico 1, el aumento de los trabajadores de más edad explica la mayor parte del crecimiento del empleo en la OCDE en los últimos diez años. Alrededor del 40% de este aumento de los trabajadores de más edad puede explicarse por su creciente número, pero la mayor parte se explica por la creciente probabilidad de que las personas mayores sigan participando en el mercado laboral.



 Fuente: OECD
https://data.oecd.org/emp/labour-force.htm&nbsp
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Esta contribución de los trabajadores de más edad es un ejemplo de dividendo de la longevidad, pero demasiado debate en torno a una sociedad que envejece se centra en la cuestión de la edad de jubilación. A medida que la vida se alarga, las carreras laborales deben prolongarse, pero también es probable que cambien su estructura. En el siglo XX surgió una vida en tres etapas: educación, trabajo y jubilación. Sin embargo, a medida que la esperanza de vida aumenta y la probabilidad de vivir hasta los 100 años se convierte en un escenario plausible para muchos, simplemente alargar una vida de tres etapas retrasando la edad de jubilación no es la mejor opción (Gratton y Scott (2016) "The 100 Year Life - Living and Working in an Age of Longevity"). En su lugar, es probable que surjan carreras de varias etapas a medida que los trabajadores mayores sigan trabajando durante más tiempo, pero en diferentes funciones, potencialmente en diferentes sectores y haciendo un mayor uso del trabajo a tiempo parcial y flexible. Las carreras se alargarán en respuesta a la mayor esperanza de vida y se caracterizarán por más transiciones y más etapas.

A medida que la esperanza de vida aumenta y la probabilidad de vivir hasta los 100 años se convierte en un escenario plausible para muchos, simplemente alargar una vida de tres etapas retrasando la edad de jubilación no es la mejor opción

Las consecuencias de esto son numerosas. En primer lugar, la jubilación como un simple fenómeno por el que todo el mundo, a una determinada edad, se detiene repentinamente en términos de empleo, está desapareciendo rápidamente. Cada vez hay más personas que trabajan más allá de la edad de jubilación, la edad a la que se deja de trabajar varía considerablemente y, en la mayoría de los casos, el cambio no es una parada repentina, sino un cambio hacia el trabajo flexible y a tiempo parcial. Los trabajadores de mayor edad, en particular, son más propensos a participar en la economía colaborativa.

La segunda implicación tiene que ver con la educación y las habilidades. A medida que las carreras se alargan y la amenaza de la disrupción tecnológica se acelera, aumenta la necesidad de centrarse en la educación en la vejez. Parte de esta educación de adultos se centrará en la mejora de las competencias existentes para conservar el empleo actual. También será necesario volver a capacitarse cuando las personas aprendan nuevas habilidades para nuevos roles a medida que hacen la transición a nuevos trabajos, ya sea voluntariamente o como resultado de la disrupción tecnológica.

La tercera implicación gira en torno a las necesidades y motivaciones de las personas mayores en el lugar de trabajo y al tipo de funciones que buscan y en las que sus habilidades son más valiosas. El fomento del empleo de los trabajadores de más edad consistirá en la creación de puestos de trabajo con características favorables a la edad, por ejemplo, en relación con la flexibilidad, el tiempo parcial y las exigencias en materia de salud, así como de funciones que hagan hincapié en la ventaja comparativa de los trabajadores de más edad.

La implicación final gira en torno a la importancia reducida de la jubilación. Durante la mayor parte del siglo XX, el aumento de la esperanza de vida se tradujo en un aumento del ocio después de la jubilación. Como el aumento de la esperanza de vida se produce cada vez más en los últimos años de la vida y como la jubilación se prolonga en respuesta, es probable que haya más ocio antes de la edad de jubilación. Esto se verá apoyado por carreras de varias etapas, con cambios entre el trabajo a tiempo completo y a tiempo parcial y brechas en la carrera durante las transiciones.

 

Chart

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Figura 2 - Tasas de participación de la población activa (%) por edad, 2019

Fuente : OIT
https://ilostat.ilo.org/topics/population-and-labour-force/&nbsp
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Todo esto tiene importantes implicaciones para lograr la tercera parte del dividendo de la longevidad: el envejecimiento productivo. Como se muestra en la Figura 2, el empleo empieza a caer a partir de los 50 años, mucho antes de la jubilación. Una prioridad urgente es apoyar carreras laborales más largas, no sólo después de la edad de jubilación estatal, sino a partir de los 50 años. Esto implica abordar los problemas de salud y la desigualdad sanitaria, para que la mala salud no sea una razón para retirarse del mercado laboral. Supondrá una amplia oferta de educación para personas adultas de una forma fácilmente accesible que garantice que no sólo se benefician las que tienen un alto nivel de educación en el pasado. Parte de esta oferta masiva de educación para mayores debería incluir planes que ayuden a las personas a evaluar sus capacidades, su salud y sus finanzas, así como su preparación para los años venideros. También es necesario un mejor acceso al trabajo flexible para ayudar a quienes, por razones familiares, tienen que cuidar a sus parientes. También será necesario prestar más atención a la lucha contra la discriminación por edad, especialmente en lo que respecta a la contratación.

Las políticas del mercado de trabajo centradas en el aumento de las tasas de empleo de los mayores de 50 años son, por tanto, un motor clave para el crecimiento económico, reduciendo los retos económicos de una sociedad que envejece y apoyando el dividendo de la longevidad.

Las anteriores mejoras de la salud y la esperanza de vida en los grupos de edad más tempranos han permitido aumentar el bienestar y han apoyado el crecimiento económico. La prioridad es ahora conseguir lo mismo, ya que la transición demográfica se convierte en una transición de la longevidad. Apoyar el envejecimiento saludable es clave para que las vidas más longevas sean más saludables. El envejecimiento saludable es crucial para aprovechar las ganancias de bienestar de las vidas más largas. El envejecimiento saludable también es necesario para apoyar una vida productiva más larga. Mientras que se presta una atención considerable al retraso de la edad de jubilación, la cuestión más urgente para los países de renta alta es apoyar el aumento del empleo entre los mayores de 50 años. La cuestión clave es qué políticas aplicar para conseguirlo.

Apoyar el envejecimiento saludable es clave para que las vidas más longevas sean más saludables. El envejecimiento saludable es crucial para aprovechar las ganancias de bienestar de las vidas más largas y también es necesario para apoyar una vida productiva más larga.

Pregunta

El autor nos anima a ampliar el diálogo con esta pregunta
¿Cuáles son los pasos clave necesarios para apoyar a las personas si tienen una vida más larga?¿También requiere que trabajen durante más tiempo?

Andrew J. Scott

Andrew J. Scott's + positive longevity


  • Andrew J Scott is the world leading expert on longevity and the ageing society. Author of bestsellers The 100 Year Life & The New Long Life.

  • https://www.thelancet.com/action/showPdf?pii=S2666-7568%2821%2900247-6

  • As the demographic transition enters a new stage of a longevity transition, focus needs to extend beyond an ageing society towards a longevity society. An ageing society focuses on changes in the age structure of the population, whereas a longevity society seeks to exploit the advantages of longer lives through changes in how we age. Achieving a longevity society requires substantial changes in the life course and social norms, and involves an epidemiological transition towards a focus on delaying the negative effects of ageing. The broad changes required to achieve healthy longevity include an increased focus on healthy life expectancy, a shift from intervention towards preventive health, a major public health agenda to avoid increases in health inequality, the establishment of longevity councils to ensure coordinated policy across government departments, and intergenerational assessment of policies, to ensure that in adapting to longer lives, policies are not skewed towards older people. A longevity society represents a new stage for humanity and requires deep-seated notions about age and ageing to be challenged if society is to make the best use of the additional time that longevity brings.
  • https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3762679

  • A medida que la transición demográfica entra en una nueva etapa de transición hacia la longevidad, es necesario ampliar el enfoque más allá de una sociedad que envejece, hacia una sociedad longeva. Una sociedad que envejece se centra en los cambios en la estructura de edad de la población, mientras que una sociedad longeva busca aprovechar las ventajas de una vida más larga mediante cambios en la forma en que envejecemos.
  • Lograr una sociedad longeva requiere cambios sustanciales en el ciclo vital y las normas sociales, e implica una transición epidemiológica que se centre en retrasar los efectos negativos del envejecimiento. Los cambios generales necesarios para lograr una longevidad saludable incluyen un mayor enfoque en la esperanza de vida saludable, un cambio de la salud intervencionista a la preventiva, una importante agenda de salud pública para evitar el aumento de la desigualdad en salud, el establecimiento de consejos de longevidad para garantizar la coordinación de políticas entre los departamentos gubernamentales y la evaluación intergeneracional de las políticas, para garantizar que, al adaptarse a una vida más larga, estas no se desvíen hacia las personas mayores.
  • Una sociedad longeva representa una nueva etapa para la humanidad y requiere cuestionar nociones profundas sobre la edad y el envejecimiento si se quiere que la sociedad haga el mejor uso del tiempo adicional que trae consigo la longevidad.



  • London Futurists-Longevity, the 56 trillion dollar opportunity, with Andrew Scott
  • https://londonfuturists.buzzsprout.com/2028982/12907450-longevity-the-56-trillion-dollar-opportunity-with-andrew-scott

  • Technological changes have economic impact. It's not just that technology allows more goods and services to be produced more efficiently and at greater scale. It's also that these changes disrupt previous assumptions about the conduct of human lives, human relationships, and the methods to save money to buy goods and services. A society in which people expect to die around the age of 100, or even older, needs to make different plans than a society in which people expect to die in their 70s.
  • Some politicians, in unguarded moments, have even occasionally expressed a desire for retired people to "hurry up and die", on account of the ballooning costs of pension payments and healthcare costs for the elderly. These politicians worry about the negative consequences of longer lives. In their viewpoint, longer lives would be bad for the economy.
  • But not everyone thinks that way. Indeed, a distinguished professor of economics, from the London Business School, Andrew J Scott, has studied a variety of different future scenarios about the economic consequences of longer lives. He is our guest in this episode.
  • In addition to his role at the London Business School, Andrew is a Research Fellow at the Centre for Economic Policy Research and a consulting scholar at Stanford University’s Center on Longevity.
  • His research has been widely published in leading journals in economics and health. His book, "The 100-Year Life", has been published in 15 languages, is an Amazon bestseller and was runner up in both the FT/McKinsey and Japanese Business Book of the Year Awards.
  • Andrew has been an advisor on policy to a range of governments. He is currently on the advisory board of the UK’s Office for Budget Responsibility, the Cabinet Office Honours Committee (Science and Technology), co-founder of The Longevity Forum, a member of the National Academy of Medicine’s International Commission on Health Longevity, and the WEF council on Healthy Ageing and Longevity.
  • Follow-up reading:
  • https://profandrewjscott.com/

  • https://www.nature.com/articles/s43587-021-00080-0

  • ) Topics addressed in this episode include:
  • ) Why Andrew wrote the book "The 100-Year Life" (co-authored with Lynda Gratton)
  • ) Shortcomings of the conventional narrative of "the aging society"
  • ) The profound significance of aging being malleable
  • ) Joint research with David Sinclair (Harvard) and Martin Ellison (Oxford): Economic modelling of the future of healthspan and lifespan
  • ) Four different scenarios: Struldbruggs, Dorian Gray, Peter Pan, and Wolverine
  • ) The multi-trillion dollar economic value of everyone in the USA gaining one additional year of life in good health
  • ) The first and second longevity revolutions
  • ) The virtuous circle around aging research
  • ) Options for lives that are significantly longer even than 100 years
  • ) The ill-preparedness of our social structures for extensions in longevity - and, especially, for the attainment of longevity escape velocity
  • ) The possibility of rapid changes in society's expectations
  • ) The three-dimensional longevity dividend
  • ) Developments in Singapore and the UAE
  • ) Two important political initiatives: supporting the return to the workforce of people who are aged over 50, and paying greater attention to national statistics on expected healthspan
  • ) Themes from Andrew's forthcoming new book "Evergreen"
  • ) Why 57 isn't the new 40: it's the new 57
  • ) Making a friend of your future self
  • Los cambios tecnológicos tienen un impacto económico. No se trata solo de que la tecnología permita producir más bienes y servicios de forma más eficiente y a mayor escala. También se trata de que estos cambios alteran las suposiciones previas sobre la vida humana, las relaciones humanas y los métodos para ahorrar dinero para comprar bienes y servicios. Una sociedad en la que se espera morir alrededor de los 100 años, o incluso más, necesita planificar de forma diferente a una sociedad en la que se espera morir a los 70.
  • Algunos políticos, en momentos de descuido, incluso han expresado ocasionalmente el deseo de que los jubilados "se apresuren a morir", debido al aumento desmesurado de los costos de las pensiones y la atención médica para las personas mayores. A estos políticos les preocupan las consecuencias negativas de una vida más larga. En su opinión, una vida más larga sería perjudicial para la economía.
  • Pero no todos piensan así. De hecho, Andrew J. Scott, distinguido profesor de economía de la London Business School, ha estudiado diversos escenarios futuros sobre las consecuencias económicas de una vida más larga. Nos invita a este episodio.



  • https://www.youtube.com/watch?v=FYVDzUM8rho

  • https://www.google.com/search? q=andrew+scott+longevity+imperative&sca_esv=1fac4576b0bfa454&sxsrf=ADLYWIJzV_9lBmTNoGixQ0TgMgGf5iKcCw%3A1720731788972&source=hp&ei=jEiQZsGaObja1sQPiamSuAI&iflsig=AL9hbdgAAAAAZpBWnC6a2PEQU39bW9NRSMQGInliWQ3m&oq=scott+longevity&gs_lp=Egdnd3Mtd2l6Ig9zY290dCBsb25nZXZpdHkqAggBMgYQABgWGB4yBhAAGBYYHjIGEAAYFhgeMgYQABgWGB4yCBAAGIAEGKIEMggQABiABBiiBDIIEAAYgAQYogRI4KwBUABYiVpwAHgAkAEAmAGBAaAB3wyqAQQzLjEyuAEByAEA-AEBmAIPoALRDcICBBAjGCfCAgwQIxiABBgTGCcYigXCAg4QLhiABBixAxiDARiKBcICCBAAGIAEGLEDwgIREC4YgAQYsQMY0QMYgwEYxwHCAggQLhiABBixA8ICCxAAGIAEGLEDGIMBwgIKECMYgAQYJxiKBcICCxAuGIAEGLEDGIMBwgIOEC4YgAQYxwEYjgUYrwHCAg4QABiABBixAxiDARiKBcICCxAuGIAEGLEDGNQCwgIFEAAYgATCAggQLhiABBjUAsICBRAuGIAEwgIIEC4YgAQYywHCAggQABiABBjLAcICDhAuGIAEGMcBGMsBGK8BwgIHEC4YgAQYDcICDRAuGIAEGMcBGA0YrwHCAgcQABiABBgNwgIIEAAYFhgKGB6YAwCSBwQxLjE0oAfW0AE&sclient=gws-wiz#fpstate=ive&vld=cid:162d56a3,vid:FYVDzUM8rho,st:0


  • Living life to the full: How can we make our longer lives healthier, happier and more productive?
  • https://www.youtube.com/watch?v=_65JP1cWLRo

  • Britain, along with many other countries, is getting older and living longer. This demographic shift has huge health, economic and societal impacts, but too often the debate is limited to the fiscal costs of an ageing society, and pressures on the NHS. Instead we need to a broader view of the changes this will bring, and the changes we can shape so that people live not just longer lives, but happier and healthier ones too.

What has happened to life expectancy, what is likely to happen and what constitutes the longevity imperative? What are the economic consequences of this in terms of the public finances, productivity and the labour market? What can we do to age better? And how might this change how we live our longer lives?

The Resolution Foundation is hosting an in-person and interactive webinar to mark the new launch of Andrew Scott’s new book The Longevity Imperative, and to debate and answer these questions.

The event will be open for people to physically attend, alongside being broadcast via YouTube and the Resolution Foundation website. Viewers will be able to submit questions to the panel before and during the event via Slido.

Speakers: Andrew J Scott, Author, Professor of Economics at London Business School David Willetts, President of the Resolution Foundation (Chair)




Publicado a las 16:11h in Editorial by estudiobajbujdiseno La longevidad representa una excelente oportunidad para que las sociedades transformen la manera en que piensan sobre la vida, el trabajo y el propósito. Es lo que plantea el destacado economista y profesor de la London Business School, Andrew J. Scott, en su reciente libro “The Longevity Imperative”, donde se refiere a las implicaciones económicas, sociales y políticas de vivir más tiempo.

Sabemos que en los últimos 100 años, la esperanza de vida en el mundo ha aumentado en promedio entre 2 y 3 años por cada década, lo que desafía a los mayores a una “reinvención personal”, como destaca el profesor Scott.

Tres son las ideas centrales que quisiera relevar y que en Tálanton vemos como ejes fundamentales tanto para la definición de políticas públicas y empresariales, como también a nivel individual, considerando nuestra mirada de las personas mayores como sujetos activos de derecho:

La noción tradicional de que uno elige una carrera y se aferra a ella hasta la jubilación ya no corre. ¿Estamos como sociedad impulsando a las personas a reinventarse, diversificar sus carreras y desarrollar nuevos intereses a lo largo de sus vidas? ¿Cuál es el rol de las empresas en esto? La rápida evolución de la tecnología y el mercado laboral exige que los profesionales se actualicen constantemente. Al mismo tiempo, la tecnología fomenta un entorno propicio para la reinvención al dar acceso a una amplia gama de recursos en línea que permiten a los profesionales aprender y reeducarse sin grandes barreras. ¿Estamos diseñando políticas públicas que faciliten el acceso masivo a las herramientas tecnológicas que permiten el desarrollo de habilidades y competencias necesarias para la constante reinvención personal? La reinvención requiere un cambio de mentalidad, en el que las personas deben verse a sí mismas como aprendices de por vida. ¿Estamos promoviendo en nuestras familias, colegios, universidades y lugares de trabajo una actitud flexible y abierta al cambio, cuestionando las creencias tradicionales sobre el trabajo y la carrera profesional?

Los invito a plantear estas y otras tantas preguntas en nuestros ámbitos de influencia y a abrazar con optimismo y proactividad los desafíos y grandes oportunidades que plantea el fenómeno de la longevidad.




Scott es profesor de Economía en la London Business School, cofundador del Longevity Forum (Foro de la Longevidad) y coautor de The 100-Year Life (La vida de 100 años), del que se han vendido más de un millón de ejemplares. Su último libro, The Longevity Imperative: How to Build a Healthier and More Productive Society to Support Our Longer Lives (El imperativo de la longevidad: Cómo construir una sociedad más sana y productiva para vivir más años, Basic Books, abril de 2024), esboza lo que debe suceder en los sectores público, privado y social para estimular lo que él llama una “economía evergreen” (perenne o imperecedera).

Como parte de la serie Conversaciones sobre la salud (Conversations on Health) del McKinsey Health Institute (MHI), Scott se sentó recientemente con Ellen Feehan, socia de McKinsey y colíder del equipo de longevidad saludable del MHI, para hablar sobre el significado de la longevidad saludable y por qué debería ser prioritaria, independientemente de la edad, la geografía y la industria.

La siguiente es una versión editada de su conversación.

Ellen Feehan: En su opinión, ¿qué es la longevidad saludable?

Andrew Scott: Ha sucedido algo extraordinario. La esperanza de vida mundial supera ya los 70 años. En los países de renta alta, se espera que el 50 por ciento de los niños vivan hasta finales de los 80 o principios de los 90 años. Vivimos más, pero no estamos más sanos durante más tiempo. También debemos asegurarnos de ser productivos y estar comprometidos durante más tiempo. Y eso es lo que yo considero una longevidad saludable: cómo podemos responder a esta duración extra de vida que hemos logrado para asegurarnos de que no solo vivamos más tiempo, sino que estemos más sanos, comprometidos y seamos productivos durante más tiempo.

Ellen Feehan: ¿Por qué longevidad saludable y no envejecimiento saludable?

Andrew Scott: No quiero ponerme demasiado purista, [pero] en general, tengo un problema con la palabra "envejecimiento". Creo que hemos “medicalizado” la vejez; la vemos solo como una forma de decadencia. Y sí, por supuesto que se trata de un envejecimiento saludable, pero si vamos a pensar en la longevidad, tenemos que reconocer que también se trata del tiempo extra que tenemos por delante. Ya sea que tengamos 20, 50, 70 u 80 años, tenemos más tiempo por delante que las generaciones anteriores. Así que creo que centrarse en la longevidad, en ese tiempo que tenemos a cualquier edad, es realmente importante. ¿Qué es el envejecimiento saludable? Creo que la gente lo ve como algo que ocurre: “Ah, ya lo haré más tarde”. Se puede mejorar la forma de envejecer en cualquier momento, pero cuanto antes se empiece, mejor.

Ellen Feehan: En 2050, 1,600 millones de personas tendrán más de 65 años. ¿Cuál es la oportunidad en este cambio demográfico?

Andrew Scott: Me alegro de que haya usado la palabra “oportunidad”, porque normalmente una sociedad que envejece se ve como algo malo; es como, “Dios mío, tenemos una sociedad que envejece”. Pero sin duda es una oportunidad. Y creo que hay dos formas de darle la vuelta a esto. Una, a menudo se escucha a la gente decir: “Bueno, hay una oportunidad en todas las cosas que necesitan las personas mayores”. Pero creo que en realidad hay un cambio más profundo en juego. Yo lo llamo la sociedad evergreen o la economía evergreen. Vivimos más, pero necesitamos estar sanos más tiempo. Necesitamos estar comprometidos durante más tiempo. ¿Y cuáles son las cosas que puedes hacer por mí para ayudarme a lograrlo?

Es cierto que si en el futuro me enfermo y padezco demencia, gastaré dinero para que alguien me cuide, pero me gastaré una fortuna para evitar la demencia. Y a eso me refiero con la economía evergreen. ¿Qué cosas puedo hacer a los 30, 40, 50 o 60 años para ayudarme a mantener mi salud, mi propósito, mi sentido de compromiso? Y esa es una gran oportunidad para el sector del ocio, los alimentos y las bebidas, la educación y los servicios financieros, así como, por supuesto, los productos de salud. Es una enorme oportunidad de mercado porque, en todo el mundo, todos vivimos más años y podemos esperar tener más tiempo por delante. Por eso es tan importante cómo envejecemos.

Ellen Feehan: ¿Qué papel deben desempeñar aquí los empleadores y las organizaciones?

Andrew Scott: Creo que tienen un doble papel. Uno es, por supuesto, la forma en que cuidan de sus empleados, y el otro son los productos que fabrican. Es necesario que ocurran muchos cambios ahora; tenemos que adaptarnos a estas vidas más largas. Muchos productos nuevos. Muchos servicios nuevos. Y la mayoría de las empresas, cuando hablo con ellas, piensan en los mayores de 65 años como un mercado único centrado invariablemente en cuestiones como los cuidados y el declive, subestimando de hecho la capacidad de las personas mayores. Ésa es una creencia arraigada en el concepto de una sociedad que envejece; es decir, malinterpretar fundamentalmente un enorme mercado potencial con un número cada vez mayor de personas que tienden a tener más dinero que los más jóvenes. Así que creo que hay una enorme oportunidad de producto porque estamos entrando en un profundo período de cambio social, y las empresas son el brazo de distribución del cambio social.

Los empleadores se van a dar cuenta de que cada vez más trabajadores son mayores. En los últimos diez años, en los países [de renta alta], la mayor parte del crecimiento del empleo procede de trabajadores mayores de 50 años. Las empresas tienden a centrarse mucho en los trabajadores más jóvenes: “¿Cómo los atraigo?”. Pero si no tienes cuidado, perderás mucho talento que es mayor y experimentado. Y los equipos con diversidad de edades tienden a hacer que una empresa funcione mejor. Creo que las empresas a menudo no se dan cuenta de la experiencia y el conocimiento que tienen los trabajadores de más edad. Es muy importante pensar en cómo retener ese capital humano y encontrar formas de hacerlo a través de empleos más adaptados a la edad, garantizando al mismo tiempo que la plantilla de la empresa pueda aprovechar los beneficios de la diversidad intergeneracional.

Ellen Feehan: En 2023, el MHI realizó una encuesta global a 21,000 personas mayores sobre su percepción de la edad. Los encuestados coincidieron en gran medida en la importancia de tener un propósito y un compromiso significativo con la sociedad a medida que envejecen. A menudo nos referimos al refrán: “La edad es solo un número”. ¿Qué significa esa frase para usted?

Andrew Scott: Me encantaba esa expresión, pero cuanto más pienso en ella, más me confunde, porque la pregunta es: “¿Qué número?”. ¿Y es útil? Estamos muy enfocados en la edad cronológica. Estamos muy enfocados en cuántas velas hay en el pastel de cumpleaños.

Y esa es la base del edadismo (discriminación por razón edad): la idea de que tu edad cronológica determina tus comportamientos. Pero creo que hay otras dos definiciones de edad realmente importantes.

  • Una se llama “edad prospectiva”: el número de años que puedes esperar vivir. A los 58 años, debería comportarme de forma diferente a mi padre y a mi abuelo a esta edad, porque tengo más años por delante.
  • Y la otra forma realmente importante de pensar en la edad es la edad biológica: a menudo decimos “tienes buen aspecto para tu edad”, que es un reconocimiento informal del concepto de edad biológica.

Si queremos envejecer bien, realmente tenemos que asegurarnos de que nuestra edad biológica se mantenga lo más joven posible, durante más tiempo. [En cuanto a] la edad cronológica, no estoy seguro de que sea útil. A menudo es un concepto muy engañoso. Necesitamos pensar en el envejecimiento de forma muy diferente. En definitiva, tenemos que cambiar nuestra manera de envejecer para no sobrevivir a nuestra salud, nuestra riqueza, nuestras finanzas, nuestras habilidades, nuestras relaciones. Si vamos a cambiar nuestra forma de envejecer, a cualquier edad deberíamos comportarnos de forma diferente a las generaciones pasadas.

Ellen Feehan: ¿Puede hablarnos de la importancia de la colaboración y la asociación para impulsar el impacto en el ámbito de la longevidad saludable, ojalá durante nuestra vida?

Andrew Scott: Creo que la longevidad es un tema de enorme importancia, a la altura de la inteligencia artificial y el cambio climático. Si pensamos individual y colectivamente, pocas cosas serán tan importantes para nuestro futuro como la forma en que envejecemos. Es algo obvio, ¿no? Pero cómo envejeceremos no es algo sencillo. Depende de muchos factores diferentes. Dependerá de los productos que compremos. Dependerá de lo que haga mi empleador. Dependerá del medio ambiente, de mi comunidad y de las normas sociales. Abarca muchas áreas diferentes. Creo que, ya se trate de individuos, comunidades o gobiernos, tenemos que centrarnos realmente en cómo apoyamos estas vidas que ahora son más largas. Eso requerirá muchos cambios muy tecnocráticos en la economía, el sector financiero y los sistemas de salud. Pero, sobre todo, es realmente una cuestión personal. Sabemos que las personas que viven más son las que tienen un sentido de propósito, de comunidad y de compromiso. Por eso, adaptarse a una vida más larga es, en cierto sentido, la actividad colaborativa por excelencia.


  • 03 Sep El Imperativo de la Longevidad: Nuevas Perspectivas sobre Vida, Carrera y Propósito

Publicado a las 16:11h in Editorial by estudiobajbujdiseno

La longevidad representa una excelente oportunidad para que las sociedades transformen la manera en que piensan sobre la vida, el trabajo y el propósito. Es lo que plantea el destacado economista y profesor de la London Business School, Andrew J. Scott, en su reciente libro “The Longevity Imperative”, donde se refiere a las implicaciones económicas, sociales y políticas de vivir más tiempo.

Sabemos que en los últimos 100 años, la esperanza de vida en el mundo ha aumentado en promedio entre 2 y 3 años por cada década, lo que desafía a los mayores a una “reinvención personal”, como destaca el profesor Scott.

Tres son las ideas centrales que quisiera relevar y que en Tálanton vemos como ejes fundamentales tanto para la definición de políticas públicas y empresariales, como también a nivel individual, considerando nuestra mirada de las personas mayores como sujetos activos de derecho:

La noción tradicional de que uno elige una carrera y se aferra a ella hasta la jubilación ya no corre. ¿Estamos como sociedad impulsando a las personas a reinventarse, diversificar sus carreras y desarrollar nuevos intereses a lo largo de sus vidas? ¿Cuál es el rol de las empresas en esto? La rápida evolución de la tecnología y el mercado laboral exige que los profesionales se actualicen constantemente. Al mismo tiempo, la tecnología fomenta un entorno propicio para la reinvención al dar acceso a una amplia gama de recursos en línea que permiten a los profesionales aprender y reeducarse sin grandes barreras. ¿Estamos diseñando políticas públicas que faciliten el acceso masivo a las herramientas tecnológicas que permiten el desarrollo de habilidades y competencias necesarias para la constante reinvención personal? La reinvención requiere un cambio de mentalidad, en el que las personas deben verse a sí mismas como aprendices de por vida. ¿Estamos promoviendo en nuestras familias, colegios, universidades y lugares de trabajo una actitud flexible y abierta al cambio, cuestionando las creencias tradicionales sobre el trabajo y la carrera profesional?

Los invito a plantear estas y otras tantas preguntas en nuestros ámbitos de influencia y a abrazar con optimismo y proactividad los desafíos y grandes oportunidades que plantea el fenómeno de la longevidad.

Alejandra Pérez Fabres, Presidenta de Corporación Tálanton


  • de Andrew Scott
  • On the Limits of Chronological Age
  • Rainer Kotschy, David E. Bloom & Andrew J. Scott

  • www.nber.org/papers/w33124



  • Otros NBER papers de Andrew Scott (con Acemoglu)
  • The Rise of Age-Friendly Jobs [2022]
  • www.nber.org/papers/w30463
  • Age-Friendly Jobs on the Rise, and Not Just for Older [2022]
  • www.nber.org/digest/202211/age-friendly-jobs-rise-and-not-just-older-workers



  • La economía de la longevidad de Andrew Scott transforma el envejecimiento poblacional en una oportunidad económica, enfocándose en extender la vida saludable, productiva y activa. Se basa en adaptar estructuras sociales y económicas para que más años de vida se traduzcan en bienestar y crecimiento. McKinsey & Company

Basado en las ideas de Andrew Scott (autor de The Longevity Imperative y The 100-Year Life), los principios clave para gestionar la economía de la longevidad son:

  • 1. Transición hacia la Longevidad: No es solo un envejecimiento de la población (más personas mayores), sino un aumento en la esperanza de vida, especialmente en los años posteriores a los 80, requiriendo un cambio de enfoque.
  • 2. Maleabilidad de la Edad: El envejecimiento no es un destino fijo. La salud y la edad funcional son "maleables", lo que significa que se pueden modificar y mejorar a través de la medicina y los estilos de vida.
  • 3. Enfoque Preventivo de Salud (Lifespan vs. Healthspan): El objetivo principal no debe ser solo vivir más años (longevidad), sino aumentar la esperanza de vida saludable (healthspan) para evitar años de morbilidad y reducir la carga sobre los sistemas de salud.
  • 4. Envejecimiento Productivo y Financiero: Se requiere una reestructuración de la vida laboral para que sea más larga y flexible, lo cual es necesario tanto para la sostenibilidad económica personal como para financiar vidas más largas.
  • 5. Adaptación Económica (Economía "Evergreen"): Las empresas y gobiernos deben innovar y adaptar sus productos, servicios y políticas a una población mayoritaria que es diversa y activa, aprovechando la experiencia de los trabajadores mayores.
  • 6. El Dividendo de la Longevidad: El aumento de la esperanza de vida debe considerarse un éxito económico y un recurso, no una carga, maximizando las oportunidades de bienestar que surgen de un mayor tiempo de vida.


  • Esta transición de la longevidad no sólo representa una nueva etapa de transición demográfica, sino que también crea una nueva transición epidemiológica. Una vida más larga y un mayor número de cohortes de personas mayores significan que la lucha contra una amplia gama de enfermedades relacionadas con la edad (como el cáncer, la demencia, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, la artritis, etc.) dominará cada vez más la investigación y los sistemas médicos.

Y lo que es más importante, representa un nuevo reto para la humanidad. Durante la mayor parte de la historia de la humanidad se ha esperado que sólo una minoría llegara a edades avanzadas.

Sin embargo, esto ya no es así, por lo que se ha creado un nuevo imperativo humano: la importancia de envejecer bien.

No se trata de una tarea que comienza cuando las personas envejecen, sino que requiere cambios a lo largo de toda la vida. Si una sociedad que envejece se ocupa de satisfacer las necesidades y los retos de una proporción creciente de personas mayores, la longevidad requiere centrarse en toda la vida y no sólo en el final de la misma.

La consecuencia es que esta transición de la longevidad crea un nuevo reto para los individuos y la sociedad.

El aumento de la esperanza de vida debe ir acompañado de mejoras en la esperanza de vida saludable y de carreras más largas y productivas.

Si estas tres mejoras pueden lograrse simultáneamente, se obtendrá un dividendo de longevidad.

La conquista de este dividendo de la longevidad requiere cambios importantes en la estructuración de la vida, en el apoyo a los trabajadores por parte de las empresas, en la estructuración de los sistemas sanitarios y en la visión del empleo por parte de los gobiernos. En el pasado, las reducciones de la mortalidad y la salud condujeron a importantes ganancias en la esperanza de vida al reducir la mortalidad infantil y la de mediana edad. Todas estas ganancias en materia de salud se tradujeron en ganancias económicas, ya que una mayor proporción de trabajadores sanos y educados impulsó la economía. Lograr un dividendo de longevidad garantizará que el mismo impulso económico surja de las mejoras en la mortalidad y la salud también a edades más avanzadas.

Más tiempo y la maleabilidad de la e


  • De una sociedad que envejece a una economía de la longevidad
  • CV Andrew J. Scott
  • 17/02/2022
  • https://cenie.eu/es/de-una-sociedad-que-envejece-una-economia-de-la-longevidad

  • Abstract
  • Por primera vez en la historia se está produciendo un cambio trasformador en la edad de la población mundial. Este hito supone que hoy día, existen más personas mayores de 65 años que menores de 5 años.
  • Andrew Scott reflexiona acerca de esta tendencia en alza de la esperanza de vida, y como este cambio debería estar ligado a una serie de mejoras en las vidas más longevas: a) En una vida más larga el entorno puede influir en la manera en que envejecemos; b) Inversión por parte de los gobiernos en una longevidad saludable y c) garantizar que las vidas longevas lleguen a ser productivas.
  • Articulo
  • El tan anunciado envejecimiento de la población mundial está ya muy avanzado.
  • Vivimos en un mundo en el que, por primera vez en la historia de la humanidad, hay más personas vivas mayores de 65 años que menores de 5 años.
  • La disminución de las tasas de natalidad y el aumento de las personas que viven hasta edades avanzadas hacen que en todo el mundo aumente el número y la proporción de personas mayores de 65 y 80 años. Según la ONU, en 2020 el 9,3% de la población mundial tenía más de 65 años y se prevé que esta cifra alcance el 22,6% en 2100. Tampoco es un problema exclusivo de los países de renta alta. De los 728 millones de personas mayores de 65 años que viven hoy en día, alrededor de una cuarta parte vive en países de renta baja y media.
  • Una transición hacia la longevidad
  • Sin embargo, además de este cambio en la estructura de edad de las poblaciones, está ocurriendo algo más. La transición demográfica se ha convertido en una transición de la longevidad, ya que el aumento de la esperanza de vida se produce cada vez más en los últimos años. En los países de renta alta, la mayor parte del aumento de la esperanza de vida se produce ahora en los años posteriores a los 80. Si la sociedad se está adaptando a un cambio en el número de personas mayores, también tiene que adaptarse al hecho de que la mayoría de los niños nacidos hoy en día en las naciones más ricas pueden esperar vivir hasta su novena década, si no más.
  • Esta transición de la longevidad no sólo representa una nueva etapa de transición demográfica, sino que también crea una nueva transición epidemiológica. Una vida más larga y un mayor número de cohortes de personas mayores significan que la lucha contra una amplia gama de enfermedades relacionadas con la edad (como el cáncer, la demencia, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, la artritis, etc.) dominará cada vez más la investigación y los sistemas médicos.
  • Y lo que es más importante, representa un nuevo reto para la humanidad. Durante la mayor parte de la historia de la humanidad se ha esperado que sólo una minoría llegara a edades avanzadas.
  • Sin embargo, esto ya no es así, por lo que se ha creado un nuevo imperativo humano: la importancia de envejecer bien.
  • No se trata de una tarea que comienza cuando las personas envejecen, sino que requiere cambios a lo largo de toda la vida. Si una sociedad que envejece se ocupa de satisfacer las necesidades y los retos de una proporción creciente de personas mayores, la longevidad requiere centrarse en toda la vida y no sólo en el final de la misma.
  • La consecuencia es que esta transición de la longevidad crea un nuevo reto para los individuos y la sociedad.

El aumento de la esperanza de vida debe ir acompañado de mejoras en la esperanza de vida saludable y de carreras más largas y productivas.

Si estas tres mejoras pueden lograrse simultáneamente, se obtendrá un dividendo de longevidad.

La conquista de este dividendo de la longevidad requiere cambios importantes en la estructuración de la vida, en el apoyo a los trabajadores por parte de las empresas, en la estructuración de los sistemas sanitarios y en la visión del empleo por parte de los gobiernos. En el pasado, las reducciones de la mortalidad y la salud condujeron a importantes ganancias en la esperanza de vida al reducir la mortalidad infantil y la de mediana edad. Todas estas ganancias en materia de salud se tradujeron en ganancias económicas, ya que una mayor proporción de trabajadores sanos y educados impulsó la economía. Lograr un dividendo de longevidad garantizará que el mismo impulso económico surja de las mejoras en la mortalidad y la salud también a edades más avanzadas.

Más tiempo y la maleabilidad de la edad

La clave para hacer realidad este dividendo de la longevidad será maximizar las oportunidades que surgen de dos características de las vidas más largas. La primera es el hecho de que una vida más larga implica más tiempo en el futuro. Esto significa que a cada edad hay más incentivos para invertir en la salud, las habilidades, las relaciones y el sentido de la vida. La segunda es reconocer la maleabilidad de la edad: la forma en que envejecemos no es determinista, sino que puede estar influida por una amplia gama de comportamientos, políticas y cambios en nuestro entorno.

Estas dos características -más tiempo y maleabilidad de la edad- están ausentes en la narrativa habitual.

La narrativa sobre el envejecimiento de la sociedad se centra en los cambios en la estructura y en las medidas cronológicas de la edad. Sin embargo, las medidas cronológicas de la edad hacen abstracción de estas dos características clave de la longevidad.

Al centrarse en el tiempo transcurrido desde el nacimiento, la edad cronológica no pone de relieve el futuro más largo que conllevan las vidas más largas. Además, al medir la edad de forma cronológica se descarta la noción de maleabilidad de la edad. Por ello, la narrativa de la sociedad que envejece es incompleta y no tiene en cuenta la positividad del dividendo de la longevidad.

La presencia de un futuro prolongado y la maleabilidad de la edad también implica que la demografía no es el destino. Aunque los cambios en la estructura de edad de la población tendrán un impacto importante en las sociedades, los cambios en la forma de envejecer pueden tener un efecto compensatorio. La magnitud del efecto del envejecimiento de la sociedad varía enormemente de un país a otro. En naciones como China y Singapur, donde la tasa de natalidad ha disminuido drásticamente, la proporción de personas mayores está aumentando rápidamente. En otros países, en los que la natalidad ha descendido menos y más lentamente, este efecto de envejecimiento de la sociedad es menos dramático. Aunque aprovechar el dividendo de la longevidad es importante para todos los países, en algunos la necesidad es más urgente.

Envejecimiento saludable

Aumentar la esperanza de vida saludable requiere un cambio importante hacia la salud preventiva. Para lograrlo, los gobiernos deben elevar la importancia de la esperanza de vida saludable como objetivo.

A medida que la sociedad envejece, la carga de la enfermedad se desplaza hacia las enfermedades crónicas y no infecciosas, lo que hace que la intervención sea costosa y menos eficaz. Es mucho mejor centrarse en la prevención. Esto, a su vez, requerirá importantes reasignaciones de los presupuestos sanitarios existentes. También requerirá un sistema sanitario que vaya más allá de los componentes convencionales de los hospitales y los médicos locales. A medida que aumente la importancia de envejecer bien y la necesidad de invertir en salud preventiva, es de esperar que crezca el número de empresas que ofrezcan productos de apoyo al envejecimiento saludable. Desde los cosméticos hasta los dispositivos portátiles, pasando por los macrodatos y los alimentos y suplementos, el sector de la salud está llamado a crecer considerablemente.

El nuevo imperativo de envejecer bien da prioridad al envejecimiento saludable. En particular, lograr una compresión de la morbilidad -en la que la duración de la salud coincida con la de la vida- es de suma importancia. Para lograrlo, los gobiernos deben elevar la importancia de la esperanza de vida saludable como objetivo. Con una proporción creciente de la población que supera la edad de trabajar, una sociedad que envejece requiere diferentes medidas de bienestar que van más allá del PIB. Cuanto más consigan los gobiernos aumentar la esperanza de vida con buena salud, más se beneficiará la economía en términos de reducción de los costes sanitarios y prolongación de las carreras profesionales. Centrarse en las medidas de la esperanza de vida saludable también requerirá una mayor atención a la reducción de las desigualdades sanitarias.

Envejecimiento productivo

La tercera dimensión del dividendo de la longevidad exige garantizar que las vidas saludables más largas sean también productivas. En ausencia de un crecimiento salarial sustancial, las vidas más largas requieren carreras laborales más largas. Debido a la presión sobre las finanzas públicas, los gobiernos de la OCDE ya están tomando medidas para aumentar la edad a la que se paga la pensión estatal. El resultado es un aumento de la proporción de trabajadores mayores de 65 años en los países de la OCDE. Como muestra el gráfico 1, el aumento de los trabajadores de más edad explica la mayor parte del crecimiento del empleo en la OCDE en los últimos diez años. Alrededor del 40% de este aumento de los trabajadores de más edad puede explicarse por su creciente número, pero la mayor parte se explica por la creciente probabilidad de que las personas mayores sigan participando en el mercado laboral.

  • Fuente: OECD

https://data.oecd.org/emp/labour-force.htm&nbsp ;

Esta contribución de los trabajadores de más edad es un ejemplo de dividendo de la longevidad, pero demasiado debate en torno a una sociedad que envejece se centra en la cuestión de la edad de jubilación. A medida que la vida se alarga, las carreras laborales deben prolongarse, pero también es probable que cambien su estructura. En el siglo XX surgió una vida en tres etapas: educación, trabajo y jubilación. Sin embargo, a medida que la esperanza de vida aumenta y la probabilidad de vivir hasta los 100 años se convierte en un escenario plausible para muchos, simplemente alargar una vida de tres etapas retrasando la edad de jubilación no es la mejor opción (Gratton y Scott (2016) "The 100 Year Life - Living and Working in an Age of Longevity"). En su lugar, es probable que surjan carreras de varias etapas a medida que los trabajadores mayores sigan trabajando durante más tiempo, pero en diferentes funciones, potencialmente en diferentes sectores y haciendo un mayor uso del trabajo a tiempo parcial y flexible. Las carreras se alargarán en respuesta a la mayor esperanza de vida y se caracterizarán por más transiciones y más etapas.

A medida que la esperanza de vida aumenta y la probabilidad de vivir hasta los 100 años se convierte en un escenario plausible para muchos, simplemente alargar una vida de tres etapas retrasando la edad de jubilación no es la mejor opción

Las consecuencias de esto son numerosas. En primer lugar, la jubilación como un simple fenómeno por el que todo el mundo, a una determinada edad, se detiene repentinamente en términos de empleo, está desapareciendo rápidamente. Cada vez hay más personas que trabajan más allá de la edad de jubilación, la edad a la que se deja de trabajar varía considerablemente y, en la mayoría de los casos, el cambio no es una parada repentina, sino un cambio hacia el trabajo flexible y a tiempo parcial. Los trabajadores de mayor edad, en particular, son más propensos a participar en la economía colaborativa.

La segunda implicación tiene que ver con la educación y las habilidades. A medida que las carreras se alargan y la amenaza de la disrupción tecnológica se acelera, aumenta la necesidad de centrarse en la educación en la vejez. Parte de esta educación de adultos se centrará en la mejora de las competencias existentes para conservar el empleo actual. También será necesario volver a capacitarse cuando las personas aprendan nuevas habilidades para nuevos roles a medida que hacen la transición a nuevos trabajos, ya sea voluntariamente o como resultado de la disrupción tecnológica.

La tercera implicación gira en torno a las necesidades y motivaciones de las personas mayores en el lugar de trabajo y al tipo de funciones que buscan y en las que sus habilidades son más valiosas. El fomento del empleo de los trabajadores de más edad consistirá en la creación de puestos de trabajo con características favorables a la edad, por ejemplo, en relación con la flexibilidad, el tiempo parcial y las exigencias en materia de salud, así como de funciones que hagan hincapié en la ventaja comparativa de los trabajadores de más edad.

La implicación final gira en torno a la importancia reducida de la jubilación. Durante la mayor parte del siglo XX, el aumento de la esperanza de vida se tradujo en un aumento del ocio después de la jubilación. Como el aumento de la esperanza de vida se produce cada vez más en los últimos años de la vida y como la jubilación se prolonga en respuesta, es probable que haya más ocio antes de la edad de jubilación. Esto se verá apoyado por carreras de varias etapas, con cambios entre el trabajo a tiempo completo y a tiempo parcial y brechas en la carrera durante las transiciones.

Chart

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Figura 2 - Tasas de participación de la población activa (%) por edad, 2019

Fuente : OIT https://ilostat.ilo.org/topics/population-and-labour-force/&nbsp ;

Todo esto tiene importantes implicaciones para lograr la tercera parte del dividendo de la longevidad: el envejecimiento productivo. Como se muestra en la Figura 2, el empleo empieza a caer a partir de los 50 años, mucho antes de la jubilación. Una prioridad urgente es apoyar carreras laborales más largas, no sólo después de la edad de jubilación estatal, sino a partir de los 50 años. Esto implica abordar los problemas de salud y la desigualdad sanitaria, para que la mala salud no sea una razón para retirarse del mercado laboral. Supondrá una amplia oferta de educación para personas adultas de una forma fácilmente accesible que garantice que no sólo se benefician las que tienen un alto nivel de educación en el pasado. Parte de esta oferta masiva de educación para mayores debería incluir planes que ayuden a las personas a evaluar sus capacidades, su salud y sus finanzas, así como su preparación para los años venideros. También es necesario un mejor acceso al trabajo flexible para ayudar a quienes, por razones familiares, tienen que cuidar a sus parientes. También será necesario prestar más atención a la lucha contra la discriminación por edad, especialmente en lo que respecta a la contratación.

Las políticas del mercado de trabajo centradas en el aumento de las tasas de empleo de los mayores de 50 años son, por tanto, un motor clave para el crecimiento económico, reduciendo los retos económicos de una sociedad que envejece y apoyando el dividendo de la longevidad.

Las anteriores mejoras de la salud y la esperanza de vida en los grupos de edad más tempranos han permitido aumentar el bienestar y han apoyado el crecimiento económico. La prioridad es ahora conseguir lo mismo, ya que la transición demográfica se convierte en una transición de la longevidad. Apoyar el envejecimiento saludable es clave para que las vidas más longevas sean más saludables. El envejecimiento saludable es crucial para aprovechar las ganancias de bienestar de las vidas más largas. El envejecimiento saludable también es necesario para apoyar una vida productiva más larga. Mientras que se presta una atención considerable al retraso de la edad de jubilación, la cuestión más urgente para los países de renta alta es apoyar el aumento del empleo entre los mayores de 50 años. La cuestión clave es qué políticas aplicar para conseguirlo.

Apoyar el envejecimiento saludable es clave para que las vidas más longevas sean más saludables. El envejecimiento saludable es crucial para aprovechar las ganancias de bienestar de las vidas más largas y también es necesario para apoyar una vida productiva más larga.

Pregunta

El autor nos anima a ampliar el diálogo con esta pregunta ¿Cuáles son los pasos clave necesarios para apoyar a las personas si tienen una vida más larga?¿También requiere que trabajen durante más tiempo?

EnciclopediaRelacionalDinamica: AndrewjScott (última edición 2026-03-10 18:23:10 efectuada por MercedesJones)