- Deidad Andina Pariacaca
- Pariacaca es una deidad andina de gran importancia, considerada el dios de las lluvias, las tormentas y la creación en la mitología preincaica, particularmente entre la etnia Yauyos. Asociado al nevado del mismo nombre en Perú, fue venerado como un Apu (espíritu de la montaña) y posteriormente adoptado por los incas como una huaca principal. Plataforma del Estado Peruano
- Aspectos clave sobre la deidad Pariacaca:
- Origen Mítico: Según el Manuscrito de Huarochirí, nació de cinco huevos en el cerro Condorcoto, convirtiéndose en un dios halcón y luego en humano.
- Rol: Era el dios del agua y de la fertilidad agrícola, adversario del dios del fuego y la sequía, Huallallo Carhuincho.
- Importancia: Su culto era fundamental en el Chinchaysuyo y fue una de las principales huacas del Tahuantinsuyo.
- Manifestación: Está representado por el gran nevado Pariacaca, un imponente Apu de más de 5,700 metros de altura que se encuentra en la sierra de Lima, Perú. Plataforma del Estado Peruano
Historia de su culto
Nevado Pariacaca. El culto consagrado al rayo es el fruto de la concepción de los antiguos pueblos andinos que, al contemplar la irreprimible fuerza del fuego celestial, intuyeron que dicho fenómeno debía ser provocado por una divinidad que fuera digna de profunda veneración. Así se formaron cultos consagrados a divinidades asociadas a estos fenómenos.
El poder e influencia del dios del rayo era tal que fue establecido como dios patrono y/o creador por muchos pueblos andinos.[3] Todos estos dioses del rayo regionales poseen características semejantes entre sí, así como también, diferencias notables en el concepto.[4] Por lo general, los dioses andinos del rayo se destacan por su impetuosidad, sus múltiples atribuciones y su estructura (se desdoblan en un grupo de tres o más dioses atmosféricos que constituyen una entidad absoluta).[5] [6]
Al igual que los antedichos dioses, Pariacaca fue considerado el dios creador que contribuyó con la creación del mundo por los pueblos andinos preincas. El culto consagrado al dios Pariacaca fue tan importante en la región centroandina que incluso llegó a expandirse hacia las zonas costeras.
Pariacaca fue uno de los tantos dioses atmosféricos que, después de la expansión del Tahuantinsuyo, pasaron a convertirse en homólogos regionales del dios Illapa. Dentro del área andina, Pariacaca tuvo dioses equivalentes a él: el dios Yana Raman por parte de los Yaros o Llacuaces; Tumayricapac, por los Yaros de Chinchaycocha; Apocatequil, por los Cajamarcas; y Pusikaqcha, por los habitantes del altiplano sur.[7]
