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El Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia http://www.marpatagonico.org/

Cuando fue evaluada era una entidad ambientalista en proceso de integración en donde estaban representadas organizaciones de la sociedad civil de distintos países, de diferente tamaño y con características muy diversas.

Este foro de carácter internacional tenía como objetivo la conservación del mar patagónico, ecosistema que excede el territorio de un país en particular, ya que su ámbito geográfico de interés (o “área blanco”) incluye un sector del Océano Atlántico Sur Occidental, que abarca parte de las jurisdicciones nacionales de la Argentina, Uruguay, Brasil y Chile, además de aguas internacionales y el área en litigio de las Islas Malvinas.

En 2005 se realizó un ejercicio conjunto con MercedesJones de evaluación de los procesos de gestión del conocimiento de la red.

MiembrosDeLaRed

1 Historia

El Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia (Foro) tuvo su origen en 2004, a partir de un taller de trabajo realizado en Nueva York, Estados Unidos, por iniciativa de un investigador y de una organización internacional que actuó como anfitriona de la reunión. El objetivo era crear una alianza de organizaciones de la sociedad civil que trabajaran conjuntamente en pos de la conservación del gran ecosistema del Mar Patagónico y sus áreas de influencia. La intención en este sentido era que todas las organizaciones con programas o proyectos marinos se unieran en un trabajo asociado más eficaz y con mayor impacto que el sostenido por los esfuerzos individuales ante la complejidad que significa abarcar jurisdicciones de varios países, dada la extensión del área.

Podría decirse que la motivación original se focalizó en promover la incidencia en políticas públicas, lo cual requería acciones concretas. Esta intención inicial de realizar una alianza y generar acciones inmediatas de incidencia chocó con cierta resistencia en pos de la cooperación que se requería para tal fin. Entonces, resultó evidente que no todas las organizaciones tenían la decisión de trabajar asociadamente desde el primer encuentro, motivo por el cual se dedicaron sesiones de trabajo a discusiones grupales con respecto a la conveniencia de establecer una “alianza”, o un “foro”, y los beneficios que podría traer cada alternativa. Se entendía que una alianza era un modo de articulación más comprometido, con un fuerte foco en realizar acciones de incidencia: luego de algún tiempo de intercambios, las organizaciones convocadas no pudieron acordar su establecimiento. Se decidió entonces, respetando los tiempos de cada entidad, avanzar gradualmente en dirección a una alianza, y adoptar la figura del foro, que para las entidades era un concepto más asociado al intercambio de información y con menos requisitos en el nivel de involucramiento. Estimaban que con el correr del tiempo la palabra foro podría resultar confusa, ya que para ellos hace referencia a un ámbito de debate y no a un conjunto de organizaciones que trabajan por un mismo fin. En algún momento consideraban que podrían volver a pensar en el nombre, para mantener el de Foro o adoptar el que les resultara más apropiado. Pero, más allá del nombre, lo que les resultó verdaderamente imperativo fue trabajar pausadamente en el fortalecimiento de los vínculos de confianza y las articulaciones entre los miembros.

2 Propósito, Impacto y Resultados Buscados

La visión del Foro era la de un Mar Patagónico ecológicamente saludable y diverso, que provea las necesidades, deseos y aspiraciones de la gente, mientras mantiene uno de los mayores espectáculos de vida silvestre y uno de los ecosistemas marinos más productivos del mundo. La misión en tanto, era promover la colaboración sinérgica entre organizaciones para alcanzar la integridad del ecosistema y la gestión eficaz del Mar Patagónico, en asociación legítima con los sectores público y privado. Esta misión tendría que ser realizada a través de una genuina asociación entre todos los sectores interesados y cumplir con los siguientes objetivos:

• Promover la comprensión integral del ecosistema marino patagónico y analizar su estado de conservación. • Respaldar proyectos encaminados a la creación de áreas marinas protegidas en el “área blanco” y áreas adyacentes. • Propiciar la implementación efectiva de políticas de desarrollo sustentable, que adopten principios de gestión precautoria y estilos de gobierno participativos, transparentes y responsables. • Facilitar iniciativas de difusión, educación y divulgación sobre la importancia y valor del mar como reservorio de recursos naturales, proveedor de servicios ecológicos y objeto de contemplación.

El principal resultado que se buscaba, entonces, era lograr cambios en las políticas públicas para implementar la administración del mar como un ecosistema integrado y no como un conjunto de recursos dispersos (peces, petróleo). Esto suponía un enorme desafío, porque implicaba atravesar barreras políticas (provincias, Estados, aguas internacionales), y porque había países que explotaban el mar en la región y no coordinaban políticas entre sí (principalmente la Argentina y Gran Bretaña). Finalmente, el funcionamiento del Foro puso en evidencia la necesidad de un debate con respecto a la conservación de la biodiversidad del océano que involucre a un conjunto amplio de actores regionales. En esta línea, el Foro pretendía fortalecer a grupos de personas preocupadas por la conservación y el uso sostenible del ecosistema marino regional, dado que se percibía que este grupo no era un actor crítico, pues no tenía ningún peso en negociaciones o en discusiones sobre políticas, y se buscaba que lo tuviera en un futuro. Consideraban que se requería impulsar un espacio de discusión serio y honesto que tuviese en cuenta los desafíos que supone conservar la diversidad de la vida marina en un contexto de uso sostenible y equitativo de los recursos del océano.

3 Miembros de la Red

Dieciocho organizaciones participaban en 2007. Aunque el número se mantenía, desde el inicio hubo algunos cambios y varias entradas y salidas de miembros (organizaciones que tuvieron problemas internos y dejaron de participar, otras que cambiaron de estrategia y decidieron no seguir, y otras que discutieron con miembros, no llegaron a un acuerdo satisfactorio y abandonaron el Foro). Las organizaciones que integraban el Foro tenían estructuras y grados de desarrollo dispares. Sin embargo, todas poseían un foco común que las motivó a unirse para expandir su escala de trabajo y aumentar su impacto en el objetivo de conservación del océano, coincidiendo en que los desafíos que enfrentaban iban más allá de sus posibilidades individuales. Las entidades estaban agrupadas en dos categorías: “grupo principal” y “asociadas”. Los miembros del grupo principal - nueve organizaciones, cinco internacionales y cuatro nacionales- eran miembros plenos y con una participación muy activa. Las entidades asociadas –también nueve, de las cuales ocho eran internacionales- acompañaban, y participaban eventualmente de reuniones u otras actividades comunes, requiriéndose de ellas un menor nivel de involucramiento y compromiso. Existía también otra categoría, la de los “observadores”, porque eran organizaciones que participaban de algunas actividades del Foro pero no lo integraban; se las invitaba a algunas reuniones para iniciar un intercambio. Era una categoría informal, de transición, ya que este intercambio bien podía culminar en que se postularan como miembros. A los potenciales se los detectaba en función de su capacidad para colaborar con las acciones en marcha, se les invitaba a participar como observadores y si existía interés mutuo se les solicitaba que expresen su voluntad de ingresar a través de una carta al Grupo Directivo del Foro, quien aprobaba el ingreso del nuevo miembro, que no era incluido como asociado hasta la siguiente reunión plenaria. Cualquier miembro del foro estaba habilitado para presentar un nuevo integrante, para lo cual tenía que proponerlo al Grupo Directivo a través de la Coordinación. El Coordinador, un mes antes de la reunión plenaria distribuía información sobre los candidatos y los presentaba formalmente, luego de lo cual el Grupo Directivo tenía que aprobarlo para que pudiera discutirse en la asamblea. Hasta 2007 se habían realizado dos o tres propuestas por año. Respecto de los derechos y obligaciones de los miembros, las entidades que ingresasen al Foro debían ser ONG que:

• Adhirieran a los principios del Foro y demostrasen que su historia y su trayectoria eran coherentes con estos principios. • Poseyeran una larga trayectoria en la temática. • Sus acciones tuvieran un fundamento científico.

En función de los mencionados criterios no se invitaron grupos locales de base ni a organizaciones fundamentadas en el activismo. Otro compromiso era el aporte de dinero, cuyos montos variaban en función del tamaño de las entidades. Existía flexibilidad en relación a estos aportes y se contemplaban solicitudes –vía votación- de organizaciones que requerían realizar un aporte menor. Además, las organizaciones contribuían con tiempo de su personal técnico, recursos logísticos, facilitaban sedes o equipos para actividades, etc. Lo aportado en dinero era explícito; lo aportado en especie era implícito. Los miembros del Foro reconocían algunos puntos de encuentro y problemáticas comunes que la colaboración y el intercambio permitían satisfacer, por ejemplo: • Obtener información técnica actualizada. • Entender lo que ocurre en un ecosistema complejo, poco conocido y muy grande. • Lograr mayor peso político para incidir en políticas públicas y en otros espacios de decisión y opinión. • Conocer qué está haciendo el otro para evitar la competencia innecesaria. • Obtener fondos de fuentes internacionales muy competitivas.

Por otra parte, junto con los puntos de encuentro existían puntos de fricción entre los miembros y algunas áreas que eventualmente podían provocar disputas, como la competencia por fondos, créditos y reconocimientos y recursos humanos calificados. También se observaron diferencias de estilos y personalidades que podrían haber afectado el trabajo del Foro. No han existido expulsiones, y aunque era un tema que no se había pensado, si hipotéticamente sucediera algo que obligara a concretar la exclusión de un miembro del Foro se resolvería en el ámbito del Grupo Directivo, se elevaría el pedido por escrito y quedaría un registro de lo decidido. Finalmente, hasta el momento no se habían establecido mecanismos de evaluación y monitoreo de los miembros, pero sin embargo se hacían reconocimientos esporádicos.

EnciclopediaRelacionalDinamica: ForoParaLaConservaciónMarPatagónico (última edición 2011-01-24 00:38:11 efectuada por MercedesJones)