EnciclopediaRelacionalDinamica

En 2013 trabajamos con el grupo Viva la longevidad la función que cumplía el abuelazgo. Ver abajo distintos apuntes, notas y reflexiones.


http://rspb.royalsocietypublishing.org/content/early/2012/10/18/rspb.2012.1751.full

Grandmother hypothesis

http://antroperplejo.wordpress.com/2012/02/20/la-hipotesis-de-la-abuela-2-0/

Ya sea cazador, recolector, carroñero u omnívoro oportunista, siempre ha sido la figura del macho la destacada y sobre la que ha descansado el supuesto origen de los primeros pasos del ser humano sobre la Tierra.

Así, gracias a ellas, contamos con una de las teorías más innovadoras sobre la hominización: “La Hipótesis de la Abuela”. En ella, se utiliza la figura de la abuela, entendiendo por abuela aquellos seres humanos de sexo femenino que alcanzaron en el origen de la especie, hace ya como unos cien mil años, suficiente edad para poder dejar a un lado su función reproductiva (debido a la menopausia), y disfrutado de una amplia vida después de interrumpida su fertilidad. Serían pues esas hembras mayores, las abuelas, las que participarían mayoritariamente en la consecución del sustento para las familias, liberando a machos y hembras jóvenes de dichas tareas, pudiéndose dedicar éstos a otros menesteres y/o facilitar la supervivencia de la progenie. Sólo así el ser humano lograría un mayor éxito adaptativo y finalmente dominaría su nicho ecológico

Miles de años después, tampoco hemos progresado tanto. Los distintos modelos de familia con hijos/as, sobreviven en pleno siglo XXI muchas veces gracias a las abuelas y abuelos, reavivando esta hipótesis, en un modelo que podríamos denominar Hipótesis de la Abuela 2.0. La dinámica social, la incorporación de la mujer al mercado laboral, la baja inversión del Estado en sistemas de protección social, las dificultades de conciliación, etc., han recuperado el papel de la abuela como soporte de las familias, en esta ocasión mediante el cuidado de los niños. Es curioso cómo, tantos miles de años después, hayamos avanzado tan poco en algunos aspectos. Aunque quizás baste echar un ojo a los periódicos para ver que la historia es un proceso del que el ser humano no ha aprendido tanto. Eso sí, se rumorea que con la nueva Reforma Laboral del gobierno, incluso podemos despedirlas. En fin.

http://www.lavanguardia.com/ciencia/20121024/54353413095/hipotesis-abuela-longevidad-humana.html Reafirmada la 'hipótesis de la abuela' sobre la longevidad humana Sus cuidados a los nietos habrían hecho aumentar en 49 años la esperanza de vida de los primates Ciencia | 24/10/2012 - 08:26h Reafirmada la 'hipótesis de la abuela' sobre la longevidad humana Sus cuidados a los nietos habrían hecho aumentar en 49 años la esperanza de vida de los primates Ciencia | 24/10/2012 - 08:26h

Una abuela con su nieto, en una imagen subida a Flickr Sheriff Salama en Flickr

Madrid. (Europa Press).- Nuevas simulaciones por ordenador han proporcionado un nuevo soporte matemático que reafirma la hipótesis de la abuela, una famosa teoría según la cual los humanos lograron una mayor esperanza de vida porque las abuelas ayudaron en la alimentación de los nietos. El estudio ha sido publicado en Proceedings of the Royal Society B. Según la autora principal Kristen Hawkes, de la Universidad de Utah, las simulaciones indican que la ayuda de las abuelas pudo alargar la esperanza de vida en primates, en menos de 60.000 años. Las chimpancés hembras rara vez viven hasta los 40 años; mientras que las mujeres suelen vivir varias décadas más allá de sus años fértiles. Los resultados mostraron que los cuidados de las abuelas a sus nietos pueden aumentar en 49 años la esperanza de vida de los primates, en un 'corto' período de tiempo evolutivo. Según la hipótesis de la abuela, cuando éstas ayudan a alimentar a sus nietos, después del destete, sus hijas pueden engendrar más hijos en intervalos más cortos. Al permitir a sus hijas tener más hijos, unas pocas hembras ancestrales, que vivieron el tiempo suficiente para llegar a ser abuelas, pasaron sus genes de la longevidad a sus descendientes. Hawkes propuso formalmente la hipótesis de la abuela en 1997, y ha sido objeto de debate desde entonces. Una de las principales críticas fue que la hipótesis carecía de fundamento matemático, algo que el nuevo estudio pretendía suministrar. A medida que los ancestros humanos evolucionaron en África, durante los últimos 2 millones de años, el entorno cambió, haciéndose más seco, y disminuyeron los bosques. "Así que las madres tenían dos opciones", explica Hawkes, "ir en busca de bosques con alimentos disponibles para que los bebés destetados se alimentaran solos, o seguir alimentando a sus hijos después de que fueran destetados". Este hecho favoreció que algunas mujeres, cuya edad reproductiva estaba terminando, intervinieran desenterrando tubérculos y abriendo frutos secos de cáscara dura para ayudar en la alimentación de los hijos destetados. Los primates que se quedaron cerca de las fuentes de alimentos para que las crías destetadas pudiesen alimentarse "son nuestros primos, los grandes simios", afirma Hawkes, mientras que "los que comenzaron a explotar recursos que las crías pequeñas no podían manejar, evolucionaron, gracias a la ayuda de las abuelas, hasta convertirse en seres humanos".

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Fundamento matemático Hawkes propuso formalmente la 'hipótesis de la abuela' en 1997, y ha sido objeto de debate desde entonces. Una de las principales críticas fue que la hipótesis carecía de fundamento matemático, algo que el nuevo estudio pretendía suministrar. A medida que los ancestros humanos evolucionaron en África, durante los últimos dos millones de años, el entorno cambió, haciéndose más seco, y disminuyeron los bosques. "Así que las madres tenían dos opciones", explica Hawkes, "ir en busca de bosques con alimentos disponibles para que los bebés destetados se alimentaran solos, o seguir alimentando a sus hijos después de que fueran destetados". Este hecho favoreció que algunas mujeres, cuya edad reproductiva estaba terminando, intervinieran desenterrando tubérculos y abriendo frutos secos de cáscara dura para ayudar en la alimentación de los hijos destetados. Los primates que se quedaron cerca de las fuentes de alimentos para que las crías destetadas pudiesen alimentarse "son nuestros primos, los grandes simios", afirma Hawkes, mientras que "los que comenzaron a explotar recursos que las crías pequeñas no podían manejar, evolucionaron, gracias a la ayuda de las abuelas, hasta convertirse en seres humanos".

Jueves, 1 de julio de 2010

En el reino animal la mayoría de las hembras permanecen fértiles hasta el momento de su muerte. En cambio, la hembra humana experimenta la menopausia, quedando estéril bastantes años antes de su muerte. Este proceso natural, que hasta ahora se creía característico y exclusivo de nuestra especie, resulta bastante paradójico y hasta incomprensible, dado que se supone que la selección natural promueve genes responsables de caracteres que aumentan el número de descendientes y no de genes que promuevan la esterilidad temprana. ¿Qué ventajas reproductivas pueden derivarse de un sistema que interrumpe tempranamente la posibilidad de reproducción? La mayoría de animales tiene una esperanza de vida muy relacionada con su capacidad de reproducirse y es poco habitual que los cachorros lleguen a conocer a sus abuelos. En los humanos no es así.

Desde un punto de vista utilitarista, esto es poco práctico. Hay que pensar en el bien comunitario: tener individuos que consumen recursos pero no producen nada es un contratiempo que la evolución tendría que haberse encargado de eliminar para favorecer nuestra supervivencia. Pero la evolución no es tonta: si no lo ha hecho es que para algo importante sirven los viejos. ¿Cómo encajan pues en el gran esquema de la Humanidad?

En términos generales, la respuesta a este dilema se resume en que a medida que una mujer envejece el costo de producir y sacar adelante otro hijo es muy alto, y por lo tanto, le es mas económico y eficiente optar por la estrategia de incrementar el número de individuos que llevan sus genes dedicándose a cuidar a los hijos que ya tiene, a sus nietos y a sus otros parientes, en vez de producir otro hijo más. El que la selección natural haya privilegiado esta estrategia en nuestra especie se puede explicar por varios factores: uno es el largo período de dependencia parental de la cría humana, más largo que en cualquier otra especie animal, por lo que a medida que una mujer se hace mayor, es muy probable que vaya acumulando más niños, como muy pronto, y con suerte, se independizarán después de la adolescencia, por lo que cada sucesivo embarazo supone una gran inversión incrementando su desgaste, esfuerzo y riesgo por sacar adelante un hijo más.

Una investigación llevada a cabo sobre la conducta de las mujeres de diferentes edades entre los cazadores-recolectores hadza de Tanzania dejo muy claro este hecho. El estudio ponía de manifiesto que las mujeres de esta tribu que dedicaban la mayoría de su tiempo a recolectar alimento eran justamente las posmenopáusicas, además eran las que compartían el excedente de su cosecha de alimento con sus parientes cercanos, como sus nietos e hijos crecidos, favoreciendo finalmente un porcentaje de sus propios genes (“altruismo por parentesco”). Así, la supervivencia de la mujer en esta tribu, generalizable a toda nuestra especie, es importante no sólo para la supervivencia de sus propios hijos sino también para la de todos sus nietos.

El investigador Daryl Shanley de la Universidad de Newcastle analizó datos sobre los nacimientos y muertes de 5500 personas en Gambia entre 1950 y 1975 (período anterior a la llegada de la medicina moderna y, por tanto, en una situación que se aproximaba bastante a las condiciones experimentadas por las mujeres durante la evolución humana). Los datos revelan que un niño tenía una probabilidad de sobrevivir 10 veces menor si la madre moría antes de que aquel cumpliese los dos años de edad, y que un niño de entre uno y dos años de edad tenía el doble de probabilidad de sobrevivir si su abuela vivía en ese tiempo. Los otros familiares, en cambio, no parecían tener ningún efecto significativo.

Pero también existe otro factor clave en la importancia de la menopausia y del rol de nuestras abuelas. En la revista Nature se publicó un estudio de la Universidad de Turku, en Finlandia, en el que se examinaron las partidas de bautismo y defunción de Canadá y Finlandia durante los siglos XVIII y XIX. Los resultados mostraron claramente que en estas sociedades las mujeres ‘ganaron’ una media de dos nietos por cada década que sobrevivieron por encima de los cincuenta. De hecho, la presencia física de la ‘matriarca’ resultaba crucial; cuando vivía a más de 20 km de sus hijas, éstas producían un número de nietos significativamente menor que cuando la abuela vivía en el mismo pueblo. Así, no es solamente un efecto genético, que pudiera relacionar la longevidad de la abuela con la fertilidad de las hijas, sino más bien al efecto beneficioso que ejerce ella misma sobre la crianza de los nietos.

Seguramente ésta es la característica de la menopausia más interesante para nuestra especie: la hembra de mayor edad también es generalmente el individuo de mayor importancia entre los mayores para toda la tribu en las sociedades prealfabetizadas, dado su gran acumulación de conocimientos. En estas mismas tribus prealfabetizadas este conocimiento tiene muchas veces que ver, sobre todo, con las estrategias a seguir en la crianza de los niños y en caso de catástrofes y cambios ambientales inusuales.

Pero los humanos no somos la única especie que vive en grupos de animales genéticamente emparentados y cuya supervivencia depende de la sabiduría adquirida transmitida socialmente (es decir, no genéticamente) de un individuo a otro. Por ejemplo, el individuo dominante en los elefantes también es la hembra de mayor edad, quién, a su vez, también es la que posee, entre otras cosas, el mayor conocimiento en las rutas y estrategias a seguir en el caso de catástrofes y cambios ambientales inusuales. Lo interesante, y que apoya todas estas teorías, es que recientemente se ha descubierto que las hembras elefantes también tienen la menopausia, al igual que unas pocas otras especies tales como los gorilas, algunos cetáceos como las ballenas y algunos delfines (no hay información disponible para afirmar si todos los cetáceos la poseen pero, en términos generales, se asume que este podría ser el caso). Curiosamente, en los gorilas la menopausia se presenta alrededor de los 44 años, una edad bastante parecida a la humana.

Un ejemplo bien documentado dentro de los delfines es el caso de los calderones, quienes viven en escuelas de 50 a 250 individuos, de una manera muy parecida y análoga a las tribus de las sociedades tradicionales humanas de cazadores-recolectores. Estudios genéticos han mostrado que una escuela de calderones constituye una enorme familia de individuos emparentados unos con otros y, lo mas importante, que un gran porcentaje de las hembras adultas de calderones son post-menopáusicas. Las ballenas son otros de los pocos animales en los que también existe la menopausia, y se piensa que por la misma razón evolutiva que la humana, es decir, permitir que las hembras mas viejas asistan y cuiden a sus parientes. No es extraño que la ballena sea menopáusica, ya que son el mamífero más longevo. Se creía que su esperanza de vida era de unos 60 a 70 años, pero recientemente se ha descubierto una ballena de Groenlandia viva que en su cuerpo aún tenía clavadas antiguas puntas de arpones que, dada su fecha de fabricación, estimaban su edad en unos 115 y 130 años.

Hay un hecho claro: todas las especies de cetáceos en las que se conoce la menopausia, o que podrían tenerla, tienen sistemas sociales matrilineales o matriarcales en el sentido de que todas las hijas permanecen junto a sus madres mientras éstas estén vivas. De forma similar a las abuelas humanas, las abuelas ballenas poseen experiencias que seguro benefician a sus hijas y a los demás miembros de sus líneas matrilineales (rutas de migración, disponibilidad de alimento, tipos de alimento que vale la pena consumir, peligros y enemigos naturales, etc). La importancia y el valor de esta información pueden explicar por qué las hembras de estas especies viven más de un tercio de sus vidas como miembros post reproductivos dentro de su grupo social. El beneficio que aporta para los animales emparentados, hijas o nietas directas, hermanas sobrinas y primas, el hecho de tener una hembra vieja ayudando al grupo, termina siendo mayor que el que tendría continuar pariendo y criando más hijos, dado el peligro que para la madre ballena conlleva parir y criar sus hijos, sobre todo al aumentar su edad. Y es que en todo sentido les debemos gran parte de nuestra vida biológica y socio-cultural a nuestras abuelas, al igual que los elefantes, los gorilas, los delfines y las ballenas se la deben a las suyas.

http://www.jacobita.cl/naturaleza/de-abuelas-y-ballenas-menopausicas Artículo por: José Fco Zamorano Abramson, 2009

http://pablorpalenzuela.wordpress.com/2007/04/18/la-hipotesis-de-la-abuela/ Pablo Rodriguez Palenzuela) es Catedrático de Bioquímica y Biología molecular en en el Centro de Biotecnología y Genómica de Plantas de la Universidad Politécnica de Madrid. 18 ABRIL , 2007 · 10:11 PM Una interesante implicación de esta teoría es la denominada ‘hipótesis de la abuela’, que explica la temprana retirada de fertilidad de las hembras (menopausia) que se produce en nuestra especie. Hay que recordar que la menopausia es una característica casi exclusiva de la sexualidad humana y no se da en nuestros parientes más próximos. Otro dato curioso es que este hecho es, en principio, fácil de evitar. En los mamíferos, los óvulos no son producidos de forma continua, sino que la producción de éstos cesa en una fase muy temprana, por lo que son almacenados y empleados a lo largo del periodo reproductivo. Pero no hay ninguna razón a priori para que no se produzca un número de óvulos lo suficientemente alto para garantizar la fertilidad de la hembra durante toda su vida. Esto ha llevado a especular con la idea de que la menopausia humana sea un mecanismo adaptativo, que ha sido seleccionado por las ventajas reproductivas que confiere a quienes lo poseen. Es decir, según esto la menopausia no sería un mero declinar de la capacidad reproductiva sino un mecanismo ‘diseñado’ para limitar el periodo reproductivo de las mujeres. Esto parece un contrasentido ¿qué ventajas reproductivas pueden derivarse de un sistema que interrumpe tempranamente la posibilidad de reproducción? Según esta hipótesis, la ventaja se derivaría del hecho de que la eficacia reproductiva de las mujeres de cierta edad podría aumentar si éstas invierten recursos que contribuyan a criar a sus nietos, en vez de hacerlo con sus propios hijos. Es cierto que una abuela tiene un grado de parentesco del 25% con sus nietos, frente al 50% que tiene con sus hijos, pero eso no excluye la posibilidad de que en determinadas circunstancias, en las que fuera generalmente difícil sacar adelante a la descendencia, se obtenga mayor eficacia reproductiva inclusiva si se invierten recursos en los nietos. Varios estudios han puesto de manifiesto que en sociedades de cazadores-recolectores las mujeres post-menopaúsicas juegan un papel fundamental como recolectoras, ya que tienen mayor experiencia y no se ven impedidas por la crianza directa de los hijos. Algunos biólogos piensan que la larga supervivencia de estas mujeres sólo tiene sentido evolutivo si implica un mayor número de descendientes, en este caso, nietos. No cabe duda de que es una idea interesante, aunque difícil de probar. Sin embargo, Mirkka Lahdenpera y sus colegas de la Universidad de Turku, en Finlandia, creen que han encontrado pruebas que la apoyan. Sus datos se basan en el examen de las partidas de bautismo y defunción de Canadá y Finlandia, durante los siglos XVIII y XIX. Los resultados, publicados en la revista Nature, parecen concluyentes. En estas sociedades, las mujeres ‘ganaron’ una media de dos nietos por cada década que sobrevivieron por encima de los cincuenta. Estos investigadores han podido descartar que este resultado sea una especie de ‘artefacto estadístico’; por ejemplo, descartaron que fuera un mero efecto de tener un mayor número de hijos, o que estuviera relacionado con el estatus económico. De hecho, la presencia física de la ‘matriarca’ resultaba crucial; cuando vivía a más de 20 Km de sus hijas, éstas producían un número de nietos significativamente menor que cuando la abuela vivía en el mismo pueblo. Esto sugiere que el resultado no se debe a un sutil efecto genético, que pudiera relacionar la longevidad de la abuela con la fertilidad de las hijas, sino más bien al efecto beneficioso que ejerce ésta sobre la crianza. Evidentemente, esta ayuda puede realizarse de distintas maneras: cuidar a los niños mientras son pequeños permitiendo que la madre haga otros trabajos, aconsejando a la madre en algunos aspectos de la crianza o, simplemente, proporcionando apoyo psicológico. Es lógico esperar que el ‘efecto abuela’ se produzca en mayor medida cuando las condiciones de vida sean relativamente duras y la mortalidad infantil sea alta. No es esperable que dicho efecto tenga lugar hoy día en Canadá o Finlandia, aunque tal vez sí en Afganistán. Las pruebas directas de esta hipótesis deberían buscarse en sociedades de cazadores-recolectores, pero por desgracia estos pueblos no suelen dejar partidas de nacimiento. Con todo, la ‘hipótesis de la abuela’ es simplemente una hipótesis. No existe una evidencia incontestable a su favor. No conocemos los mecanismos genéticos que determinan la menopausia y no podemos saber si dichos genes han sido objeto de selección. Es posible que el fenómeno se deba al azar o sea una consecuencia indirecta de una adaptación. En todo caso, es una hipótesis interesante y no es descartable que en el futuro puede recibir un mayor apoyo empírico. Un hecho curioso es que la única especie de mamíferos donde se produce este fenómeno es la llamada ballena piloto o calderón (Globicephala melas). Un cetáceo de relativamente pequeño tamaño, en realidad más próximo al delfín que a las ‘verdaderas’ ballenas, y que resulta fácil de observar cerca de la costa en muchos lugares. Estas ballenas son animales muy sociables y siempre van en grupos que pueden superar la centena de individuos. Al parecer los grupos son ‘liderados’ por hembras post-menopaúsicas. (1) Lahdenperä, M. et al. (2004) “Fitness benefits of prolonged post-reproductive lifespan in women” Nature 428:178–181

El gen egoísta y Dawkins dedicaba un capítulo entero precisamente a la hipótesis de Hamilton, que creo que es bastante plausible.

Pablo, me pregunto si el hecho de que la esperanza de vida de los hombres sea inferior a la de las mujeres puede tener relación con todo esto. ¿Son más prescindibles los abuelos que las abuelas?

En concreto, en el caso de la de la abuela, recalco que se trata de una mera hipótesis; hay alguna evidencia a su favor pero ésta no es incontestable, y desde luego, no se pueden excluir otros factores.

http://archivo.losandes.com.ar/notas/2010/9/12/hipotesis-abuela-puesta-cuestion-514305.asp

La “hipótesis de la abuela” puesta en cuestión Las abuelas tal vez no sean tan importantes como pensábamos -por lo menos en términos evolutivos-. Un estudio reciente cuestiona una teoría popular apodada “hipótesis de la abuela”, que afirma que las mujeres, contrariamente a las hembras de otros grandes simios, sobreviven muchos años a su edad reproductiva porque las posmenopáusicas benefician a sus nietos. Edición Impresa: domingo, 12 de septiembre de 2010 Por Ewen Callaway - Nature News © 2010 William Hamilton, biólogo evolutivo, fue el primero que propuso la idea en un documento de 1966 basado en el trabajo teórico de George Williams y Peter Medawar. Pero la hipótesis realmente despegó durante las décadas de 1980 y 1990, con información de campo recabada por Kristen Hawkes, antropóloga de la Universidad de Utah, en Salt Lake City, y sus colegas.

Estos investigadores descubrieron que entre los Hadza, cazadores y recolectores de Tanzania, las madres tenían que decidir entre buscar alimentos para ellas y su prole destetada o atender a los nuevos infantes. Pero cuando las abuelas ayudaban en la búsqueda, la recompensa eran nietos más sanos y pesados que dejaban de tomar pecho más pronto. Con el correr del tiempo evolutivo, este impulso a la buena salud pudo haber sido un factor de selección para las mujeres que sobrevivían pasada su menopausia, una anomalía entre la parentela evolutiva humana.

“Los chimpancés casi nunca llegan a los cuarenta en estado salvaje, pero la mayoría de los humanos, si tiene la suerte de llegar a edad adulta, supera la edad reproductiva”, dice Hawkes.

La hipótesis de la abuela también recibió el apoyo de estudios de otras culturas de subsistencia, y de registros históricos, aunque no todos la respaldan: “Ha sido muy influyente e importante, y generó mucha investigación", afirma Friederike Kachel, biólogo evolutivo del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck, de Leipzig, Alemania. Sacando cuentas Pese a su respaldo anecdótico y atractivo intuitivo, la hipótesis de la abuela carecía de evidencia cuantitativa que mostrara la posibilidad de que la longevidad de las abuelas evolucionara, destaca Kachel, cuyo equipo realizó una simulación matemática para probar la posibilidad de la teoría.

Su modelo multiagente, que simula acciones e interacciones de individuos, parte con una población de mil personas cuya vida total y reproductiva son características heredadas que mutan con el tiempo. La mitad son mujeres.

Inicialmente, éstas mueren cuando dejan de reproducirse, a los 50 años. En algunas simulaciones, cuando las mujeres no amamantan a sus propios hijos benefician la salud de sus nietos al reducir la edad de su destete.

Después de aproximadamente 500 generaciones, el modelo demostró que la ayuda de las abuelas acortó el intervalo de parición de sus hijas y llevó a marcos reproductivos más breves. Sin embargo, comparados con simulaciones donde las abuelas no ayudaron en nada, los beneficios nunca resultan en cambios de longevidad.

Retrospectivamente, considera Kachel, el resultado no es tan sorprendente como pareciera. La selección natural es más fuerte en los primeros años de vida, y su influencia sobre cierta característica disminuye al envejecer un organismo.

Por tanto, los beneficios del cuidado de las abuelas tendrían que ser enormes para prolongar la esperanza de vida humana.

Dudas importantes

Hawkes está tomando nota del nuevo estudio. Piensa que todos los factores evolutivos e históricos de esperanza de vida del modelo son correctos, y está ansiosa por acceder al programa computacional.

Pero duda de algunos de los supuestos del equipo de Kachel sobre las tasas de mortandad y fertilidad. “Apuesto que si modificamos algunos de éstos, obtendremos un resultado distinto”, afirma.

Frank Marlowe, antropólogo de la Universidad Estatal de Florida, en Tallahassee, piensa que la hipótesis de la abuela sigue siendo la mejor, aún si no es perfecta. No obstante, cualquier teoría exitosa sobre la longevidad también debe incluir a los hombres, destaca, “aun cuando estos fueron arrastrados por las hembras, blanco específico de la selección”, acota.

Rachel desconoce qué otras fuerzas pudieron haber prolongado la vida humana, pero nuestra longevidad pudiera ser un artefacto cultural provocado por la desaparición de las causas tradicionales de mortandad, como la depredación.

"Las abuelas son importantes en muchas sociedades y juegan un papel social importante, pero eso no prueba que sean la causa de la longevidad", finaliza.

Los resultados mostraron claramente que en estas sociedades las mujeres ‘ganaron’ una media de dos nietos por cada década que sobrevivieron por encima de los cincuenta. De hecho, la presencia física de la ‘matriarca’ resultaba crucial; cuando vivía a más de 20 km de sus hijas, éstas producían un número de nietos significativamente menor que cuando la abuela vivía en el mismo pueblo. Así, no es solamente un efecto genético, que pudiera relacionar la longevidad de la abuela con la fertilidad de las hijas, sino más bien al efecto beneficioso que ejerce ella misma sobre la crianza de los nietxs

Nuevas simulaciones por ordenador han proporcionado un nuevo soporte matemático para la hipótesis de la abuela, una famosa teoría según la cual los humanos lograron una mayor esperanza de vida porque las abuelas ayudaron en la alimentación de los nietos. El estudio ha sido publicado en Proceedings of the Royal Society B. Según la autora principal, Kristen Hawkes, de la Universidad de Utah, las simulaciones indican que la ayuda de las abuelas pudo alargar la esperanza de vida en primates hasta una esperanza de vida humana en menos de 60.000 años.

http://www.youthextension.es/index.php/el-efecto-abuela-sobre-la-longevidad/

El efecto “abuela” sobre la longevidad La hipótesis de la abuela es una teoría que defiende que la esperanza de vida de los humanos ha evolucionado gracias a la ayuda de las abuelas en la alimentación y cuidado de sus nietos. Un nuevo artículo da soporte a esta teoría antropológica a través de simulaciones matemáticas. La hipótesis de partida es que cuando las abuelas, tomaban cargo de los nietos después de su destete, permitían a las madres tener al siguiente hijo antes sin poner al anterior en peligro. Las abuelas fuertes podían ayudar más y por tanto dejar más descendencia. El modelo resulta en la evolución de una esperanza de vida inicial similar a los chimpancés a la esperanza de vida de los humanos cuando se introduce a las abuelas a cargo de los nietos. Los resultados muestran, que, incluso en el caso más conservador, esta esperanza de vida se alcanza en un periodo de tiempo de 60.000 años, un periodo evolutivo corto. La autora de la investigación propuso esta teoría inicialmente en 1997, sin embargo carecía de datos que lo apoyaran, y era objeto de gran controversia. Con estos resultados de la simulación matemática, apoya la teoría que ha formulado a partir de sus experiencias e investigaciones sobre el terreno con diferentes tribus africanas. Queda claro que las abuelas son y siguen siendo una pieza clave para la humanidad. http://www.youthextension.es/index.php/nature-dedica-un-outlook-al-envejecimiento/

Por otra parte, el desarrollo de tecnologías pueden ayudarnos a mantener la independencia en edades más avanzadas. La robótica se ve como un avance que en un futuro no muy lejano puede acompañarnos en nuestro camino.

http://rspb.royalsocietypublishing.org/content/early/2012/10/18/rspb.2012.1751.full

Increased longevity evolves from grandmothering 1. Peter S. Kim1, 2. James E. Coxworth2 and 3. Kristen Hawkes2,* +Author Affiliations 1. 1School of Mathematics and Statistics, University of Sydney, F07 Carslaw Building, Sydney, New South Wales 2006, Australia 2. 2Department of Anthropology, University of Utah, 270 S 1400 E room 102, Salt Lake City, UT 84112, USA 1. ↵*Author for correspondence (hawkes@anthro.utah.edu).

grandmother hypothesis ppt

Para seguir buscando

http://www.tendencias21.net/Las-abuelas-aumentaron-la-esperanza-de-vida-humana_a13883.html

Las abuelas aumentaron la esperanza de vida humana Nuevas simulaciones informáticas señalan además que potenciaron un tipo de crianza y pasaron sus genes de longevidad a otras generaciones

La llamada “hipótesis de la abuela” defiende que los humanos evolucionaron hacia una mayor esperanza de vida que otros primates porque las abuelas de nuestra especie alimentaron a sus nietos. Nuevas simulaciones informáticas respaldan ahora esta propuesta, al demostrar que, con el cuidado de sus abuelas, los chimpancés evolucionarían hasta tener la misma esperanza de vida que nuestra especie en menos de 60.000 años. Las simulaciones mostraron, además, que las abuelas ancestrales propiciaron un modo de crianza distinto y aumentaron nuestra dependencia social. Por Marta Lorenzo. …..

La abuela antes que el aumento del cerebro

Esta 'hipótesis de la abuela' fue propuesta formalmente por Hawkes en 1997, y ha sido objeto de debate desde entonces. Para tratar de darle una consistencia matemática, Hawkes realizó esta investigación con el biólogo matemático Peter Kim, de la Universidad de Sydney, y con James Coxworth, un estudiante de antropología de la Universidad de Utah.

De esta simulación se ha desprendido otro aspecto interesante: Dado que esta no tuvo en cuenta ciertas variables -como el tamaño del cerebro de las criaturas de la simulación o el efecto de la actividad de la caza en su evolución- ha servido para constatar que la prolongación de la vida de dichas criaturas pudo darse gracias al papel de las abuelas, e independientemente de otras variables.

En este sentido, Hawkes cree que el cambio hacia una vida adulta más larga propiciado por el cuidado de las abuelas habría sido “lo que subyació a posteriores transformaciones en la evolución humana, incluido el hecho de tener un cerebro cada vez mayor”.

Por último, la investigadora señala que el “cuidado de las abuelas nos dio el tipo de crianza que nos ha hecho más dependientes los unos de los otros socialmente y propensos a llamar la atención de los demás”: gracias a ellas las madres ancestrales tuvieron más hijos, y ellos tuvieron que compartir su atención con sus hermanos, algo que no hicieron las crías de otros primates. Los resultados de esta investigación han aparecido detallados en la revista Proceedings of the Royal Society B.

http://www.encuentros-multidisciplinares.org/Revistan%BA16/Cristina%20Bernis%20Carro.pdf

ASPECTOS EVOLUTIVOS Y ECOLÓGICOS DEL ENVEJECIMIENTO Cristina Bernis Carro Catedrática de Antropología Biológica Universidad Autónoma de Madrid

Leer

http://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2011/09/21/menopausia-2/

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Desde el punto de vista evolutivo, es difícil entender la existencia de la menopausia en todas las hembras de nuestra especie. Puesto que estamos hablando de una fase no reproductiva, la dotación genética para que se produzca debe ser transmitida por mujeres todavía no menopáusicas. Alguna ventaja evolutiva tendrá la menopausia que implique su trasmisión a las siguientes generaciones. Además, somos casi la única especie de mamíferos con menopausia. Quizá, a veces, se dé en chimpancés y gorilas, aunque, según Rufus Johnstone y su grupo de la Universidad de Cambridge, es todavía objeto de discusión entre los expertos. Sin embargo, no se discute que hay menopausia en cetáceos y, en concreto, en el calderón tropical (Globicephala macrorhynchus) y en la orca (Orcinus orca). En el calderón, la menopausia aparece hacia los 36 años, aunque la esperanza de vida llega a los 65 años. En la orca, la menopausia llega hacia los 48 años, con una esperanza de vida de 90 años. Y no tiene que ver con la edad pues no hay menopausia, por ejemplo, en los elefantes con una longevidad de 60 años, o en las ballenas, que alcanzan los 90 años. En resumen, no es el aumento de la esperanza de vida la causa que permite la menopausia. Hay especies longevas que mantienen su capacidad reproductora toda su vida. Entonces, la hipótesis alternativa que se maneja es la llamada de “la abuela”. Las mujeres menopáusicas transmiten la dotación genética de la menopausia a través de sus descendientes y, para ello, ayudan a la crianza y a la supervivencia de sus nietos. Y lo pueden hacer porque son menopáusicas, es decir, no son fértiles y no tienen que dedicar tiempo y recursos para cuidar a sus propias crías. Según los resultados del grupo de Rufus Johnstone, la estructura social en grupos pequeños de hombres y cetáceos hace que las mujeres, al envejecer, vivan cada vez más y casi únicamente con individuos emparentados genéticamente, o sea, con sus propios parientes más jóvenes (algunos hijos, más nietos, todavía más biznietos si los hay),… De ahí a cuidar a esos parientes para que las madres, más jóvenes, consigan más recursos, sólo hay un paso. Con ello se consigue que, sumando los cuidados de la abuela y los mayores recursos conseguidos por la madre, aumente la supervivencia de los hijos. Así se transmiten los genes de la menopausia, a partir de una mayor tasa de reproducción de las hijas y de una mayor tasa de supervivencia de los nietos. Esos genes suponen una clara ventaja evolutiva.

http://www.educacioncontracorriente.org/secciones/neurocultura/4666-les-gustan-a-los-hombres-las-mujeres-mayores

| Viernes, 21 Junio 2013 | Paco Traver En síntesis esta hipótesis (no confirmada) viene a decir que la menopausia no sería sólo un declive de la capacidad reproductiva sino una adaptación que tendria que ver con el apoyo materno a los hijos de los hijos ( a los nietos). Se trata de una variación de la hipótesis de Trivers (Trivers 1972) de la inversión parental, asi desde el punto de vista genético da igual criar un hijo que dos nietos: las posibilidades de transmitir nuestro ADN a las generaciones siguientes tienen una mejor oportunidad con esta estrategia.

LEER DE NUEVO PARA ENTENDER!!

http://www.portalesmedicos.com/publicaciones/articles/1382/2/Ecologia,-Cuidado-Humano-y-Envejecimiento-

La ecología del envejeciente se refiere al estudio de la interacción activa entre el adulto mayor y su medio sociocultural, y el modo en cómo se influyen mutuamente. Es además una perspectiva de investigación Gerontológica que utiliza teorías y técnicas de investigación de disciplinas como la biología, la Psicología Evolutiva, la Antropología, la Historia, la Sociología, entre otras ciencias.

EnciclopediaRelacionalDinamica: HipotesisDeLasAbuelas (última edición 2021-01-26 16:57:00 efectuada por MercedesJones)