Noticias Argentinas Etc aquí ---- * 15 de enero, 2026 * Olas de verano y de espionaje * Hay hasta el momento cuatro presentaciones en diferentes fueros para que se considere nulo o inconstitucional el decreto de Milei que empodera aún más al espionaje vernáculo, que sigue sumando fondos millonarios sin control. Ahí la motosierra mutó a un simple cuchillo para untar. * Javier Calvo. Para DIARIO PERFIL * Salvo por la intervención de Donald Trump en Venezuela, que motivó un fuerte apoyo de la administración de Javier Milei y no mucho más que posteos condenatorios de la oposición, la dirigencia política argentina ha decidido tomarse en serio el descanso veraniego. En tren de sostener la línea de relax, alguien podría apuntar que “no trabajan durante el año y pretendés que lo hagan en enero”. Evitaremos la chicana. * El que más disfruta la quietud es el Gobierno, que mantiene su lógica de tomar la iniciativa, aunque con una notoria desaceleración a la que nos tiene acostumbrados. * Acaso aprovechó el letargo del verano para lanzar el muy controvertido decreto que amplía las potestades y accionar de los servicios oficiales de inteligencia, la SIDE. * No debe ser casualidad. A las tensiones intestinas dentro del organismo de espionaje y del propio Poder Ejecutivo por su control (la hermanísima Karina intenta avanzar sobre ese reducto del asesor Santiago Caputo), se suma que el polémico DNU vio la luz en medio de la feria judicial y del paréntesis del Congreso. * Quienes cuestionan esa nueva norma gubernamental no deberían hacerse muchas ilusiones con que la pueda derogar el Poder Legislativo. La nueva conformación de los bloques tanto en Diputados como en el Senado, tras los resultados electorales de octubre pasado, hacen improbable que el DNU sea rechazado en ambas cámaras, como lo requiere su cancelación. * Atrás quedó la única “traición” legislativa del PRO a LLA, cuando en 2024 reforzó las voluntades opositoras para voltearle al oficialismo un decreto que multiplicaba el presupuesto de la SIDE. * Otros tiempos. Ahora habrá que ver si este nuevo DNU se anima a frenarlo algún integrante de la Justicia, sobre todo ahora que los juzgados apenas tienen este mes una guardia para casos de emergencia, por llamarlos de alguna manera. * Hay hasta el momento cuatro presentaciones en diferentes fueros para que se considere nulo o inconstitucional el decreto de Milei que empodera aún más al espionaje vernáculo, que sigue sumando fondos millonarios sin control. Ahí la motosierra mutó a un simple cuchillo para untar. * Quizás algún juez se anime a frenar a la SIDE. Nada es imposible en un país como la Argentina. * Pero digamos que constituiría una sorpresa por un doble motivo. * Por un lado, hay que encontrar despachos judiciales sin conexiones con el oscuro entramado de los sótanos de la democracia. Sobre todo en la justicia federal, donde a veces la SIDE está lejos de funcionar como auxiliar de la magistratura y suele ser a la inversa. Sobran ejemplos. * Pero aun si se atravesara ese filtro tan delicado, hay que encontrar despachos judiciales que no teman a una posible represalia de los servicios. Sobran ejemplos. Y no solo en los juzgados. ---- * Todo podría cambiar si se diluye el kirchnerismo * En una acelerada retracción, esa fuerza está dejando vacío el lugar del enemigo que aprovecha el gobierno de Milei; empieza a haber materia prima para el surgimiento de un nuevo espacio opositor * • 15 de enero de 2026 * LA NACION Carlos Pagni * La vida política estuvo organizada durante las dos últimas décadas alrededor de la polarización kirchnerismo-antikirchnerismo. Esa simplificación, que aglutinaba identidades, la volvía inteligible. Un fenómeno principal de la escena actual es que esa disposición de fuerzas está agotada. * La razón principal es que el kirchnerismo está en crisis. Acaba de perder nada menos que en su base más valiosa de poder, la provincia de Buenos Aires. Su líder está presa y, por lo tanto, concentrada en encontrar estrategias judiciales más eficaces que las que la terminaron encerrando en San José 1111. * En las últimas semanas comenzó a advertir deficiencias imperdonables en sus planes de defensa. No fue una revelación inesperada. La causa Hotesur-Los Sauces investiga el presunto lavado de dinero y asociación ilícita vinculados a negocios en los que está involucrada su familia. * Es el costo de la legendaria desconfianza de Néstor Kirchner, que sólo colocaba parientes en los directorios de las sociedades que creaba. Todo cambia de color. Además, mientras se aproxima ese juicio oral, los medios se han convertido en un desfiladero de imputados por otro proceso, el de los cuadernos de las coimas, que prodiga semana a semana un anecdotario muy poco edificante. * A esas crónicas arqueológicas se agregan ahora otras más novedosas. El escándalo de la AFA complica al kirchnerismo y sus aliados. Claudio “Chiqui” Tapia es funcionario de la provincia de Buenos Aires debido a que Axel Kicillof lo designó en el Ceamse. * El nombre de Sergio Massa aparece cada vez que se relatan las fechorías del intermediario Javier Faroni y del “cajero” Pablo Toviggino. * Martín Insaurralde, ex jefe de Gabinete de Kicillof y aliado imprescindible de Máximo Kirchner, emerge cuando se mencionan las maniobras de Sur Finanzas, la mega “cueva” de Ariel Vallejo. * Por suerte en las inmediaciones de ese caso deambula el intrépido abogado Mauricio D’Alessandro, íntimo del juez Federico Villena, a quien le fue entregado el expediente. * Además de estos sinsabores, el kirchnerismo está dañado por una gran fisura interna. Cristina Kirchner quedó expuesta a la insubordinación de Axel Kicillof. El gobernador disputa a través de sus aliados el control del PJ provincial, comandado hasta ahora por Máximo Kirchner. Es una discusión de superficie, que oculta una alteración más importante: los intendentes peronistas redescubrieron que, sin un liderazgo indiscutido, el partido queda a merced de su control territorial. * No habría que sorprenderse si avanza un movimiento de provincialización del PJ bonaerense. Es un cambio importantísimo, porque afecta a la entidad política más importante de la Argentina desde que Eduardo Duhalde impidió la segunda reelección de Carlos Menem. De esa matriz nació el kirchnerismo, que fue ganando poder a medida que se convertía en una especie del conurbano. * La ruptura kirchnerista tiene la capacidad, en su dramatismo, de ocultar una situación mucho más extensa y menos estridente. '''Asistimos al repliegue general del peronismo en el resto del país. En 2011, cuando arrasó Cristina Kirchner para hacerse reelegir, el PJ gobernaba 20 provincias. Hoy gobierna 9. Y en las elecciones del 26 de octubre pasado sólo ganó en 7.''' * Es una contracción difícil de explicar. El ex senador bonaerense Juan José Amondarain, en un excelente artículo publicado en diciembre pasado (https://panamarevista.com/es-posible-una-renovacion-del-peronismo/ ), propone una lectura. Él sostiene que en el país ha surgido un nuevo consenso a favor de un orden ortodoxo para la macroeconomía. * Que ese consenso no expresa una preferencia ideológica ni supone una idolatría en favor de Javier Milei. Es un consenso nacido del sentido común de las masas. Amondarain propone que la principal víctima de esa concepción es el peronismo. Esa fuerza, dice, :'''El peronismo pasó de ser proveedora de orden, reformas y gobernabilidad entre los años ’80, ’90 y la crisis de 2001, a convertirse en un “partido productor de crisis”.''' * Es muy prematuro conjeturar sobre la sucesión presidencial de 2027. Pero hay que hacerlo por la sencilla razón de que los dirigentes que gravitan sobre el juego definen su conducta a partir de las hipótesis que se plantean sobre ese futuro. La disputa de poder actual es difícil de comprender si se suprime ese horizonte. * Es muy probable que las elecciones del 26 de octubre pasado hayan sido la última oportunidad para levantar la consigna “kirchnerismo nunca más”. El motivo es que esa organización se ha deshilachado y ya no presta un servicio esencial: funcionar como la amenaza que puede unificar al campo adversario y, de ese modo, dar sentido épico a la escena. '''El kirchnerismo carece ya de la densidad que requiere siempre un enemigo.''' * Esta carencia desconcierta, antes que nadie, a La Libertad Avanza. Sobre todo porque Milei ejerce la política con una lógica que no puede prescindir de ese enemigo. Si no lo tiene debe encontrarlo. En estos días tantea a ciegas el entorno. Provoca a Luiz Inacio Lula da Silva. La respuesta es una sutil coreografía. Lula no asistirá, el sábado, a la cumbre de Asunción en la que se firmará el acuerdo Mercosur-Unión Europea. La excusa es formal: en un comienzo Paraguay, que ejerce la presidencia interina, convocó a una reunión de cancilleres. Eso sí: un día antes, Lula recibirá a Antônio Costa, presidente del Consejo de Europa, y a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, en Rio de Janeiro, “para dialogar de cuestiones de la agenda global”. Se ve que siente alguna necesidad de exhibir su liderazgo. * En un ring muy diferente, Milei hostiga a “Chiqui” Tapia y, en especial, a Pablo Toviggino, a quien se atribuye la plataforma Carnaval, desde donde se divulgaron los escandalosos audios de Diego Spagnuolo, referidos a presuntas coimas requeridas por Karina Milei y los primos Menem. * A propósito de Tapia y Toviggino: ellos reclaman que los fondos que han manejado de manera tan desvergonzada, no pertenecen al Estado. Son de la AFA y sus clubes. Es “corrupción entre privados”. * Sin embargo, las autoridades de ARCA se estarían haciendo una pregunta elemental: cuando esos recursos de la AFA se destinan a bolsillos de particulares, sea para la compra de caballos de salto o para el alquiler de embarcaciones de lujo, ¿el beneficiario de esos giros, que representan un salario indirecto, paga el correspondiente impuesto a las Ganancias? * Es una inquietud razonable. La situación de Tapia es más delicada. Sobre él cabe plantearse si no habrá incurrido en enriquecimiento ilícito porque, a diferencia de Toviggino y gracias a un decreto de Kicillof, es un funcionario público. * Son minucias. Lo relevante es que el kirchnerismo, en un acelerada retracción, está dejando vacío el lugar del enemigo. Aparece entonces una primera incógnita: ¿el Gobierno registrará esa ausencia? ¿O seguirá confrontando por inercia con una entidad que va adquiriendo la inconsistencia de un fantasma? Hay una segunda incógnita: quién ocupará el lugar del adversario. * Esta reconfiguración de la política conduce a una pregunta sobre la economía. Como siempre sucede, la vida material es la gran generadora de nuevos actores. Sin ir más lejos, se puede observar la trayectoria de Milei. Es imposible imaginar su aparición fuera del irritante contexto inflacionario descripto por Amondarain. * La respuesta a ese enigma es problemática. La situación económica presenta una mejoría significativa desde la llegada de Milei. En 2025 el PBI registró un crecimiento de alrededor de 4,3%. Las exportaciones se expandieron 6% y la inversión se incrementó en un 20%, después de haberse derrumbado un 17% en 2024. * El salario real mejoró también para todos los sectores. Un 3% para el privado formal y 12,6% para el informal, que había caído 10,9% en 2024. * Este último es un detalle muy sugerente cuando se buscan las razones de por qué los candidatos de Milei vencieron en las elecciones nacionales de la provincia de Buenos Aires. Además, el índice de riesgo país ha ido bajando y se ubica en alrededor de 570 puntos básicos. * Este paisaje no es completo. Hay indicadores que inquietan. Por ejemplo, la industria y la construcción no se recuperan. El incremento del PBI obedece sobre todo a la intermediación financiera, que en 2025 aumentó 22%. La minería lo hizo 7,9%. Y el sector hotelero y gastronómico, 12,2%. '''El comercio mejoró 5,2%, pero con una salvedad: hay una expansión acelerada de las operaciones on line, como sucede a escala global.''' * Las consecuencias de este desbalance en términos de empleo es que la cantidad de puestos privados formales no mejoró, sino que tuvo una caída, a pesar del aumento del PBI. Sólo aumenta el número de asalariados no registrados. * El otro dato importante es el grado de apertura que registra la economía. Las importaciones se incrementaron en 2025 un 25,7%. Quiere decir que gran parte de la demanda está satisfecha por una corriente importadora. * En conexión con esta circunstancia aparecen las restricciones cambiarias. La falta de dólares sigue siendo un problema central del programa de Milei y Luis Caputo. Se advirtió en el trance del pago de deuda de comienzos de esta semana. El Tesoro no pudo acceder al mercado voluntario de crédito. Debió recurrir a un repo con 6 bancos. * Un pequeño detalle: uno de ellos fue el Bank of China. Son los mismos chinos que han comenzado, en un desafío oblícuo a los Estados Unidos, a emitir bonos en dólares. Otro detalle, menos pequeño: se notó que ya no está disponible la chequera de Donald Trump, a la que se había pensado recurrir en octubre. Para la fisiología del oficialismo: no sólo falta Cristina Kirchner, entonces. * El cuadro explica que entre las prioridades del Gobierno comience a estar la compra de reservas, que implica convivir con un peso menos apreciado. Ya se corrigió el régimen de bandas. Pero no se tomó una decisión crucial para la atracción de inversiones: '''el levantamiento del cepo cambiario para las empresas. Para expertos como Miguel Kiguel esa medida sería más urgente, por ejemplo, que la reforma laboral.''' * Este relevamiento sintético de la situación material hace juego con la escala de prioridades de la ciudadanía. Según el último estudio de Hugo Haime, esas preocupaciones tienen un aire de familia con las que aparecieron durante el ciclo menemista, cuando ya se advertía un retroceso de la inflación. Hoy la corrupción lidera el ranking con 40%, seguida por problemas económicos: bajos salarios (27%) y pobreza y miseria (23%). Con valores similares aparecen seguridad (21%) junto a Educación (21%) y desocupación (20%). La inflación cayó al 13%. * En esos números podrían estar los insumos de un plan para un nuevo agente político. Es decir: son la materia prima para el surgimiento de un nuevo opositor. Interpelan a Mauricio Macri, quien se resiste a que su partido termine siendo subsumido por LLA. Ese riesgo aparece, sobre todo, en la ciudad de Buenos Aires, que es la colina más preciada. La gestión de Jorge Macri sufre el torniquete fiscal del gobierno nacional, que no termina de normalizar los flujos de la coparticipación. Y ahora se enfrentará a una adversidad judicial. * En una de las últimas reuniones de gabinete de diciembre, el propio jefe de Gobierno anunció a sus colaboradores que se deben preparar para un fallo condenatorio de la Corte Suprema en una causa por corrupción que él arrastra desde su gestión como intendente de Vicente López. El indicio de esa sanción apareció cuando los jueces del máximo tribunal, que están dos a uno en contra de Macri, convocaron a conjueces para dictar el fallo. * Una curiosidad: ¿es por este calvario judicial que se considera conveniente la expulsión de Karina Burijson del equipo municipal? Es una funcionaria que acompaña al alcalde desde los albores de su gestión al otro lado de la General Paz. A esta Karina, también poderosa, le atribuyen una desviación: en el lenguaje de ese maestro del budismo zen que es Daniel Angelici, “la pretensión de cobrar multas a los que cruzan no en rojo, sino en verde”. * La ambivalencia económica también desafía al radicalismo, cuyo naufragio como fuerza nacional contrasta con el dominio de cinco provincias: Santa Fe, Mendoza, Chaco, Corrientes y Jujuy. Un desafío para la nueva conducción de Leonel Chiarella. * Sin embargo, la ecuación económica plantea un acertijo, sobre todo, al peronismo. El reto de los próximos años para el que quiera ocupar el lugar de la alternativa al proyecto de Milei está bastante claro. Y es el que, según Amondarain, debería resolver un PJ renovado. Se trata de incorporar los valores de la estabilización macroeconómica, sobre todo el equilibrio fiscal, pero, al mismo tiempo, ofrecer una voz a las víctimas de esa estabilización. Es decir, formular un programa que se haga cargo de la destrucción del tejido productivo sin ceder a un reflujo inflacionario. * La pregunta se podría formular de esta otra manera: qué fuerza política o qué candidato está en condiciones de enfrentar a Milei sin repudiar los méritos por los que Milei es apreciado, que son sobre todo los de la modernización de la economía. Un primer test para responder este interrogante será la discusión de la reforma laboral. Va a ser interesante identificar a quienes planteen una alternativa o a quienes, sin más, la bloqueen. * Para calibrar la importancia de estas cuestiones ayuda proponer un escenario electoral. Es un ejercicio, mucho más que hipotético, audaz. Formulada esa prevención, se pueden establecer dos premisas para imaginar el futuro. Casi todas las encuestas, empezando por la ya citada de Haime, prevén para 2027 la alta probabilidad de un ballotage. Milei es un caso atípico frente a sus antecesores. En vez de ir deteriorándose desde un momento inicial estelar, él mantiene una popularidad estable. Es un encanto aceptable, pero no le garantiza la reelección sin segunda vuelta, al menos por ahora. Por supuesto, este perfil podría cambiar. En especial si Milei demuestra tener la plasticidad necesaria para asimilar la nueva agenda que va remodelando las preocupaciones del electorado. * La otra premisa es que el kirchnerismo, que en términos conceptuales incluye a Kicillof, podría quedar tercero en una primera vuelta electoral. Es el indicio más elocuente del cambio de época. Lo que todavía no se sabe es si hay alguien en condiciones de construir el segundo puesto. Alguien con cabeza ortodoxa y corazón productivista. Existe un cuadrante imaginario en el que ese ejemplar exótico podría convertirse en el próximo presidente. ---- * La Argentina, el país donde el diálogo es una mala palabra * Si algo caracteriza a las sociedades democráticas es la capacidad de dialogar; cuando los líderes no toleran la crítica ni escuchan a sus adversarios, se debilita la convivencia * • 15 de enero de 2026 * LA NACION Luciano Román * Javier Milei acaba de cumplir dos años en el gobierno con una particularidad: jamás ofreció una conferencia de prensa. Es cierto que hasta que asumió como jefe de Gabinete lo hacía con regularidad el vocero presidencial, pero el propio mandatario hasta ahora no lo ha hecho nunca. El dato, que a esta altura pasa un poco desapercibido, parece formar parte de algo más amplio y tal vez más de fondo: el deterioro en la Argentina de la cultura del diálogo. * Cuando miramos otros países, aun con liderazgos “extremos” y contextos muy polarizados, como Estados Unidos, vemos que se sostienen la tradición y el ejercicio de la conversación democrática, aunque también luce debilitada. El propio Trump, que no es precisamente un líder respetuoso de las normas institucionales, y que no ha dudado en atropellar a la prensa ni en destratar a sus adversarios, se reunió en el Salón Oval con el nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y tuvieron un intercambio amable, a pesar sus enormes diferencias en todos los órdenes. * Cuando recibió a Milei en la Casa Blanca, se abrió a un diálogo franco e intenso con periodistas de todos los medios que fue televisado en directo. Es cierto que lo hace con un estilo estrafalario y modales muchas veces agresivos y provocadores, pero sin clausurar ese formato que ha sido característico de la democracia norteamericana. * A pesar de sus rasgos autoritarios, Trump también ha hablado en términos razonables con presidentes de los que está abiertamente distanciado, como el colombiano Petro y el brasileño Lula. * Ahora acabamos de ver en Chile otra tradición similar, cuando el presidente Boric habló por teléfono, ante las cámaras de televisión, con el que será su sucesor: un líder ubicado en sus antípodas ideológicas al que, sin embargo, le propone una conversación respetuosa y constructiva. Y asistimos una vez más a una envidiable escena de civilización y convivencia política en Uruguay, donde Julio María Sanguinetti fue homenajeado por expresidentes y líderes de todos los partidos al cumplir 90 años. ¿Qué hecho de esa naturaleza puede mostrar la Argentina en el máximo nivel de la política? * En la escena local se ha naturalizado “la cancelación” del adversario. Cuando el Presidente convoca a un diálogo con los mandatarios provinciales, deja expresamente excluido al gobernador de la provincia de Buenos Aires, mientras sus voceros explican que “no vale la pena hablar con él”. Ese gobernador, a su vez, excluye a intendentes “de otro palo” en las mesas institucionales. * En una entrevista que acaba de dar al periodista Andrés Oppenheimer, Milei reconoció: “No me interesa el diálogo con Lula” y remarcó: “No tengo nada que hablar con Lula sobre Venezuela”. En ese espíritu cortante y confrontativo parece haber una continuidad en la Argentina. * El kirchnerismo combatió la cultura del diálogo y elevó a la categoría de dogma la asociación entre adversario y enemigo. Solo concebía la conversación como una herramienta para la cooptación. El que no se rendía era condenado al destrato, a la estigmatización o al ninguneo. * El sociólogo Zygmunt Bauman sostenía que la comunicación real implica hablar con quienes piensan diferente, no solo con aquellos que tienden a coincidir y compartir una visión del mundo. Resaltaba que el gran desafío de nuestra época es tender puentes más allá de las fronteras ideológicas. Por eso destacaba siempre un gesto del papa Francisco, que había decidido dar su primera entrevista como pontífice a un periodista abiertamente ateo, el italiano Eugenio Scalfari, que había sido director del diario La Repubblica. * Tal vez uno de los ejemplos más edificantes y conmovedores de diálogo y de convivencia haya sido el que dieron dos jueces, ya fallecidos, en la Corte Suprema de los Estados Unidos: Ruth Bader Ginsburg y Antonin Scalia no podrían haber tenido visiones y perspectivas más antagónicas. Ginsburg era una magistrada progresista y liberal (en los términos de la política norteamericana), que se convirtió en un ícono de la lucha por la igualdad de género y los derechos de las minorías. Scalia era ultraconservador, con posiciones jurídicas que se consideraban dogmáticas. Casi nunca coincidían, pero se tenían un respeto y una admiración mutua que los llevaron a cultivar una entrañable amistad. * Un documental sobre la jueza Ginsburg, RBG, nos ofrece un retrato inspirador sobre la cultura del diálogo y el respeto más allá de diferencias que pueden ser abismales. Está disponible en YouTube, y tal vez sea una referencia valiosa para la dirigencia argentina. Se podría agregar una recomendación para políticos y funcionarios a los que les guste la ópera: hay una, del compositor Derrick Wang, que retrata precisamente la relación entre ambos magistrados, y que se escribió con fragmentos de sus sentencias y de diálogos entre ellos, quienes se atrevieron, incluso, a representar sus propios roles arriba del escenario. * No hay que irse tan lejos, sin embargo, para encontrar ejemplos de diálogos enriquecedores entre universos y posiciones distintas. Alejados de las vidrieras mediáticas y de los ruidos de la política, hay algunos intentos que se hacen en la Argentina, a pesar de que la conversación plural también agoniza en las universidades, en los colegios profesionales y en algunas academias. * Hace algunas semanas, por ejemplo, los obispos argentinos agrupados en la Conferencia Episcopal convocaron para “una conversación franca” a youtubers, streamers e influencers, no solo de distintas religiones, sino completamente alejados de la sensibilidad, la cultura y la mirada dominantes en la jerarquía eclesiástica. * Fue un experimento arriesgado; una conversación entre “dos mundos”. Se dio en forma reservada, pero varios participantes la han descripto, en testimonios informales, como “una experiencia enriquecedora”. Los obispos se animaron a preguntarles “¿cómo nos ven?” a jóvenes que han alcanzado cierta notoriedad por su estilo rupturista y a veces contestatario. Escucharon algunas opiniones con las que no están de acuerdo, “pero nos abrieron ventanas para seguir pensando”, contó uno de los participantes. * Sería alentador, por supuesto, que desde el poder se cultivara el ejercicio del diálogo y se dieran ejemplos en ese sentido. Pero tal vez debamos valorar que algunos modelos vengan desde abajo, o acaso desde estratos intermedios de la sociedad y la dirigencia. * Uno de los libros políticos de los últimos años fue el que hicieron, a través de una larga y fecunda conversación entre ellos, Miguel Ángel Pichetto y el periodista Carlos Reymundo Roberts. Su riqueza reside, precisamente, en el intercambio entre dos personas con trayectorias, experiencias y raíces diferentes. * En otro libro reciente, la filósofa Diana Cohen Agrest confronta opiniones contrapuestas, que a la vez se enriquecen unas a otras, bajo un título sugerente: Elogio del disenso. Son apenas algunos ejemplos, pero tal vez sirvan para recordar el valor de algo tan básico, y a la vez tan esencial, como el diálogo y el puente entre ideas antagónicas. * El contexto no parece del todo propicio. La dinámica de las redes sociales fomenta las cámaras de eco, que nos llevan todo el tiempo a escuchar nuestra propia opinión en la voz (o los posteos) de otros. Buscamos validar y reforzar nuestra perspectiva, más que confrontarla de manera constructiva y civilizada con posiciones opuestas, o al menos ligeramente distintas. Etiquetamos el debate: “me gusta” o “no me gusta”, como si no hubiera plafón para los matices y los grises. * La política ha convertido al diálogo en una mala palabra: se lo asocia con debilidad, claudicación, o incluso con componenda o pactos espurios. Cortar el diálogo suele verse como un gesto de firmeza, aunque muchas veces encubre actitudes caprichosas y rasgos autoritarios. * La ruptura absoluta del vínculo entre presidente y vicepresidente ha simbolizado, en varios de los últimos gobiernos, esa incapacidad para sostener, incluso, el mínimo diálogo institucional. Y paradójicamente, o no, es algo que asemeja a Cristina Kirchner con Javier Milei. * '''En el ejercicio del poder, la negación del diálogo también implica una falta de reconocimiento de la idea del deber y del sentido de la obligación. Hay conversaciones que no deberían depender de la decisión o la comodidad del líder, sino que son inherentes a sus propias responsabilidades. La escena más grotesca de ruptura con esa noción del deber tal vez haya sido la de la expresidenta Kirchner cuando se negó a entregar los atributos de mando a su sucesor.''' * La polarización y la hegemonía discursiva trascienden, sin embargo, las fronteras políticas. No es fácil encontrar en foros académicos modelos de pluralidad y de debate. Sí hemos visto, en cambio, el método de la exclusión y la censura en ámbitos como la UBA, donde ese tipo de prácticas no deberían tener cabida.8 * Es cierto que muchas veces el diálogo político ha sido una mera puesta en escena y hasta una forma de oportunismo o una maniobra distractiva. Es cierto, también, que pueden esgrimirse impedimentos éticos para determinadas conversaciones. ¿Tendría valor y sentido un diálogo entre un presidente y un antecesor condenado por graves delitos de corrupción? * Pero que esa herramienta tenga limitaciones objetivas y que haya sido manoseada o malversada no invalida el valor esencial de la conversación, del encuentro, del intercambio y la interrogación. * * Si hay algo que caracteriza a las sociedades democráticas, es la capacidad de dialogar. Puede parecer naíf, pero un país donde sus líderes no toleran la crítica ni la pregunta incómoda, no escuchan a sus adversarios ni se sientan a dialogar con quienes piensan distinto, y hasta son capaces de negarles el saludo a los que no se subordinan o no aceptan sus decisiones “sin chistar”, es un país en el que se debilita la convivencia y donde la hegemonía tiende a imponerse por encima de la pluralidad. * ¿Seremos capaces de recuperar la cultura del diálogo? De esa respuesta también depende el futuro de la Argentina.