Conceptos Andamio, por MercedesJones



Cuando aparecen fenómenos nuevos necesitamos palabras para reconocerlos, compartirlos, interrogarlos y comenzar a comprenderlos. Pero nombrar encierra un riesgo: que la palabra se convierta demasiado pronto en una definición y que, en lugar de ayudarnos a descubrir una realidad emergente, termine condicionando aquello que somos capaces de ver.

Llamo conceptos andamio a construcciones conceptuales provisorias que utilizamos para explorar y comprender fenómenos que todavía están en proceso de conocimiento. Como los andamios de una construcción, cumplen una función mientras algo está siendo elaborado: permiten sostener, conectar, alcanzar otros puntos de observación y continuar construyendo. No deben confundirse con el edificio terminado.

Un concepto andamio permite nombrar sin clausurar, orientar sin determinar y comprender sin fijar prematuramente. Su carácter provisional no implica falta de rigor. Por el contrario, explicitar su provisionalidad supone reconocer los límites de nuestro conocimiento y mantener abierta la posibilidad de revisar el concepto a medida que la investigación, la experiencia y la conversación colectiva permiten comprender mejor el fenómeno.

Esta propuesta dialoga con distintas tradiciones epistemológicas. Herbert Blumer (1954) denominó sensitizing concepts a aquellos conceptos que, a diferencia de los conceptos definitivos, no prescriben exactamente qué ver sino que sugieren direcciones hacia las cuales mirar. Los boundary concepts estudiados por Löwy (1992) y Mollinga (2010) muestran, a su vez, que cierta flexibilidad conceptual puede favorecer la comunicación y la producción de conocimiento entre perspectivas diferentes. Desde otra perspectiva, Isabelle Stengers (1987) habla de concepts nomades: conceptos que se desplazan entre campos de conocimiento y se transforman durante esos desplazamientos.

Los conceptos andamio comparten con estas perspectivas la decisión de no inmovilizar prematuramente el pensamiento, pero enfatizan especialmente el carácter constructivo y provisional del concepto: necesitamos palabras para construir conocimiento y, al mismo tiempo, necesitamos recordar que esas palabras también están en construcción.