Estaba explorando la virtud de la esperanza y me encontré con esta frase: La esperanza tiene dos hijas muy queridas: la indignación (la ira) con la situación tal cual es y la valentía para cambiarla. Con el tiempo me enteré que está idea sobre la esperanza era de San Agustín y aparecía redactada de múltiples formas. Por ejemplo: «La Esperanza tiene dos hermosos hijos: la Ira y el Valor. La Ira para indignarse por la realidad y el Valor para enfrentar esa realidad e intentar cambiarla». En otros textos se habla del enojo, la furía y el coraje. Mucho más tarde pude leer a Bloch, el filósofo de la esperanza y la utopía. Comparto aquí algunas reflexiones sobre la esperanza y la utopía como herramientas para salir de la ira y el enojo y animarnos a modificar la realidad que nos indigna. MercedesJones


ERNST BLOCH- EL PRINCIPIO ESPERANZA Y LA UTOPÍA CONCRETA



PARA COMPRENDER LA RELACIÓN ENTRE LA ESPERANZA, LA UTOPÍA Y LA POSIBILIDAD DEL CAMBIO

Bloch nació en 1885. Su interés en la utopía tiene su antecedente en Marx y recorre su argumentación con el concepto clave del “Todavía No” desde 1906. Para 1921, había escrito dos trabajos importantes sobre la utopía: Geist der Utopie (Espíritu de la utopía) y el estudio sobre Thomas Münzer [y de los levantamientos campesinos alemanes a comienzos del siglo XVI].

Las 1400 páginas de El Principio Esperanza, que constituyen el intento más sostenido y vasto por rehabilitar el concepto de utopía dentro del marxismo, no pueden, en consecuencia, ser ignoradas en ninguna discusión sobre la utopía: contiene implicaciones tanto respecto de la definición del objeto utópico y las fronteras del campo de estudio como de la aproximación al material dentro de ese campo.

La ubicuidad de la utopía

A un nivel descriptivo, la utopía es definida mucho más ampliamente por Bloch que por gran parte de los comentaristas. Incluye sueños diurnos, mitos y fábulas, así como relatos de viajeros y literatura utópica. Además, sorprendentemente, abarca temas tan diversos como viajes marítimos de monjes irlandeses medievales o los intentos de los alquimistas por sintetizar oro. Las artes creativas, particularmente la literatura, la arquitectura y la música son asumidas como vehículos importantes de la utopía. Bloch rechaza la identificación de la utopía con un género literario: reducir el elemento utópico a la concepción de Tomas Moro, u orientarlo exclusivamente a ella equivaldría a reducir la electricidad al ámbar, del que ésta extrajo su nombre en griego y en el que fue percibida por primera vez. Más aún: lo utópico coincide tan poco con la fantasía política, que es precisa la totalidad de la filosofía (…) para hacer justicia al contenido que designa la palabra utopía. A las exploraciones del vasto campo que Bloch considera como utópico están dedicadas cuatro de las cinco secciones de "El Principio Esperanza". La primera, muy pequeña, es la sección que tiene que ver con los sueños diurnos que son parte de la vida diaria de la gente de todas las edades, aunque las preocupaciones de los niños, los adolescentes y los adultos son diferentes.

La segunda sección, que ocupa la mayor parte del primero de los tres volúmenes, tiene que ver menos con las manifestaciones externas de la utopía que con su esencia, la conciencia anticipatoria, y será discutida por separado. La tercera parte regresa a las expresiones de la utopía como “imágenes desiderativas en el espejo”, donde las formas incluidas son el circo, las ferias y las fábulas, el encanto del viaje, el baile, el cine y el teatro. Las imágenes desiderativas discutidas aquí son vistas como una transición hacia la construcción del “esbozo de un mundo mejor”.

Todavía-No

La designación de la utopía como “conciencia anticipatoria”, que es el subtitulo de la segunda parte de El Principio Esperanza, depende del concepto central de Bloch: el Todavía No. Éste tiene dos aspectos, el todavía-no-conciente y el todavía-no-ha-llegado-a-ser que constituyen sus dimensiones ideológica y material o sus aspectos subjetivos y objetivos.

El todavía-no-conciente es más fuerte en la juventud, es expresado par excellence en las artes creativas y está intensamente presente en tiempos de cambio, particularmente de cambios revolucionarios. Así, “todos los tiempos de cambio están llenos de todavía-no-conciente, incluso saturados, un todavía-no-conciente que es llevado por una clase emergente”. Lo que aparta al todavía-no-conciente de ser una categoría puramente psicoanalítica u ontológica es que constituye el correlato subjetivo de todavía-no-ha-llegado-a-ser, una categoría que se aplica a la realidad material. Para el horizonte de Bloch y para el concepto del todavía-no-ha-llegado-a-ser es fundamental afirmar que el mundo material está esencialmente inacabado, el futuro es indeterminado y, en consecuencia, el futuro constituye un reino de posibilidades

Estos futuros posibles deben ser vistos como parte de la realidad, en lugar de como algo exterior, a pesar de que la indeterminación del futuro signifique que no hay desarrollo necesario de la potencialidad en la realidad y a pesar de que no todas las posibilidades reales pueden ser efectivamente realizadas. La utopía, como expresión de lo todavía-no-conciente, es reivindicada en tanto hace contacto con la posibilidad real de lo todavía-no-ha-llegado-a-ser; está activamente vinculada al proceso del mundo en devenir como anticipación del futuro (no como una mera compensación en el presente), de modo que, a través de sus efectos sobre los propósitos y la acción humanas funciona como un catalizador del futuro. La actividad humana, alimentada por la imaginación, tiene un papel decisivo: “articulada con la historia al modo de una bisagra humana es su productora”.

Mediante el Todavía-No la utopía es trasladada de un concepto descriptivo a un concepto analítico, definida en términos de una función que es simultáneamente expresiva e instrumental. El Todavía-No en sí mismo contiene múltiples significados, los dos dominantes enfatizan la necesidad de la expresión utópica. La frase alemana "noch nicht" puede ser traducida tanto como “todavía-no” así como “aún-no”. De este modo, puede llevar el significado de algo que todavía no es, pero que es esperado, dando énfasis a una presencia o realidad futura; o algo que aún no es, dando énfasis en una ausencia o una carencia en el presente.

UTOPÍA Y UTOPISMO Utopía abstracta y concreta

Si la afirmación de que la utopía es anticipatoria no implica una perspectiva completamente idealista y voluntarista del futuro, la distinción debe ser hecha entre aquellos sueños de una vida mejor que constituyen posibilidades reales y aquellos que no; Bloch está, consecuentemente, dirigiéndose a hacer una distinción entre utopía abstracta y utopía concreta.

Bloch lleva esto hasta su conclusión lógica: la tarea es poner al descubierto y recobrar la esencia anticipatoria de la utopía distinguiéndola de las impurezas de los elementos contingentes y compensatorios.

[Sin embargo] Bloch es firme al sostener que incluso la más abstracta de las aventuras utópicas en el más allá es mejor que el pesimismo o la ignorancia burguesa porque contiene la intención dirigida hacia una vida mejor; si la función utópica de alcanzar un futuro transformado está presente de modo inmaduro, al menos sienta un precedente.

Para Bloch, la naturaleza inacabada de la realidad posiciona la utopía concreta como un futuro posible dentro de lo real; y mientras pueda ser anticipada como una experiencia subjetiva, tiene además una estatus objetivo.

No obstante, la distinción entre utopía abstracta y utopía concreta es fundamental para el proyecto de Bloch. La rehabilitación de la utopía depende de desmontar los elementos abstractos que desordenan el núcleo concreto. La utopía concreta debe ser filtrada, despojada de creencias desiderativas que fueran puramente fantasías compensatorias y evasivas de la realidad. El proceso implica:

“conocimiento y remoción de elementos utopísticos acabados, con conocimiento y remoción de la utopía abstracta. Pero lo que queda entonces es: el sueño inacabado hacia adelante, la docta spes que únicamente puede ser desacreditada por la burguesía –y que es digna de recibir seriamente el nombre de utopía que cuidadosamente razonado y cuidadosamente aplicado contrasta con el utopismo–; en su brevedad y lucidez, esta expresión significa entonces lo mismo que: un órgano metódico para lo Nuevo, un estado objetivo agregado de lo que está por venir”


ENTENDER LO UTÓPICO


LA UTOPÍA UN RADICAL ANTROPOLÓGICO

ROGELIO BLANCO MARTÍNEZ

SEGUIR EXPLORANDO CARACTERISTICAS.....


SINAPIA,LA UTOPÍA ESPAÑOLA


EL PRINCIPIO ESPERANZA Bloch, Ernst. 2004. El principio Esperanza. Madrid. Trotta






Esto lo exploré luego de finalizó el encuentro online con AnaCaro La esperanza y el principio esperanza nos invita a que despertemos porque estamos hechos para lo que todavía no es pero puede ser Con quién me voy acompañando, definir que hay algo en soledad que requiere coraje. Los existencialistas y el salto al vacío. Me tiro a la pileta sin saber pero esperando que haya agua. Nicola Abagnano y Ernst Bloch El principio esperanza y la utopía concreta. Filosofía de la anticipación. Una visión del mundo, no como lo que es sino como lo que puede ser. Una ontología de lo que no es aún pero sabiendo que el NO es un no todavía. La esperanza es la luz que brilla en la oscuridad, sin negar la oscuridad. La humanidad está inacabada, es una chispa en busca de llama, Una historia que aún no ha dicho su última palabra. Solo aquella persona que tiene esperanza puede cambiar el mundo. El ser humano es un proyecto, un ser inacabado, un impulso hacia lo posible, esta dimensión es el todavía no. Una zona que existe como tensión, un todavía no se muestra en el mito, los relatos culturales de la humanidad. Algo que apunta a lo no realizado a la libertad radical. Es una energía social que se manifiesta en la utopía como pensamiento encarnado en acción colectiva. Cambiar el mundo requiere - El principio esperanza es una toma de postura respecto a la existencia, es un canto que detiene el cinismo. 12 minutos https://www.youtube.com/watch?v=KcbShtBS6lw El verdadero génesis no está al principio sino al final. 14.14 contactarse con el deseo colectivo. No hay absolutamente gesto más revolucionario que atreverse a soñar. Porque el sistema vigente 18 jul 2025 #PensamientoCrítico #ErnstBloch #FilosofíaRevolucionaria #ErnstBloch #ElPrincipioEsperanza #FilosofíaRevolucionaria Ernst Bloch no fue un filósofo común: exiliado, rebelde y soñador, transformó la esperanza en un principio histórico y revolucionario. 🔮 En El Principio Esperanza, su obra cumbre, defendió que el ser humano vive movido por el futuro, por aquello que todavía no existe, pero puede llegar a ser. 🚀 Esta serie explorará cómo la utopía concreta se manifiesta en los mitos, el arte, la religión, la política y las luchas sociales, recordándonos que el porvenir no está muerto: late en cada sueño y cada acto de resistencia. Minuto 17 lo inacabado, la poesía, el arte, los cuentos y las historias allí late la utopía. Exige que la magia (y los milagros) regresen a lo real.18.32 Intensidad estética, el arte es el espacio donde lo posible se hace visible, donde lo real se anuncia, donde el futuro respira. El futuro todavía canta, aunque se bajito, aunque sea en clave. No todo lo que es posible es real pero lo real tampoco agota lo posible. Imaginación activa juega un papel esencial, es el laboratorio del deseo. 36.47 Es el momento en el que el pensamiento se arriesga, se expone, se compromete con lo que todavía no es. Soñar no es un privilegio de las personas ingenuas sino una responsabilidad de los lúcidos. La esperanza es la pasión por lo posible.


La Red Internacional de Pensamiento Judío (RIPEJ), el Grupo de Investigación Historia y Ontología del Presente, y el Instituto Universitario de Ciencias de las Religiones, junto con el Departamento de Filosofía y Sociedad de la Universidad Complutense de Madrid y el Centro Sefarad-Israel, organizan la tercera edición del ciclo “Filosofía y pensamiento judío”.

Durante el curso 2023-24, profesores y académicos de diferentes universidades reflexionarán sobre los aportes del mundo judío a la filosofía, así como sobre los grandes pensadores judíos de la historia.

Esta séptima sesión del ciclo estará dedicada a la figura de Ernst Bloch y su visión del mundo judío. Correrá a cargo del editor y doctor en filosofía Alejandro del Río Herrmann.

EnciclopediaRelacionalDinamica: ErnstBlochElPrincipioEsperanza (última edición 2026-07-26 21:26:46 efectuada por MercedesJones)