creo que está desmitificada la idea de que vamos a hablar de una cuestión que únicamente atañe a chicas “blancas” de clase media alta urbana, me parece que eso también es importante remarcarlo. La cuestión no queda circunscripta a esto. No es lo que vemos en los encuentros cada año, no es lo que vemos en los talleres. En la actualidad hay otra producción y otra realidad. Hoy, obviamente, la palabra fetiche ya la usamos: interseccionalidad, ese concepto remanido que viene a dar una pátina de legitimidad para cualquier cosa que una venga a hacer pero que, en realidad, es una herramienta que nos permite pensar que se puede salir de un lugar de enunciación para que no sea solamente el del trauma individual, de la experiencia traumática de gordofobia; es decir, nos permite politizarlo al hablar de una matriz de opresión que es mucho más compleja e interseccional. Entonces, cuando hablamos desde esta posición, desde un lugar de enunciación interseccional, tiene que ver con estos cruces de clase, de género, de raza, de orientación sexual, de edad y, en este punto, la gordura es obviamente un dato importante. Creo que quienes hacemos un activismo, estudiamos o investigamos en torno a la afectación colectiva de quienes llevan en la carne las marcas del encuentro violento con la norma, como dice Mauro Cabral, nos encontramos ineludiblemente con el activismo gordo, con el activismo trans, con el activismo intersex, con el activismo diverso funcional, porque estamos pensando justamente el horizonte de la diversidad corporal. También con cierto feminismo que no se dedica a la exclusión de, por ejemplo, distintas identidade

EnciclopediaRelacionalDinamica: LauraContrera (última edición 2025-12-03 21:50:38 efectuada por MercedesJones)