- Manifesto Chthuluceno De Santa Cruz
DonnaHaraway es profesora emérita en el Departamento de Historia de la Conciencia y Estudios Feministas en la Universidad de California en Santa Cruz. Figura clave en los estudios de la ciencia y la tecnología, su obra ha contribuido al estudio de las relaciones humano-máquina y humano-animal y estimulado el debate sobre la primatología, la filosofía y la biología del desarrollo. Autora de numerosos libros y ensayos como <Manifiesto cyborg. Ciencia, Tecnología y Feminismo Socialista a Finales del S.XX» en Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza (1995), Primate Visions: Gender, Race, and Nature in the World of Modern Science (1989), Testigo_Modesto@Segundo_ Milenio: HombreHembra\copyright_Conoce_Oncoratón(R) (2004), When Species Meet (2008) o Staying with the Trouble: Making Kin in the Chthulucene (2016). Haraway ha sido reconocida con el Premio J. D. Bernal de la Society for Social Studies of Science en 2000 y con el premio Pilgrim de la Science Fiction Research Association en 2011 por su contribución a la investigación académica sobre la ciencia-ficción y la fantasía.
- to Lynn Margulis, 2012
- Pinar Yoldas, Pacific Balloon Turtle, Ecosystem of Excess,
- 2014
El recurso al manifiesto y a los neologismos, característico de las vanguardias, es habitual en la escritura singular de Donna Haraway que combina filosofía posestructuralista, historia cultural de la ciencia, feminismo socialista y literatura ciberpunk. Pero a diferencia de sus manifiestos anteriores, este se presenta separado de la obra central Staying with the Trouble: Making Kin in the Chthulucene, en una forma mucho más breve y explícitamente situado en un contexto social e intelectual concreto. Así, desde la ciudad de Santa Cruz en California, donde vive y enseña, Haraway expone las muchas conexiones tentaculares del Chthuluceno, inspirado por la Gaia de Stengers y Latour, con la que comparte la indiferencia ante el destino humano, por las difracciones espacio-temporales de los campos cuánticos de Karen Barad, por la observación atenta de Vinciane Despret o Hannah Arendt, por las biologías salvajes de Anna Tsing o por la idea de Lynn Margulis de que las relaciones de "intimidad entre desconocidos" constituyen el motor de la evolución. El núcleo de la propuesta es que la vida nunca se hace a sí misma (autopoiesis) sino que se hace siempre con otros (simpoiesis) en procesos dinámicos en los que intervienen moléculas, células, organismos, ecosistemas o ensamblajes tecno-naturales; y en los que conceptos como individuo o autonomía pierden valide
- Donna Haraway y el Chthuluceno - Filosofía Actual - Donna Haraway 2
- 26 sept 2023
- La filósofa y bióloga estadounidense Donna J. Haraway se ha dedicado ante todo, en los últimos años, a "Seguir con el Problema", es decir, intentar imaginar un futuro para todos los seres vivos en la Tierra, ante la urgencia ecológica. Así, propone una forma diferente de pensamiento filosófico y hace una propuesta, el Chthuluceno, que ha sido, aún es, y podría ser ese futuro viable de curación parcial y posibilidad de resurgimiento, para el planeta y sus habitantes. Si quieres ayudar a la continuidad de este canal, resolver dudas u obtener material exclusivo, visítanos en Patreon / latravesia
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- MANIFESTO
- MANIFIESTO CHTHULUCENO DESDE SANTA CRUZ1
Quizás es tiempo de escribir un “Manifiesto Chthuluceno”. “Mi” Chthuluceno es el tiempo de composiciones mortales que están en juego para sí y entre sí. Esta época es el kainos2
- (ceno) de los poderes en continuo devenir que constituyen Terra, de seres
con una miríada de tentáculos en todas sus materialidades, espacialidades y temporalidades difractadas y unidas por membranas interdigitales. Kainos es la temporalidad del denso, fibroso y grumoso "ahora", que es y no es antiguo. El Chthuluceno es un ahora que ha sido, es, y aún está por venir. El Chthuluceno es un espacio-tiempo incesantemente difractado (recuerden a Karen Barad sobre los campos cuánticos en Meeting the Universe Halfway). Estos poderes surgen a través de todo lo que es Terra. Son destructivo/generativos y no pertenecen a nadie. Son inacabados y pueden ser terribles. Su resurgimiento puede ser terrible. La esperanza no es su género, pero sí podría serlo el reclamar respons-habilidades. Las fuerzas terranas matarán a los necios que no paran de provocar. Estos necios, asesinados pero no desaparecidos, acecharán como fantasmas en una continua destrucción tentacular.
- Los poderes chthónicos, generativos y destructivos a la vez, son parientes de la
Gaia de Isabelle Stengers y Bruno Latour, aunque sus Gaias no son para nada idénticas. Pero tanto para Stengers y Latour como para mí, Gaia y sus parientes no son la madre: son gorgonas serpentinas como la indomable y mortal Medusa; no se preocupan por aquello autodefinido como Antropos, ese que mira hacia arriba. Ese que mira hacia arriba no tiene ni idea de cómo ir de visita, de cómo ser amable o practicar la curiosidad sin sadismo (recuerden a Vinciane Despret y Hannah Arendt). En el Antropoceno (una denominación que yo también he acabado necesitando), las entidades chthónicas reúnen sus fuerzas en una doble muerte acelerada, provocada por la arrogancia de quienes industrializan, supertransportan y capitalizan, sobre los mares, las tierras, los aires y las aguas. En el Antropoceno las fuerzas tentaculares son el fuego nuclear y el carbón; queman al hombre hacedor de fósiles que quema más y más fósiles de manera obsesiva, creando cada vez más fósiles en una parodia lúgubre de las energías terrestres. En el Antropoceno, las fuerzas chthónicas también son activas: no toda acción es humana, por decir lo menos. Espantosos y terribles poderes surgen, grabados en las rocas y la química de los mares. La doble muerte ama los abismos atormentados.
- Las fuerzas chthónicas impregnan toda Terra, incluyendo a su población
humana, que deviene con una multitud enredada de otros seres. Todos estos seres viven y mueren, y pueden vivir y morir bien, pueden florecer —aunque no libres de mortalidad y dolor— sin practicar la doble muerte para sobrevivir. Los terranos, incluidos los humanos, pueden fortalecer el resurgimiento (en el sentido de Anna Tsing) de vitalidades que alimentan los apetitos voraces de un mundo exuberante y diverso. El Chthuluceno ha estado, está, y aún puede estar lleno de lo que Anna llama “resurgimiento del Holoceno”, o “biologías asilvestradas”, es decir, la continuidad de una Terra agreste, cultivada y sin cultivar, peligrosa pero abundante para todos los bichos en evolución constante, incluyendo la población humana. Mezclado y peligroso, el Chthuluceno es la temporalidad de nuestro planeta natal, Terra. El Chthuluceno nunca es uno; es siempre sim-chthónico, nunca auto-chthónico; simpoiético, nunca autopoiético. Quienes nos preocupamos por la recuperación, las conexiones parciales y el resurgimiento debemos aprender a vivir y morir bien en los enredos de lo tentacular, dejando de buscar siempre cortar o unir todo lo que encontramos. Los tentáculos son antenas, están salpicados de aguijones, saborean el mundo. La población humana es parte del holobioma de lo tentacular, y los tiempos de extracción y consumo del Antropos son como plantaciones de monocultivo y esteras de limo donde antes florecían bosques, granjas y arrecifes de coral en todo tipo de alianzas con materialidades y temporalidades fúngicas.
- El Antropoceno será corto. Es más bien un evento fronterizo que una época,
similar al límite K/Pg (la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno). Una nueva mutación del denso Kainos ya está llegando. La única pregunta es si la brevedad de este “evento limítrofe” Antropoceno/Capitaloceno/Plantacionoceno, se deberá a que la doble muerte reina en todas partes, incluso en las tumbas del Antropos y su parentela, o a que entidades multiespecies, incluyendo la población humana, habrá forjado a tiempo poderosas alianzas con las potencias generativas del Chthuluceno, para provocar el resurgimiento y la curación parcial ante la pérdida irreversible, de modo que configuraciones del mundo enriquecedoras de nuevo y viejo cuño puedan echar raíces. Compost, no posthumanos… .
- El Chthuluceno está lleno de contadores de historias. Ursula Le Guin es una de
las mejores, en todo lo que ha escrito. Hayao Miyazaki es otro; recordad Nausicaä del Valle del Viento. Y luego prueben el juego en red inupiaq Never Alone3 . ¡Miren el trailer!
- Con narradores así, mi siguiente manifiesto deberá ser ¡Hagan parentescos, no bebés!4
- Donna Haraway, invierno 2015
- Donna Haraway es Profesora Emérita del Departamento de Historia de la Conciencia y del Departamento de Estudios Feministas de la Universidad de California, Santa Cruz, Estados Unidos. Es autora de numerosas publicaciones, incluyendo el Manifiesto Ciborg y del Manifiesto de las Especies de Compañía:Perros, Personas y Otredades Significativas.
- (Traducción Helen Torres)
3 Nunca sola http://neveralonegame.com/
- 4 Make Kin Not Babies!, en el original. Otras posibles traducciones serían ¡Generen parentescos, no bebés!; ¡Hagamos parentescos, no familias!; ¡Hagamos comunas, no familias!
