Mónica Roqué,

United Latino Students


La política de la vejez es un asunto de derecho.

Dra Mónica Roqué directora nacional de políticas para los adultos mayores

http://ordendecaballerosdeloyola.blogspot.com.ar/2012/01/la-politica-de-la-vejez-es-un-asunto-de.html

La directora nacional de políticas para los adultos mayores, Mónica Roqué, en la sala Homero Manzi del Centro Cultural San Martín sobre Políticas sociales para la tercera edad. La profesional indicó que la Argentina es el país con mayor envejecimiento en Latinoamérica, y en el 2050 estará al tope de los indicadores junto a Cuba. Aportó datos de la tasa de crecimiento de la población mayor a 60 años: América Latina, 3,4 % y escala mundial, 2,6 %.

Roqué indicó al auditorio que hubo cambios en las políticas desde el 2003, Arrojó una pregunta al público: ¿por qué envejece la población? “Es la resultante de la baja tasa de natalidad”, contestó.

La Argentina tiene una esperanza de vida amplia. 79 años para las mujeres y 72 años para los hombres. Aunque ellas viven más tiempo, están solas y, a veces, padecen enfermedades crónicas, expresó Roqué.

Por tal motivo, el Gobierno nacional implementó el cuidador domiciliario para la atención de los adultos mayores, y en Santiago del Estero hay en actividad 360, indicó.

“El envejecimiento está asociado a la pobreza, por ello se implementaron programas y jubilaciones anticipadas para la inclusión previsional”, comentó. Pero existe un gran desafío: el cuidado del adulto mayor.

¿Con quién vive el adulto mayor? En América Latina vive con el hijo, en el mejor de los casos; en cambio, en Europa convive con el cónyuge. Roqué aportó cifras elocuentes: En Europa, las mujeres viven con el compañero, un 35 %; Norteamérica, 34 %; Latinoamérica, 10 %.

“Las mujeres viven más tiempo y al fallecer su compañero les cuesta iniciar una nueva pareja; en cambio, los hombres rehacen su viva con otra mucho menor. Los varones a los 25 años piensan en una compañera, pero con la crisis de los cincuenta, ellos hablan de acompañante”, bromeó Roqué.

Salud La funcionaria nacional dijo que es necesario promover un envejecimiento saludable. “Nunca es tarde para cambiar, se puede practicar una dieta y hacer ejercicio”, aportó. “Aunque en América Latina el 20 % de las mujeres tiene disminución de la capacidad funcional después de los 60 años; además, ellas reportan 3 o más enfermedades crónicas”, añadió.

En el país, los adultos mayores representan el 13 % de la población con 4.871.957 personas. En tanto, un cuadro aporta datos significativos de la relación de convivencia de las mujeres mayores. En Latinoamérica un 40 % vive sola; 34 % con el cónyuge; 48 % al cuidado del hijo.

Cuidado En el 2026 habrá cada 5 adultos mayores 3 mujeres. Roqué amplió la estadística: “En 1950 había por cada 103 varones, 100 mujeres; pero actualmente se indica una relación de 73 cada 100. Sin embargo, para mayores de 75 años recae en la proporción de 56 cada 100. La relación se duplicó”, puntualizó la directora nacional.

Pero ¿quiénes están al cuidado de los adultos mayores? En primer lugar está el cónyuge; sigue la hija mujer, la nuera, el hijo varón. “Por está escala es importante aplicar programas para educar a los hijos en el cuidado, pues ellas tienden a estar solas”, sugirió.

La política de la vejez, continuó Roqué, es la intervención del Estado por acciones concretas o por omisión. “Los noventas son una prueba de ello. Los jubilados cobraban muy poco, por su situación económica estaban más que desprotegidos”.

Son tres los paradigmas para visualizar la situación de los adultos mayores. Primero, la concepción de la vejez como asunto de pobreza y carencias. Segundo, un asunto de integración social; tercero, un asunto de derechos. “Ya no pensamos en los viejitos que atender, sino en personas protagonistas del cambio”, subrayó.

Finalmente, los adultos son personas mayores de 60 años. “Este concepto es distinto a la ancianidad, es decir a sujetos de 80 años.


.http://www.prensa.argentina.ar/2012/10/28/35409-adultos-mayores-derechos-antes-que-asistencia.php

Adultos mayores: derechos antes que asistencia La Dirección Nacional para Adultos Mayores (DINAPAM) antepone los derechos a la asistencia para hablar de personas de cierta edad. Desarrollan a tal fin acciones como incorporar la voz de las y los adultos en las notas, no asexuar (presuponer que no ejercen su sexualidad) e incorporar el género.

Durante este mes, DINAPAM y organismos provinciales y municipales distribuyeron folletos, pegaron afiches, organizaron charlas, caminatas, proyecciones, seminarios y talleres en diferentes ciudades de todo el país con el objetivo de sensibilizar sobre la temática.

En Argentina residen actualmente 5.725.838 personas mayores de 60 años, lo que significa un 14,3% de la población general y convierte al país en uno de los más envejecidos de toda la región de Latinoamérica y el Caribe.

Las comunicadoras Paula Chinellato y Mariana Rodríguez, a cargo del taller para periodistas que brindó la Dirección Nacional para Adultos Mayores (DINAPAM), destacaron la necesidad de "incorporar en la comunicación un enfoque de derechos", a fin de contrarrestar la desinformación que campea en la cuestión.

"Esto implica construir e interpelar al adulto mayor como sujeto de derecho y no como sujeto de asistencia", señalaron, y detallaron acciones concretas para este fin como incorporar la voz de las y los adultos en las notas, no asexuar (presuponer que no ejercen su sexualidad) e incorporar el tema del género.

También destacaron la importancia de informar datos y contextos acerca de la vejez, para evitar las notas que refieran a "fenómenos" como un adulto que corre maratones o que escribe.

"Una persona no tiene por qué perder la capacidad de escribir porque tenga 70 años, ni es un superhéroe por correr; hay muchos adultos que hacen estas actividades y a veces brindar cifras permite contextualizar que no son casos aislados", explicaron.

Presente en la capacitación, la directora nacional de Adultos Mayores, Mónica Roqué, señaló un error común que se comete en los medios: denominar a los adultos como "abuelos".

"Decirle abuelo o abuela a una persona es limitarlo a su rol familiar privado, es despersonalizarlo, excluirlo de cualquier otro lugar como ser pareja, trabajador o amigo. Por eso es importante cuidar las palabras, a pesar de que en éstas pueda haber una buena intención", indicó Roqué.

La capacitación a periodistas y comunicadores, que incluyó un completo panorama de la situación de los mayores en Argentina y una exposición de Iacub acerca de las formas más comunes de prejuicios, fue parte de las acciones que la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia realizó dentro de la Campaña Nacional del Buen Trato hacia los Mayores.

"Generar un buen trato tiene un gran sentido para los adultos mayores porque mejora su eficacia, confianza y promueve el desarrollo de metas", detalló Iacub.

E indicó que en un estudio realizado en Estados Unidos en cuatro universidades diferentes se determinó que "los adultos que tienen una mejor concepción sobre su propio envejecimiento viven siete años y medio más que aquellos que tiene una idea negativa".

"Encaramos esta campaña del buen trato en lugar de la prevención del abuso y maltrato porque queríamos involucrar a toda la sociedad", explicó el secretario de Infancia, Adolescencia y Familia, Gabriel Lerner.

Y añadió: "No todas las personas perciben que pueden realizar malos tratos porque la mayor parte de estos son prejuicios que están implícitos, es decir, todavía no se leen como tales; por eso la campaña fue por lo positivo e intenta ser un pequeño aporte para un cambio cultural".

Prejuicios sobre la vejez

El psicogerontólogo Ricardo Iacub explicó que la vejez "es una construcción social porque es lo que una sociedad determina acerca de quiénes son los viejos y sobre esto actúan prejuicios preformativos".

La asociación de vejez con enfermedad es uno de estos prejuicios más comunes y, según Iacub, "solo un ínfimo porcentaje de los adultos mayores poseen enfermedades que les impiden ser autoválidos, como la demencia senil o alzheimer".

Docente de la cátedra de "Psicología de la Tercera Edad y Vejez" de la Facultad de Psicología de la UBA, Iacub describió: "Cuando uno pregunta en clase qué porcentaje de mayores vive en residencias de larga estadía, los alumnos responden cifras cercanas al 50% y en la Argentina sólo el 1,5% de los mayores están institucionalizados".

"Las representaciones sociales a veces son más fuertes que la realidad; es decir, existen prejuicios como que la persona mayor es enferma, débil, senil o depresiva y nada de esto tiene correlato con la realidad. Los medios, sin embargo, reproducen estos estereotipos", señala.


BUSCADOR- Mónica Roqué, es Directora Nacional de Políticas para Adultos Mayores- 2013


“Miradas Mayores: Abordajes diversos sobre envejecer con derechos” Fecha y lugar de celebración: 3 y 4 de julio de 2019. Centro de Investigaciones y Estudios sobre Cultura y Sociedad (CIECS, CONICET y UNC), Córdoba, Argentina.




ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE GERONTOLOGÍA COMUNITARIA


MODELO DE ATENCIÓN CENTRADA EN LA PERSONA

una iniciativa de Matia Instituto y del Departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco. Este informe recoge las entradas publicadas en el Blog Envejecimiento [en-red], disponible en http://envejecimientoenred.wordpress.com, y facilita el acceso a un total de 11 cuadernos.


La creación del Sistema Integral de Cuidados de Argentina con perspectiva de género (SINCA

de Argentina (SINCA)



Políticas Públicas sobre Envejecimiento en los Países del Cono Sur

I. 1. Ideas principales 14 I. 2. Introducción a la gerontología. Envejecimiento. Vejez. Edades. Envejecimiento diferencial I. 2.1. ¿Es lo mismo el envejecimiento que la vejez? 15 I. 2.2. ¿Todas las personas envejecen de la misma manera? 16 I. 3. Contexto demográfico del envejecimiento. Transición demográfica. Bono demográfico. Feminización del envejecimiento 17 I. 3. 1. Transición demográfica 20 I. 3.2. El bono demográfico 24 I. 3.3. Feminización del envejecimiento 25 I. 4. El Enfoque de derechos humanos. Rol del Estado en las políticas públicas y sociales orientadas a las personas mayores 29 I. 4. 1. ¿Cómo surge el enfoque de derechos humanos? I. 4. 1. 2. Derechos Humanos y Personas Mayores 30 I. 4. 2. Políticas públicas 38 I. 4.3. Políticas orientadas a personas mayores 41 I. 5. Conclusiones

ARGENTINA 47 II. 1. Las personas mayores en Argentina II.1. 1. Caracterización de las personas mayores II. 2. Condiciones de vida de las personas mayores. Seguridad económica: Cobertura de jubilaciones y pensiones 50 II. 3. La salud de las personas mayores. Percepción del estado de salud 54 II. 4. Formas de convivencia 58 II. 5. Redes de apoyo II. 5. 1. Políticas y programas implementadas por la direccion nacional de políticas para personas mayores (dinapam) 60 II. 6. Programas de la DINAPAM



MÓNICA ROQUÉ

a partir de un modelo ecosistémico, de base local y comunitaria, que algunos municipios intentan implantar. Forma parte del proceso de desinstitucionalización que quiere potenciar el gobierno español. Se trata de ampliar y reforzar los servicios de cuidado de proximidad (teleasistencia, centros de día, asistencia domiciliaria, asistencia personal). Y decimos ecosistémico, porque se trata de conectar todos los servicios de cuidado con los servicios sanitarios y con los agentes del ámbito comunitario, tal como señalan Pura Díaz-Veiga y Mayte Sancho, en un artículo en el que plantean la reformulación de los cuidados de larga duración. Y es que en la práctica los distintos agentes que intervienen en el cuidado de una persona no están conectados entre sí.

cuidado (públicos, privados, comunitarios) que la persona necesita, que estén coordinados entre sí, y el objetivo es que las personas mayores puedan permanecer en su domicilio y en su entorno comunitario.

sociales. Hay un gran desequilibrio en la manera de repartir los cuidados. Los cuidados atraviesan las vidas de las mujeres, condicionan su participación social, laboral, política. Cuidar empobrece, siempre insisto en esto, porque las mujeres se ven obligadas a dejar trabajos o a tomarlos a tiempo parcial, y esto repercute en ingresos más bajos, en unas pensiones de jubilación bajas. La pobreza es femenina, especialmente cuando se trata de personas mayores. Mónica Roqué presentó estas dimensiones en su intervención, pero yo quiero insistir en ello. Y también en las injusticias sociales en que se asientan los cuidados, porque yo nunca desvinculo la desigualdad de género de las desigualdades sociales. Hay desigualdades en salud, y sabemos que las personas más vulnerables socialmente envejecen en peores condiciones de salud y tienen menos recursos para poder afrontar las necesidades de cuidado, por lo que las mujeres de estas familias son quienes se ven obligadas a dejar de tener un empleo remunerado para poder cuidar.

bienestar: la diferencia de esperanza de vida entre el barrio Bon Pastor, donde vive población humilde, y Pedralbes, donde viven las personas con mayor renta, es de 11 años. A mí me impresiona este dato. Esto es injusticia social, porque vivimos en una sociedad socialmente desigual, y esta desigualdad se refleja también en los cuidados. Pero hay otra dimensión de la injusticia social y es que las familias, ante la insuficiencia de las políticas públicas, contratan empleadas para que cuiden en el hogar, muchas de las cuales son mujeres migradas, que cruzan océanos para cuidar. Ha salido poco este tema en la jornada, pero lo quiero indicar. Insisto en que las políticas públicas son insuficientes, y puede ser que muchos de ustedes piensen que tenemos más de las que hay en muchos países latinoamericanos. Sin embargo, no es casualidad que se tenga que recurrir a una mano de obra barata. Y les invito a pensar sobre las consecuencias de que sea barata, muchas veces, además, en situación irregular y en el marco del trabajo sumergido.

buena salud y solo en los últimos años se producen deterioros funcionales o cognitivos que conllevan pérdida de autonomía. En todo caso, los cuidados se requieren durante más tiempo que años antes, y son más intensos y complejos, pues abundan las pluripatologías. Y en estos casos es muy difícil poder seguir en el hogar pues se necesita un cuidado más especializado.

la natalidad, de manera que el índice de fecundidad es de 1,2 hijos por mujer, uno de los más bajos del mundo. Y estos cambios demográficos inciden mucho en como son las familias hoy, con muchas personas ancianas y pocos jóvenes en la base. Por esto mismo, y por una simple razón demográfica, las familias no pueden absorber las necesidades de cuidados. Y, sin embargo, todavía pensamos que las familias van a poder encargarse de unos cuidados que serán cada vez más crecientes y complejos. No van a poder. Basta con revisar la evolución de las pirámides de población en España, correspondientes al año 2020 y las proyecciones de 2050 y 2070. Como puede comprobarse, las generaciones mayores de hoy cuentan todavía con una base de hijos e hijas bastante extensa, pero no es así en 2050, cuando la generación de los que llamamos “baby boommers”, que es la más infecunda de la historia, habrá llegado a la vejez.

tenemos la disponibilidad que tenían nuestras abuelas, o nuestras madres, porque estamos plenamente insertas en el mercado laboral y en la participación social y política. Pero es que, además, las familias, como he comentado ya, son más reducidas, pero también más fragmentadas, vivimos lejos unos de otros. Estos cambios en la vida familiar también se producen porque las personas que llegan hoy a la vejez lo hacen en otras condiciones más favorables que las anteriores generaciones, con pensiones mejores, con mayor nivel educativo (un 10% de las personas mayores hoy tienen nivel universitario en España y solo hace veinte años no pasaban de la secundaria), por tanto, con más exigencias de no querer depender de hijos e hijas, y esto es un cambio cultural muy importante. Por todo ello, necesitamos unas políticas públicas robustas que garanticen el derecho al cuidado. Y hay que dar valor a lo que las mujeres hacen en los hogares, cuidando sin remuneración alguna. María Ángeles Durán, que es una excelente socióloga, calcula que el tiempo dedicado a los cuidados en el hogar en España equivaldría a 28.143.097 millones de empleos a tiempo completo. Es un valor oculto que desde la economía feminista se ha visibilizado y que, en una sociedad donde todo se contabiliza, nos hace dar cuenta del valor de los cuidados.

así, pues el edadismo es algo muy presente. Y hemos de tener en cuenta las demandas de las personas mayores. Las encuestas realizadas revelan que un 87% quiere envejecer en el Desde el nfoque de Derechos Humanos | 135 hogar. Y ¿no vamos a hacer caso de esto? Pues pongamos los medios. Y de ahí que se haya pensado en fortalecer unas políticas públicas de base local y comunitaria que hagan posible permanecer en el hogar cuando se necesitan apoyos y cuidados.

privados. La distribución de competencias en el suministro de estos servicios públicos es muy compleja, pues se reparte entre el Estado, las Comunidades Autónomas y los Municipios. Los servicios de proximidad (teleasistencia, atención domiciliaria, centros de día y de noche y asistencia personal) son de competencia municipal y el número de personas beneficiarias es relevante.

que atender para poder llegar a final de mes. Es totalmente contradictorio y absurdo que las trabajadoras de un Ayuntamiento (aunque presten el servicio a través de empresas) sean trabajadoras pobres, que los servicios sociales tienen que atender. Para resolverlo, en Barcelona se ha organizado el servicio desde lo que se ha denominado “superislas sociales” SuperislasSociales, tomando como referente una experiencia holandesa.

EnciclopediaRelacionalDinamica: MonicaRoque (última edición 2026-10-05 21:47:18 efectuada por MercedesJones)