Punteo de Temas: Equipos Comunidades Aprendizaje
- La gestión del talento
https://www.skills-base.com/evolving-upskilling-reskilling-and-cross-skilling
- El upskilling, reskilling y cross-skilling son estrategias clave de formación para la gestión del talento, enfocadas en mejorar habilidades, reciclar profesionales o desarrollar competencias cruzadas para adaptarse a la transformación digital. El upskilling perfecciona competencias actuales, el reskilling capacita para nuevos roles y el cross-skilling desarrolla habilidades transversales.
- Upskilling perfecciona competencias actuales
- Reskilling capacita para nuevos roles son competencias a desarrollar
- Cross-skilling desarrolla habilidades transversales
Diferencias Clave en Estrategias de Formación
- Upskilling (Perfeccionamiento): Se centra en enseñar nuevas competencias al trabajador dentro de su mismo puesto para optimizar su desempeño o mejorar su perfil profesional.
- Reskilling (Reciclaje Profesional): Implica capacitar a un empleado para un puesto completamente diferente dentro de la organización o sector, adaptándolo a nuevas funciones.
- Cross-skilling (Habilidades Cruzadas): Consiste en la adquisición de competencias de áreas distintas pero relacionadas, fomentando la polivalencia y la cooperación interdisciplinaria.
- Importancia para las organizaciones
- Adaptación al Cambio: Permite que la fuerza laboral responda a la transformación digital y a los cambios del mercado.
- Retención de Talento: Invertir en el aprendizaje continuo aumenta la motivación y el compromiso de los empleados.
- Cierre de Brechas: Ayuda a superar las carencias de habilidades existentes en la organización.
- La correcta implementación requiere una evaluación de los puestos actuales y las necesidades futuras de la organización.
- Gestión del tiempo y los niveles de trabajo y responsabilidad
- Se chequea en el día si el resultado se dio o no se dio
- ¿Es Posible implementar estas Ideas?
Respecto de la idea de fortalecer a las organizaciones a partir de la planificación y desarrollo de tareas de corto, mediano y largo plazo, resulta difícil de llevar adelante e incorporar como buena práctica.. Las entidades acuerdan que: - No sabemos pensar a largo plazo, sabemos resolver crisis. Apagamos incendios. Se incluye la experiencia de una participante que demuestra la dificultad del largo plazo. “Como somos comunidad de práctica voy a contar una reunión que tuve el miércoles mismo (26 de octubre 2011) en mi organización. Fue una charla con el gerente y cuerpo administrativo donde tengo mi consultorio. En mi cabeza revisaba la clase de la mañana: a ver.....¿de qué estamos hablando?. ¿Podemos hablar del 2012??? ¿Cómo podemos mejorar la atención? Pero me llevaban todo el tiempo al día a día: teléfono, facturas, este falta el otro es un chanta, no sé que. Yo pensaba: 25% de corto plazo, 50 mediano y 25 largo..... A ver si los puedo llevar a hablar de OTRA cosa, estamos hablando de estrategia, ahora de política, luego de gobierno liderazgo, redes, gestión interna, personas.... ¿Cómo ves esto en tres años le pregunté al gerente?: me miró como si fuera una marciana, alguien de otro planeta e inmediatamente descalificó mi pregunta... Bueno contesté, la verdad es que quiero saber si los intereses de la entidad van en la misma dirección que los míos para ver si sigo o busco otra alternativa. Si acuerdo, sigo, sino me voy. La respuesta fue: no puedo pensar lo que voy a hacer mañana, no te puedo contestar!!” Esta imposibilidad de pensar más allá del día a día es un obstáculo que hay que superar. Se debería reconocer que: - Son buenas prácticas el poder analizar lo que estamos haciendo bien. También pensar qué podemos hacer mejor y qué no estamos haciendo en nuestra organización. - Analizar el largo plazo es pensar en cuestiones prácticas. Si quiero llegar a un cierto punto tengo que pensar qué tengo que hacer y qué obstáculos voy a tener que sortear.
- Existe una amplia gama de aptitudes, conocimientos y recursos que, según los participantes, las organizaciones sin fines de lucro necesitaban para ser efectivas y aumentar su capacidad institucional. Se entendió que estas capacidades son multifacéticas y están en continua evolución. Se reconocieron varios factores que podrían influir en las necesidades de una organización en cualquier momento.
- Entre ellos se incluyeron: antigüedad y estado de desarrollo de la organización; tamaño; tipo de trabajo que realiza; identidad cultural; entorno en el que opera. Los ejes del tiempo y el espacio sirvieron de guía para ordenar el análisis y tomar en cuenta las posibles áreas de mejora institucional
- En general se reconocen seis componentes de la capacidad organizacional necesarios para un alto desempeño, estos son: autoridad y liderazgo; expectativas (visión), misión, y estrategias; desarrollo e impacto de los programas; relaciones estratégicas; desarrollo de recursos y, finalmente, operaciones internas y gestión. Se acordó en que todos estos factores son interdependientes, todos son importantes y todos contribuyen a la salud y desempeño de las entidades sin fines de lucro.
Como la Organización es un sistema complejo conviene tener en cuenta que si efectivamente se logra una modificación en una de estas dimensiones se realizaran corrimientos y cambios en otros espacios institucionales. A veces, estos cambios no fueron evaluados ni, necesariamente, son saludables. Comprender y pensar cada organización como un sistema complejo ayuda a ser cuidadosos con las acciones y propuestas de cambio. Es muy recomendable que frente a nuevos desafíos las entidades evalúen sus capacidades y se propongan llevar adelante los cambios requeridos. En ese caso hay algunas dimensiones básicas que se podrían tomar en cuenta relacionadas con distintas áreas institucionales, por ejemplo: • Visión- Misión- Estrategia • Gobierno y Liderazgo • Desarrollo e Impacto • Relaciones Estratégicas • Desarrollo Recursos • Operaciones Internas de Gestión
