Conversaciones Con Sebastián Campanario, 3 de marzo, 2026




* ¿Cómo nos afecta esta revolución demográfica a cada uno de nosotros?

Como una nota al pie, les digo que no sé si les ha llamado la atención pero a mí me sorprende la cantidad de empresas grandes y pequeñas que en todo el mundo celebran sus 100 años. Todo forma parte del mismo fenómeno de la prolongación de la vida trajo una tercera novedad.


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referirse a ellas mismas. Se necesitan términos que definan mejor sus experiencias de vida, nuevos nombres, y conceptos en las que se reconozcan y con las que las PMs se sientan representadas. Se están buscando etiquetas para señalar a esta nueva etapa de la vida donde un colectivo de personas

cada vez más numeroso a nivel mundial, son mayores, pero no ancianas. Ya no se sienten jóvenes,

están buscando etiquetas para señalar a esta nueva etapa de la vida donde un colectivo de personas cada vez más numeroso a nivel mundial, son mayores, pero no ancianas10. Ya no se sienten jóvenes,

ni quieren volver a serlo, pero tampoco se sienten viejas. Además de usar la nominación de “persona mayor”, se cree que la etiqueta con menos connotaciones para nombrar a este grupo de población es: “Senior o Sénior” asociado a conocimiento, a actividad, y a experiencia. En cuanto a la etapa de transición que viven se la comienza a llamar madurez, o madurescencia. El concepto de madurescencia surgió en 2006 en un artículo de la Universidad de Harvard11 y es el que está adquiriendo mayor aceptación. A la palabra madurez -asociada con estabilidad y seguridad- se la resignifica con el concepto madurescencia, que denota movimiento, flexibilidad y procesualidad


Recreación; Asistencia en Salud)

Seguridad y Protección; Autonomía y Derechos)

Recreación; Asistencia en Salud)

Seguridad y Protección; Autonomía y Derechos)

Recreación; Asistencia en Salud)


QUE ME CONTESTÓ LA IA

Jean Calment me fascina por dos razones.

Primero, porque vivió 122 años en una época donde no existían los avances médicos que hoy consideramos indispensables. Eso nos obliga a pensar cuánto de la longevidad es biología, cuánto es contexto y cuánto es actitud.

Y segundo, porque desarma el relato dramático sobre la vejez. No fue una mujer “resignada a sobrevivir”, sino alguien con humor, autonomía y presencia pública hasta edades muy avanzadas.

Me interesa menos el récord y más lo que simboliza: que estamos entrando en un territorio donde 100 años dejan de ser excepción absoluta y pasan a ser horizonte posible.

• El tema demográfico estuvo fuera del radar y ahora explotó

Sí, durante décadas la demografía era una variable técnica, no una conversación cultural.

Hoy explotó porque tocó tres nervios a la vez: el mercado laboral, los sistemas previsionales y el sentido de proyecto de vida.

La longevidad dejó de ser un tema de gerontólogos. Ahora es un tema económico, político y existencial.

• Natalidad. ¿Cómo lo ves? ¿Hay políticas públicas que funcionen?

La caída de la natalidad es estructural y global. No es un capricho generacional.

Las personas tienen menos hijos porque cambió el costo de oportunidad, cambió el rol de la mujer, cambió la expectativa de vida y cambió el proyecto vital.

Algunas políticas públicas ayudan —licencias extendidas, sistemas de cuidado accesibles, reducción del tiempo de traslado al trabajo— pero ninguna revierte completamente la tendencia.

El paper sobre tiempo de viaje al trabajo muestra algo interesante: cuando las ciudades reducen fricciones cotidianas, las decisiones familiares cambian. La infraestructura también es política demográfica.

• Estadísticas demográficas Argentina. Bono demográfico.

Argentina ya está saliendo del bono demográfico.

Tuvimos durante décadas una ventana donde había más población activa que dependiente. Esa ventana se está cerrando.

Hoy la tasa de fecundidad está por debajo del nivel de reemplazo y la población mayor crece sostenidamente.

Eso implica que la sostenibilidad del sistema depende cada vez más de extender la vida laboral y reorganizar el talento.

• ¿Cuántos supercentenarios hay en Argentina? ¿Dónde están?

En Argentina hay pocos supercentenarios en términos absolutos —unas decenas— pero el número crece año a año.

La mayoría se concentra en grandes centros urbanos, especialmente en Buenos Aires y provincia, por acceso a salud y redes familiares.

Lo interesante no es el número actual, sino la tendencia. Los centenarios ya no son rarezas folclóricas. Son un fenómeno estadístico creciente.

• Canchas de golf colapsadas en 2050. ¿Qué otras escenas podemos esperar?

Esa imagen es provocadora porque muestra algo simple: más tiempo libre en edades avanzadas.

Otras escenas posibles:

Universidades con más estudiantes de 60 que de 20 en algunos cursos.

Empresas con directorios donde la edad promedio sube.

Edificios diseñados para convivencia intergeneracional.

Turismo de aprendizaje más que turismo pasivo.

Y también tensiones: sistemas previsionales presionados, ciudades no preparadas, brechas digitales más visibles.

• Dos o tres frases sobre la segunda mitad de la vida

La segunda mitad de la vida no es un epílogo. Es una etapa con identidad propia.

No es repetir la juventud. Es integrar experiencia con libertad.

Y cada vez más, es un tiempo productivo, creativo y socialmente activo.

• Grandes blind spots. Caja negra de prejuicios.

Hay tres grandes puntos ciegos:

Creer que longevidad es solo gasto y no inversión.

Pensar que productividad disminuye linealmente con edad.

Romantizar la vejez como si todo fuera plenitud.

El prejuicio más común es asociar edad con obsolescencia.

Pero el verdadero riesgo es el edadismo estructural: decisiones que excluyen sin siquiera ser conscientes de ello.

• Madurescencia. ¿Cómo surge?

La adolescencia se “inventó” como categoría social en 1903 con Stanley Hall.

Hoy estamos inventando otra categoría: la madurescencia.

Un período entre los 50 y los 75 que no es juventud ni vejez tradicional.

Es un tiempo de reinvención, de segunda carrera, de redefinición de identidad.

La cultura todavía no terminó de nombrarlo, pero ya lo estamos viviendo.

• Riesgo de romantizar la vejez

Es real.

La revolución senior tiene un lado luminoso —más años activos— pero también un lado oscuro: desigualdad en salud, pobreza en la vejez, soledad.

No todos envejecen igual.

La longevidad positiva no puede ignorar las brechas sociales.

• ¿Algún tip reciente que estés aplicando?

Estoy aplicando algo muy simple: diseñar mi vida en ciclos más largos.

No pensar en planes a cinco años, sino en horizontes a quince o veinte.

Y sostener aprendizaje continuo, no como obligación, sino como infraestructura personal.

• Diálogo imaginario con una Mercedes de 122 años

Le preguntaría: ¿Valió la pena invertir tanto en curiosidad?

Y me gustaría que me respondiera: Sí. Porque lo que más sostiene una vida larga no es solo la salud. Es el sentido.

EnciclopediaRelacionalDinamica: ConversacionesConCampaTresDeMarzo2026 (última edición 2026-03-04 13:58:01 efectuada por MercedesJones)