LA DOCTORA MARÍA TERESA ENRICO participará como panelista -el 7 de abril, 2016- en la apertura del año de las Mesas de Trabajo de ElForoDelSectorSocial y de la MesaDeSalud. PrimeraReunion2016DiaInternacionalDeLaSaludAbril7 El tema que enmarca el encuentro es LaDiabetes


INFORME: PREVENCIÓN DE LA DIABETES “EL PACIENTE ES EL PROTAGONISTA DEL CAMBIO” Imprimir E-mail La diabetes es una de las enfermedades no contagiosas más frecuentes. Es la cuarta o quinta causa de muerte en la mayoría de los países de ingresos altos y hay pruebas sustanciales de que se ha convertido en epidemia en muchos países en vías de desarrollo. En el mundo hay 285 millones de personas afectadas. Y en la Argentina, el 8% de la población la padece. Se ha constituido sin dudas en uno de los problemas sanitarios más desafiantes del siglo XXI.

La Federación Argentina de Diabetes, entidad que nuclea a la mayor parte de las asociaciones de diabetes de todo el país, realizará entre el 19 y el 22 de agosto, el VI Congreso Nacional de Diabetes para Personas, Familiares y Grupo Interdisciplinario; será en Villa Giardino, provincia de Córdoba. No solo participarán profesionales y personal de la salud, sino también pacientes afectados por la enfermedad.

La Dra. María Teresa Enrico, médica especialista de la unidad Nutrición del Hospital Bonorino Udaondo, integrante de la Liga Argentina de Protección al Diabético y Directora Editorial de la publicación de la institución, La Gaceta del Diabético, será una de las coordinadoras de un grupo de pacientes que asistirá al congreso. “Las asociaciones de diabetes de todo el país envían a personas que necesitan participar de una experiencia educativa diferente, mediante la convivencia durante dos días de quienes padecen la enfermedad. Se trabaja sobre todas las actividades que tienen que integrar la vida de una persona con diabetes: desde el monitoreo de la glucemia, hasta la actividad física. Por ejemplo, se enseña a organizar un menú saludable”. La Dra. Enrico es columnista del programa de radio, Agenda médica, y miembro de la filial Bonorino Udaondo del la AMM.

Cambio de paradigma La diabetes tipo 2 es la más común y aparece con frecuencia después de los 40 años, en personas mayormente obesas o con sobrepeso: “Es la que afecta aproximadamente al 90% de la población de diabéticos en general y es una enfermedad de adultos que está relacionada con la genética, la herencia y también factores vinculados al estilo de vida, el sedentarismo, la obesidad, etc. En general, hubo un cambio de paradigma después de la mitad del siglo pasado, a partir de las décadas de 1960 o 1970; se comenzó a comprender que en este tipo de enfermedad, como en otras crónicas no transmisibles, lo importante, el protagonista del cambio, es la persona que padece diabetes. La educación es la parte central del tratamiento y lograr un cambio de comportamiento, es lo más importante; un diabético bien educado va a saber qué cuidados tiene que tener y qué exámenes o procedimientos sugerirle al médico tratante”, explica Enrico. El tratamiento de la diabetes requiere de la participación de un grupo interdisciplinario de profesionales: “Tiene que ser tratada por un médico clínico bien formado o por un especialista, un diabetólogo, y es ese médico, con una amplia base clínica el que va a dirigir las distintas consultas, con otros especialistas, por ejemplo, el oftalmólogo, para control y fondo de ojos anual, el cardiólogo; a veces se necesitan también cuidados de especialistas en nutrición, psicología, podología, etc”.

Diagnóstico El diagnóstico más simple se basa en la glucemia en ayunas. Cuando este valor es igual o superior a 126 mg% en dos oportunidades, o cuando la glucemia al azar es mayor a 200 mg% y el paciente tiene síntomas, el diagnóstico está hecho. La Dra. Enrico enfatiza sobre el rol de los médicos en la atención primaria de la salud para detectar la patología: “Estos profesionales no deben dejar pasar una cifra de glucemia, diría mayor de 100 en ayunas, porque lo que observamos a veces, es que el diagnóstico es muy tardío, un adulto que se presenta con una glucemia en ayunas de 220, con síntomas de diabetes como son la poliuria, la polidipsia, el adelgazamiento; es una persona cuyo organismo hace ya tres o cuatro años que está con glucemias altas; y tal vez se pudo haber pesquisado antes. Hay que estar atentos a estas glucemias, quizás muy levemente aumentadas por encima de lo normal, controlar a esa persona a los tres o cuatro meses e implementar medidas de prevención. La demora en el diagnóstico y esos primeros años de hiperglucemia no controlada, constituyen lo que llamamos la memoria metabólica del organismo, y por más que después esa persona pueda llegar a revertir esa situación con la ayuda de medicamentos y de un tratamiento adecuado, en esos años se instala el germen de las complicaciones crónicas de la enfermedad que después es más difícil de revertir”.

Grupos de riesgo Existe una serie de factores de riesgo que, cuando se presentan asociados en una persona, predisponen al desarrollo futuro de diabetes y de enfermedad cardiovascular. Esta asociación se denomina síndrome metabólico y según la definición de la Federación Internacional de Diabetes, se da cuando una persona padece obesidad abdominal (diámetro de cintura mayor de 94 centímetros en el hombre u 80 en la mujer) y además tiene dos o más de las siguientes características: Triglicéridos mayor a 150 mg%, Colesterol HDL mayor a 40mg% en el hombre o de 50mg% en la mujer, presión arterial igual o mayor a 130/85 y glucemia en ayunas igual o mayor de 100 mg%. Respecto a la prevención, los profesionales, recomiendan tener una mirada amplia acerca del tema y focalizar las medidas de prevención sobre los grupos de mayor riesgo; “Son las personas mayores de 40 años, que tengan sobrepeso: las que tengan antecedentes en la familia de primer grado -padres o abuelos-; las mujeres que en sus embarazos hayan tenido diabetes o que sus hijos recién nacidos hayan pesado más de cuatro kilos y medio”, explica la Dra. Enrico. Las principales medidas de prevención consisten en aumentar la actividad física, mantener una alimentación saludable y realizar un control anual de la glucemia. “Existen medidas de políticas sanitarias que son muy útiles para disminuir la incidencia. Se trata de aquellas que se centren en mejorar los hábitos de toda la población, fomentar la actividad física y la dieta más saludable, con más vegetales y frutas y menos grasas, sobre todo si tenemos en cuenta que el crecimiento de la diabetes va en paralelo con la epidemia de obesidad en el mundo”, señala la especialista.

El trabajo en los hospitales municipales Desde hace más de diez años funciona la red de Diabetes en los hospitales de la ciudad de Buenos Aires. La Dra. Enrico es referente del Hospital Bonorino Udaondo: “Nos reunimos una vez por mes. La coordinadora es la Dra. Alicia García, del Hospital Tornú. Ya hemos implementado muchas acciones a favor de la educación y la información. Este año hicimos una jornada, por iniciativa de la Legislatura porteña. A partir de esa propuesta, junto con la Dra. Carmen Mazza, pediatra jefa de la unidad Nutrición del Hospital Garraham, armamos una jornada de prevención e información sobre diabetes y obesidad en niños, jóvenes y adolescentes, que se desarrolló en la ex Casa Cuna, en el mes de junio”. Los hospitales de la ciudad de Buenos Aires proveen la insulina, los hipoglucemiantes orales clásicos, aspirinas y antihipertensivos. Existe una propuesta para ampliar esta cobertura: “Se está trabajando para aumentar la llegada de las tiras reactivas que miden la glucemia, el paciente debería poder hacerlo en su domicilio, ya que es muy importante que conozca sus valores de glucemia en distintos momentos del día. Pero ocurre que estas tiras son bastante onerosas. En este momento, la ciudad las cubre solamente para niños y adolescentes con diabetes tipo 1 o mujeres gestantes. La idea es que otros pacientes puedan acceder a esta tecnología”.


Volver a:

MercedesJones y ElenaPerich

EnciclopediaRelacionalDinamica: MariaTeresaEnrico (última edición 2016-03-25 15:23:39 efectuada por MercedesJones)