Una vez más se plantea el problema del “ser en si” y el “ser para qué”, la esperanza se proyecta en tanto la persona se posesiona de sus espacios de vida para aprender la realidad y para pensar en transformarla

Para Freire, educar es, antes que nada problematizar. Es a través de la problematización del mundo-hombre, o del hombre en su relación con el mundo y con los hombres, como se proporciona una profundización en la toma de conciencia de la realidad. Así, el Dialogo, sobre el que tanto enfatiza Freire y que ocupa lugar central en su concepción educativa, está fundado básicamente en valores, cualidades y atributos que deben ser internalizados; no son algo con lo que se nace o se asume, sino más bien predicados que se van generando en una practica emancipadora.

* http://www.bancodeescola.com/paulo-freire.htm