Apuntes sobre Soledad/ Soledades. Página Wiki abierta y gratuita sostenida por MercedesJones
La Muchedumbre Solitaria y DavidRiesman
Riesman permite tender un puente particularmente interesante entre NuevasDemografias, NuevasEconomias y NuevasCercanias. Su análisis relacionaba los cambios demográficos con las transformaciones del carácter social, el consumo y la comunicación. Esta dimensión de su obra suele quedar opacada cuando se utiliza únicamente el título como sinónimo de soledad urbana.
- La muchedumbre solitaria: proximidad física, distancia social y vida en común
David Riesman y la paradoja de las grandes ciudades
La expresión muchedumbre solitaria procede del libro The Lonely Crowd: A Study of the Changing American Character, publicado en 1950 por el sociólogo estadounidense DavidRiesman (1909-2002), en colaboración con Reuel Denney (1913-1995) y Nathan Glazer (1923-2019).https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1728-4457.2002.00313.x?utm_source=chatgpt.com
La obra examina las transformaciones de la sociedad estadounidense durante el crecimiento de las grandes ciudades, la expansión del consumo, la influencia de los medios de comunicación y la reorganización de las relaciones sociales después de la Segunda Guerra Mundial.
Su importancia no reside en demostrar que las ciudades producen inevitablemente soledad, sino en plantear una paradoja sociológica: una persona puede estar rodeada de otras, participar de numerosos intercambios y, sin embargo, experimentar dificultades para construir autonomía, reconocimiento y vínculos significativos.
La muchedumbre puede ofrecer compañía física sin producir necesariamente comunidad. La cercanía espacial no equivale a cercanía afectiva, y la multiplicación de contactos no asegura la pertenencia.
1. Los tres tipos de carácter social de Riesman
Riesman propone tres orientaciones del carácter social. No son categorías rígidas ni tipos de personalidad individuales, sino construcciones sociológicas destinadas a interpretar formas históricas de socialización y conformidad.
Orientación tradicional (tradition-directed).
El comportamiento se encuentra guiado principalmente por costumbres, normas heredadas y expectativas de la familia y la comunidad. La pertenencia depende en gran medida de la continuidad con el orden social recibido.
Orientación interna (inner-directed).
La persona incorpora durante su socialización principios y objetivos relativamente estables que orientan su conducta. Riesman utiliza la metáfora del giroscopio: una orientación interior que permite mantener un rumbo aun cuando cambian las circunstancias externas.
Orientación hacia los otros (other-directed).
La conducta se organiza prestando especial atención a las expectativas, opiniones y aprobación de otras personas, especialmente contemporáneos, grupos de pares y referentes difundidos por los medios de comunicación.
Aquí Riesman utiliza otra metáfora: el radar. La persona observa permanentemente las señales del entorno para ajustar su comportamiento y obtener aceptación.
Esta última orientación adquiere especial relevancia en las sociedades urbanas de consumo y comunicación masiva.
La paradoja es que una mayor atención a los demás no siempre produce relaciones más profundas. Es posible desarrollar una intensa sensibilidad a la aprobación social y, al mismo tiempo, experimentar inseguridad respecto de la propia pertenencia.
2. ¿Por qué una muchedumbre puede ser solitaria?
La metáfora permite distinguir tres dimensiones que frecuentemente se confunden:
Proximidad física: compartir calles, edificios, transportes, comercios y espacios públicos.
Interacción social: establecer contactos, intercambiar información, realizar actividades y participar en redes.
Vinculación significativa: construir relaciones de confianza, reconocimiento, reciprocidad, afecto y pertenencia.
Las tres dimensiones pueden relacionarse, pero no son equivalentes.
Una gran ciudad multiplica las oportunidades de contacto y también permite preservar el anonimato. Esta combinación puede ser liberadora: ofrece privacidad, autonomía, diversidad y posibilidades de construir vínculos más allá de los círculos familiares tradicionales.
Sin embargo, cuando predominan los encuentros impersonales, la fragmentación de los espacios cotidianos y las dificultades para participar, la cercanía entre personas puede coexistir con sentimientos de desconexión.
La metáfora de Riesman ayuda a comprender esta tensión, pero no autoriza a concluir que toda vida urbana sea solitaria ni que las comunidades pequeñas estén necesariamente libres de aislamiento.
3. La vida en las grandes ciudades: anonimato, diversidad y oportunidades
Las grandes ciudades reúnen personas con trayectorias, edades, culturas, ocupaciones y expectativas diferentes. Esa heterogeneidad constituye una de sus principales riquezas.
Al mismo tiempo, la vida urbana suele organizarse mediante relaciones parciales: compartimos un viaje con alguien, compramos en un comercio, trabajamos en un edificio o coincidimos en una plaza sin conocer necesariamente la historia de esas personas.
La sociología urbana muestra que esta modalidad de convivencia tiene consecuencias ambivalentes.
El anonimato puede proteger la libertad individual y facilitar la convivencia entre diferentes. Pero también puede dificultar el reconocimiento y la continuidad de los vínculos.
Por eso resulta importante no reducir la cuestión a la cantidad de personas que nos rodean. La pregunta sociológica es qué condiciones permiten transformar algunas proximidades en oportunidades de encuentro, participación, confianza y vida en común.
Se realizan interesantes análisis de su obra para profundizar en su vigencia. Resulta pertinente ver The Anthem Companion to David Riesman, que incluye una revisión contemporánea de The Lonely Crowd y de las transformaciones de la individualidad y la vida social desde 1950.https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1728-4457.2002.00313.x?utm_source=chatgpt.com
4. Autoras y autores fundamentales: una genealogía sociológica
Georg Simmel (1858-1918). Alemania.
En Las grandes urbes y la vida del espíritu (1903), Simmel analiza los efectos de la intensificación de estímulos, la economía monetaria y el ritmo acelerado de la metrópolis sobre la experiencia individual.
Desarrolla la noción de actitud blasé, asociada a una relativa indiferencia frente a la multiplicación de estímulos, y examina la reserva que caracteriza muchos encuentros urbanos.
Su aporte permite interpretar ciertas formas de distancia interpersonal no solamente como desinterés, sino también como mecanismos de adaptación a la intensidad de la vida metropolitana.
Émile Durkheim (1858-1917). Francia.
En La división del trabajo social (1893) y El suicidio (1897), estudia la transformación de la solidaridad y las consecuencias de la integración y la regulación social.
Su concepto de anomia permite comprender situaciones en las que las normas y referencias compartidas pierden capacidad de orientar la vida colectiva.
Durkheim ofrece un antecedente fundamental para estudiar la relación entre vínculos sociales, pertenencia y bienestar. También estudia la anomia y el suicidio anómico como procesos asociados a momentos de crisis y de abundancia.
Robert E. Park (1864-1944). Estados Unidos.
En The City: Suggestions for the Investigation of Human Behavior in the Urban Environment (1915), propone estudiar la ciudad como un ámbito de relaciones, instituciones, territorios y comportamientos.
Fue una figura central de la Escuela de Chicago. Su perspectiva invita a observar la ciudad no solamente como una construcción física, sino como una organización social.
Louis Wirth (1897-1952). Estados Unidos.
En Urbanism as a Way of Life (1938), publicado en el American Journal of Sociology, caracteriza sociológicamente la ciudad a partir del tamaño, la densidad y la heterogeneidad de su población.
Analiza cómo esas características favorecen relaciones segmentadas, impersonales y transitorias, sin negar las posibilidades de diversidad y libertad que ofrece la vida urbana.
Su trabajo constituye uno de los antecedentes más directos para interpretar la metáfora de Riesman desde la sociología de las ciudades.
Hannah Arendt (1906-1975). Alemania / Estados Unidos.
En Los orígenes del totalitarismo (1951), particularmente en sus reflexiones sobre ideología, aislamiento y soledad, distingue la experiencia de estar solo de la pérdida de vínculos con un mundo compartido.
En La condición humana (1958), desarrolla la importancia de la pluralidad, la acción y el espacio público.
Su aporte permite vincular las soledades con la participación ciudadana y con las condiciones que hacen posible aparecer, actuar y ser reconocido entre otros.
Es importante distinguir su enfoque político y filosófico de la investigación de Riesman sobre el carácter social.
Erving Goffman (1922-1982). Canadá / Estados Unidos.
En The Presentation of Self in Everyday Life (1956; edición estadounidense de 1959), Behavior in Public Places (1963) y Relations in Public (1971), estudia las reglas de interacción, los encuentros cotidianos y las formas de reconocimiento entre personas.
Sus trabajos permiten comprender cómo incluso los contactos breves entre desconocidos están organizados por normas sociales.
Su noción de desatención cortés (civil inattention) resulta especialmente útil para analizar la convivencia urbana: reconocer la presencia de otra persona sin invadir su privacidad.
Richard Sennett (1943-). Estados Unidos / Reino Unido.
En The Fall of Public Man (1977), conocido en castellano como El declive del hombre público, analiza las transformaciones de la vida pública y la creciente centralidad de la intimidad.
En Together: The Rituals, Pleasures and Politics of Cooperation (2012), traducido como Juntos, estudia las capacidades y prácticas necesarias para cooperar en sociedades diversas.
Sennett permite desplazar la reflexión desde el aislamiento individual hacia las habilidades sociales, las instituciones y los espacios que hacen posible convivir y colaborar con personas diferentes.
Ray Oldenburg (1932-2022). Estados Unidos.
En The Great Good Place (1989), desarrolla el concepto de terceros lugares: espacios de encuentro informal diferentes del hogar y el trabajo, como cafés, bibliotecas, plazas y otros ámbitos de sociabilidad.
Su contribución ayuda a comprender por qué la disponibilidad de lugares accesibles y abiertos a la conversación favorece la construcción de relaciones cotidianas y pertenencia.
Robert D. Putnam (1941-). Estados Unidos.
En Bowling Alone: The Collapse and Revival of American Community (2000), analiza las transformaciones de la participación cívica, el asociacionismo y el capital social en Estados Unidos.
Distingue entre vínculos que fortalecen la cohesión dentro de grupos relativamente próximos y aquellos que conectan a personas de diferentes grupos sociales.
Su enfoque ayuda a estudiar la relación entre confianza, reciprocidad, participación y vida democrática.
Sherry Turkle (1948-). Estados Unidos.
En Alone Together: Why We Expect More from Technology and Less from Each Other (2011), examina cómo las tecnologías digitales pueden ampliar las conexiones y, simultáneamente, modificar nuestras expectativas de intimidad, conversación y compañía.
En Reclaiming Conversation (2015), profundiza en el valor de la conversación presencial, la escucha y la empatía.
Su trabajo permite actualizar la metáfora de Riesman para sociedades donde la búsqueda de aprobación y reconocimiento también se desarrolla en plataformas digitales.
5. De la muchedumbre solitaria a las soledades contemporáneas
La metáfora formulada en 1950 puede releerse a la luz de transformaciones que Riesman no llegó a conocer en su forma actual: redes sociales digitales, plataformas de interacción, inteligencia artificial conversacional, nuevas configuraciones familiares, longevidad poblacional y cambios en las formas de habitar.
Sin embargo, conviene evitar una lectura nostálgica según la cual antes existían comunidades necesariamente cohesionadas y ahora solo existen individuos desconectados.
Las sociedades contemporáneas también han ampliado las oportunidades de autonomía, diversidad, participación y construcción de vínculos elegidos.
El desafío consiste en comprender qué relaciones se transforman, cuáles se debilitan, cuáles aparecen y qué condiciones favorecen su sostenibilidad.
Desde esta perspectiva, el plural soledades resulta fundamental. No todas las experiencias de soledad tienen las mismas causas, consecuencias o significados.
La soledad elegida puede ser fuente de autonomía, descanso y reflexión. La soledad no deseada expresa una distancia dolorosa entre los vínculos disponibles y los deseados. El aislamiento social remite a condiciones objetivas de integración y contacto.
También existen situaciones de soledad impuesta, cuando las características de la vivienda, la movilidad, el barrio o los espacios públicos restringen las posibilidades de encontrarse y participar.
6. Una lectura desde la sociología relacional y los espacios habilitantes
La metáfora de la muchedumbre solitaria adquiere una nueva utilidad cuando dejamos de preguntar únicamente por qué las personas se sienten solas y comenzamos a indagar qué condiciones permiten crear y sostener vínculos significativos.
Esta perspectiva incorpora las relaciones entre personas, las instituciones, los entornos construidos, las prácticas cotidianas y las oportunidades de participación.
Los espacios habilitantes son relevantes porque pueden favorecer la posibilidad de encontrarse, conversar, aprender, colaborar, ejercer autonomía y sentirse parte de una comunidad.
Una plaza con bancos y recorridos accesibles, una biblioteca con actividades compartidas, un centro cultural intergeneracional, una organización comunitaria o un comercio de cercanía pueden facilitar formas de reconocimiento que exceden la relación íntima o familiar.
No todos los vínculos necesitan convertirse en amistades profundas. Los saludos, las conversaciones ocasionales y las relaciones de familiaridad cotidiana también contribuyen a la confianza y al sentido de pertenencia.
La ciudad puede ser entonces escenario de una muchedumbre solitaria, pero también un espacio de múltiples cercanías, relaciones y posibilidades de vida en común.
7. Preguntas para continuar la indagación
¿Qué diferencia existe entre estar rodeados de personas y sentir que formamos parte de una comunidad?
¿Qué características de los entornos urbanos favorecen o dificultan el reconocimiento mutuo?
¿Qué formas de anonimato protegen la autonomía y cuáles pueden profundizar el aislamiento?
¿Cómo se transforman las relaciones de cercanía en sociedades de vidas largas?
¿Qué aportan los vínculos cotidianos, incluso breves, a la confianza y la pertenencia?
¿Qué espacios habilitan nuevas oportunidades de encuentro entre generaciones?
¿Cómo integrar las nuevas cercanías —humanas, animales, vegetales y tecnológicas— sin reducir la diversidad de las experiencias vinculares?
8. Relaciones con otras páginas de esta wiki
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[https://gestion-del-conocimiento.info/RadarsObservatorioSoledadBarcelona RadarsObservatorioSoledadBarcelona]
9. Bibliografía básica (formato APA)
Arendt, H. (1951). The origins of totalitarianism. Harcourt, Brace.
Arendt, H. (1958). The human condition. University of Chicago Press.
Durkheim, É. (1893). De la division du travail social. Félix Alcan.
Durkheim, É. (1897). Le suicide: Étude de sociologie. Félix Alcan.
Goffman, E. (1959). The presentation of self in everyday life. Doubleday.
Goffman, E. (1963). Behavior in public places: Notes on the social organization of gatherings. Free Press.
Goffman, E. (1971). Relations in public: Microstudies of the public order. Basic Books.
Oldenburg, R. (1989). The great good place. Paragon House.
Park, R. E. (1915). The city: Suggestions for the investigation of human behavior in the urban environment. American Journal of Sociology, 20(5), 577–612.
Putnam, R. D. (2000). Bowling alone: The collapse and revival of American community. Simon & Schuster.
Riesman, D., Denney, R., & Glazer, N. (1950). The lonely crowd: A study of the changing American character. Yale University Press.
Sennett, R. (1977). The fall of public man. Knopf.
Sennett, R. (2012). Together: The rituals, pleasures and politics of cooperation. Yale University Press.
Simmel, G. (1903). Die Großstädte und das Geistesleben. En T. Petermann (Ed.), Die Großstadt (pp. 185–206). Gehe-Stiftung.
Turkle, S. (2011). Alone together: Why we expect more from technology and less from each other. Basic Books.
Turkle, S. (2015). Reclaiming conversation: The power of talk in a digital age. Penguin Press.
Wirth, L. (1938). Urbanism as a way of life. American Journal of Sociology, 44(1), 1–24. https://doi.org/10.1086/217913
- Aunque conviene distinguir entre quienes estudiaron directamente la soledad y quienes, sin utilizar necesariamente ese concepto, investigaron el anonimato urbano, la fragmentación social, la convivencia, los vínculos y el derecho a la ciudad voy a comnenzar a enumerar autoras y autores iberoamericanos que aportan a la comprensión de la temática.
- Este aporte permite comprender que la vida en común no depende exclusivamente de las relaciones personales: también está condicionada por las formas históricas de producción del espacio urbano, sus instituciones y sus representaciones culturales. == 10. La muchedumbre solitaria desde Argentina e Iberoamérica: ciudad, desigualdades y nuevas cercanías ==
La metáfora de la muchedumbre solitaria, desarrollada por David Riesman, Reuel Denney y Nathan Glazer en The Lonely Crowd (1950), permite comprender una paradoja de las sociedades urbanas: la concentración de personas y la multiplicación de contactos no garantizan la construcción de vínculos significativos, confianza ni pertenencia.
Desde Argentina e Iberoamérica, esta reflexión puede enriquecerse incorporando las desigualdades territoriales, la diversidad de experiencias de soledad, las transformaciones demográficas, la vida comunitaria y las nuevas formas de vinculación.
Las investigaciones de la región permiten desplazar la pregunta desde la aparente contradicción entre multitud y soledad hacia otra más amplia: ¿qué condiciones personales, sociales, institucionales y urbanas permiten construir y sostener la vida en común?
10.1. Argentina: espacio público, desigualdades y experiencias urbanas
Adrián Gorelik (Argentina). Historia cultural urbana y espacio público.
En La grilla y el parque: espacio público y cultura urbana en Buenos Aires, 1887-1936 (1998), Gorelik estudia la formación histórica de Buenos Aires y las relaciones entre cultura urbana, espacio público, barrios y ciudadanía.
En La ciudad latinoamericana: una figura de la imaginación social del siglo XX (2022), amplía su análisis hacia las representaciones y proyectos que configuraron las ciudades de América Latina.
Sus trabajos permiten comprender que la ciudad no es simplemente un escenario donde transcurren las relaciones personales. Su configuración histórica, sus instituciones y sus espacios públicos participan en la producción de formas de convivencia, diferenciación y pertenencia.
Ramiro Segura (Argentina). Antropología de la experiencia urbana.
En Vivir afuera: antropología de la experiencia urbana (2015), Segura analiza las experiencias de habitantes de la periferia de La Plata, prestando atención a las desigualdades territoriales, la movilidad y las prácticas cotidianas.
Su aporte muestra que compartir una ciudad no significa disponer de las mismas oportunidades para habitarla. Las posibilidades de circulación y acceso a sus espacios condicionan las relaciones sociales.
Desde la metáfora de Riesman, permite incorporar las desigualdades materiales y territoriales que pueden limitar las oportunidades de encuentro.
Alicia Ziccardi (Argentina / México). Participación ciudadana y desigualdad urbana.
Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México, ha desarrollado estudios sobre pobreza urbana, segregación territorial, políticas sociales y participación ciudadana.
Sus investigaciones sobre la transformación de los espacios públicos y la participación comunitaria permiten comprender cómo las personas pueden intervenir colectivamente sobre las condiciones de sus barrios.
La ciudad aparece así no solamente como un ámbito de proximidad entre desconocidos, sino como un espacio de construcción de ciudadanía y colaboración.
10.2. España: espacio público, convivencia y ciudad compartida
Jordi Borja (España) y Zaida Muxí (Argentina / España). Espacio público y ciudadanía.
En El espacio público: ciudad y ciudadanía (2003), analizan el papel de los espacios públicos en la construcción de ciudadanía, integración urbana y convivencia.
Su perspectiva permite reconocer que una plaza, una calle o un equipamiento comunitario pueden ofrecer algo más que posibilidades de circulación: pueden facilitar encuentros, intercambios y reconocimiento entre personas diferentes.
María Ángeles Durán (España). Vida cotidiana, género y ciudad compartida.
En La ciudad compartida: conocimiento, afecto y uso (1998), Durán examina las relaciones entre organización urbana, vida cotidiana, género y uso de los espacios.
Su contribución resulta especialmente relevante para comprender que las ciudades no son experimentadas de igual manera por todas las personas. Las responsabilidades de cuidado, los tiempos disponibles, las condiciones de movilidad y las desigualdades de género modifican las oportunidades de participación.
10.3. Del concepto de soledad a las soledades: investigaciones contemporáneas
La investigación iberoamericana reciente incorpora una distinción fundamental: no existe una experiencia única y homogénea de soledad.
Las soledades pueden variar según las trayectorias vitales, las condiciones sociales, el género, la edad, los vínculos disponibles y los contextos territoriales.
Juan Manuel García González (España). Diversidad y desigualdad de las soledades.
Desde la Universidad Pablo de Olavide, ha contribuido al estudio sociológico de las experiencias de soledad.
En 2025 participó en la edición de Soledades. Diversidad y desigualdad, junto con Antía Domínguez Rodríguez, Antonio D. Cámara Hueso, Celia Fernández Carro y Rafael Grande Martín, publicado por Los Libros de la Catarata.
La obra propone estudiar las soledades desde su diversidad y sus relaciones con las desigualdades sociales, evitando reducirlas a una experiencia individual o exclusiva de las personas mayores.
Su aporte permite actualizar la metáfora de Riesman: la muchedumbre no es necesariamente solitaria, pero tampoco todas las personas que viven rodeadas de otras disponen de redes significativas, reconocimiento y oportunidades de participación.
Irene Lebrusán (España) y Mercedes Jones (Argentina). Entornos habilitantes y soledad impuesta.
En el capítulo 5 de Soledades. Diversidad y desigualdad, titulado El aislamiento del entorno y la soledad no deseada: entre los entornos habilitantes y los espacios proclives a la soledad, las autoras examinan la relación entre condiciones materiales del entorno, aislamiento social y experiencias de soledad.
La noción de soledad impuesta, desarrollada por Irene Lebrusán, permite comprender situaciones en las que una persona no elige aislarse, sino que encuentra restringidas sus oportunidades de contacto y participación debido a las condiciones de su vivienda, su barrio o su ciudad.
Un edificio sin ascensor, una vereda deteriorada, un transporte inaccesible o la ausencia de espacios públicos adecuados pueden limitar la posibilidad de encontrarse con otras personas.
Esta perspectiva permite vincular la sociología urbana con la gestión de la longevidad y la construcción de espacios habilitantes.
Lucía Monteiro (Uruguay). Soledades y narrativas a lo largo del curso de vida.
Desde la Universidad de la República, Monteiro ha participado en investigaciones sobre experiencias de soledad en distintas generaciones.
En su contribución de 2026, Narrativas sobre la soledad, presenta resultados de una investigación realizada en Montevideo que combinó instrumentos cuantitativos y entrevistas cualitativas.
Sus hallazgos muestran diferencias entre las dimensiones subjetivas y sociales de la soledad, así como entre generaciones y géneros.
Su aporte resulta fundamental para evitar la asociación automática entre soledad y vejez. También permite reconocer que determinadas experiencias de estar a solas pueden ser resignificadas como oportunidades de autonomía, mientras que otras expresan dificultades de participación y pertenencia.
10.4. Argentina: nuevas evidencias sobre vínculos, longevidad y participación
La presentación argentina del libro Soledades. Diversidad y desigualdad permitió reunir investigaciones y experiencias institucionales que amplían la reflexión sobre la vida urbana y las soledades contemporáneas.
El 29 de junio de 2026 se realizó en el Salón Dorado de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el Conversatorio Soledades y Vida en Común, organizado mediante la colaboración del Centro de Innovación Social de la Universidad de San Andrés, la Gerencia de Bienestar Ciudadano del Gobierno de la Ciudad, el Observatorio de Salud de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y la Fundación Navarro Viola.
Las intervenciones y los principales aportes del encuentro fueron reunidos en un dossier publicado en septiembre de 2026 por Latitud Silver, bajo la dirección de José E. Scaliter, con el acompañamiento editorial de Mercedes Jones.Latitud Silver N2 - Dossier 2026.pdf
Marisa Aizenberg (Argentina). Soledad, salud social y derechos.
Directora del Observatorio de Salud de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.
En Más allá de la salud individual: la soledad como indicador de la salud social (2026), propone comprender la soledad no deseada como un fenómeno que compromete la salud, la autonomía y las condiciones para ejercer derechos.
Su perspectiva permite reconocer que el debilitamiento de los vínculos comunitarios tiene consecuencias que exceden el bienestar individual.
Sandra M. Almeyda (Argentina). Género, jubilación y participación social.
Docente-investigadora de la Universidad del Salvador.
Presenta resultados de investigaciones realizadas en las quince comunas de Buenos Aires sobre personas mayores, sus proyectos de vida y experiencias de participación.
Sus hallazgos muestran diferencias de género en las formas de construir y sostener vínculos, particularmente durante las transiciones laborales y jubilatorias.
Su contribución permite comprender que las trayectorias de sociabilidad a lo largo de la vida condicionan las oportunidades de pertenencia en etapas posteriores.
María Celeste Chain (Argentina). Bienestar ciudadano y políticas públicas.
Desde la Gerencia de Bienestar Ciudadano del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en La paradoja de las ciudades conectadas: el bienestar nace en el encuentro (2026), plantea que las políticas públicas deben generar condiciones para la participación, el reconocimiento y la construcción de redes comunitarias.
Su enfoque vincula el bienestar con la capacidad de las ciudades para favorecer encuentros y proyectos compartidos.
Constanza Cilley (Argentina). Nuevas cercanías y sostenibilidad relacional.
Directora Ejecutiva de Voices! Consulting.
En De la abundancia a la sostenibilidad relacional: radiografía de la soledad en 2026, presenta investigaciones sobre experiencias de soledad, transformaciones de los vínculos y nuevas formas de conexión.
Los datos expuestos permiten observar cambios en la valoración de las relaciones humanas y la importancia creciente de los vínculos con animales, plantas y tecnologías digitales.
Esta contribución permite ampliar la metáfora de Riesman: las personas no solamente buscan reconocimiento entre otras personas, sino que diversifican sus fuentes de cercanía, compañía y apoyo emocional.
Diego Francisco Ruiz (Argentina). Observación de la soledad y reconexión comunitaria.
Director de Epidemiología de la Ciudad de Córdoba.
En De la evidencia a la reconexión social (2026), presenta el trabajo vinculado con el Observatorio Municipal de Soledad No Deseada de Córdoba.
La experiencia combina investigación, articulación intersectorial y estrategias de acercamiento a personas que encuentran dificultades para acceder a recursos comunitarios.
La figura del Linkeador Social aparece como una modalidad de acompañamiento que busca facilitar el contacto entre las personas y las oportunidades de participación disponibles.
Liliana Parodi (Argentina). Medios de comunicación y narrativas sobre la soledad.
Productora de medios y vocera silver.
En El rating de la soledad y el desafío de no quedarse solo (2026), reflexiona sobre los estereotipos, la representación mediática de la soledad y las posibilidades de construir nuevas narrativas sobre la longevidad.
Su aporte incorpora la dimensión cultural y comunicacional: la forma en que una sociedad habla de la soledad también influye en el reconocimiento de quienes la experimentan.
Magdalena Saieg (Argentina). Participación y construcción colectiva.
Directora Ejecutiva de la Fundación Navarro Viola.
En Dar voz a quienes participaron: del escuchar al conversar (2026), recupera la dinámica participativa desarrollada durante el conversatorio.
A través de conversaciones en pequeños grupos, las personas asistentes identificaron dimensiones de la vida en común que consideraban importante fortalecer: oportunidades de encuentro, vínculos intergeneracionales, sentido de pertenencia, participación comunitaria y redes de apoyo mutuo.
Esta experiencia permite reconocer que la conversación no es solamente un medio para intercambiar opiniones: también constituye una práctica concreta de reconocimiento y construcción de vínculos.
Mercedes Jones (Argentina). Longevidad positiva, colaboración y vida en común.
En el editorial La urgencia del nosotros: el encuentro como decisión vital y política (2026), propone comprender las soledades como desafíos sociales, culturales, políticos y de salud pública.
Desde la Iniciativa Longevidad Positiva del Centro de Innovación Social de la Universidad de San Andrés, plantea la importancia de la colaboración entre instituciones y de los vínculos cotidianos para fortalecer la vida en común.
El encuentro con una vecina, el saludo de un comerciante o la participación en una actividad compartida pueden contribuir a construir familiaridad, confianza y pertenencia.
10.5. El dossier Soledades y Vida en Común (Buenos Aires, 2026)
Publicación: Conversatorio: Soledades y Vida en Común.
Revista: Latitud Silver, número 2, septiembre de 2026.
Dirección editorial: José E. Scaliter.
Contexto: Conversatorio realizado el 29 de junio de 2026 en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, con motivo de la presentación del libro Soledades. Diversidad y desigualdad.
Acceso al dossier completo:
[ENLACE_PUBLICO_DEL_PDF Dossier Soledades y Vida en Común – Latitud Silver, septiembre de 2026]
El dossier reúne contribuciones de Argentina, Uruguay y España sobre desigualdades, salud social, vínculos intergeneracionales, entornos urbanos, nuevas cercanías, narrativas y experiencias de participación comunitaria.
Su aporte a la reflexión sobre la muchedumbre solitaria puede sintetizarse en cinco dimensiones:
Diversidad de soledades: las experiencias subjetivas de soledad y las situaciones objetivas de aislamiento no son equivalentes y requieren abordajes diferenciados.
Desigualdades territoriales y sociales: las condiciones de vivienda, movilidad, accesibilidad y participación pueden ampliar o restringir las oportunidades de encuentro.
Longevidad poblacional: vivir más años modifica las trayectorias personales y las formas de vinculación, sin que la soledad constituya una consecuencia inevitable de la edad.
Nuevas cercanías: los vínculos humanos conviven con relaciones significativas con animales, plantas y tecnologías, cuya expansión requiere nuevas preguntas sociológicas.
Vida en común: las oportunidades de encuentro, el reconocimiento, la confianza y la participación no dependen únicamente de la voluntad individual; requieren condiciones sociales e institucionales que las hagan posibles.
10.6. De la muchedumbre solitaria a una sociedad de vidas largas
La metáfora de Riesman permite comprender que vivir entre muchas personas no garantiza vínculos significativos. Las investigaciones iberoamericanas amplían esa reflexión mostrando que la experiencia de la soledad está atravesada por desigualdades, condiciones territoriales, trayectorias vitales y transformaciones culturales.
Sin embargo, conviene evitar una interpretación exclusivamente negativa de la vida urbana.
Las grandes ciudades también ofrecen diversidad, autonomía, oportunidades de aprendizaje, participación y construcción de relaciones elegidas. La cuestión es comprender qué condiciones permiten acceder a esas oportunidades y cómo pueden sostenerse a lo largo del curso de vida.
Desde una perspectiva de longevidad positiva, la construcción de espacios habilitantes resulta fundamental. Se trata de promover condiciones que permitan aprender, participar, colaborar, desarrollar proyectos, fortalecer la autonomía y sostener relaciones significativas.
La ciudad puede ofrecer anonimato y privacidad, pero también cercanía, reconocimiento y pertenencia. No se trata de eliminar la posibilidad de estar a solas, sino de evitar que la soledad sea una condición impuesta por las desigualdades o por la ausencia de oportunidades de vinculación.
La pregunta que orienta esta reflexión es: ¿cómo construir ciudades y comunidades donde la proximidad entre personas pueda transformarse en oportunidades de encuentro, participación y vida en común?
10.7. Bibliografía y documentos de referencia
Borja, J., & Muxí, Z. (2003). El espacio público: ciudad y ciudadanía. Electa.
Durán, M. Á. (1998). La ciudad compartida: conocimiento, afecto y uso. Ediciones SUR.
García González, J. M., Domínguez Rodríguez, A., Cámara Hueso, A. D., Fernández Carro, C., & Grande Martín, R. (Eds.). (2025). Soledades. Diversidad y desigualdad. Los Libros de la Catarata. https://www.catarata.org/libro/soledades_168326/
Gorelik, A. (1998). La grilla y el parque: espacio público y cultura urbana en Buenos Aires, 1887-1936. Universidad Nacional de Quilmes.
Gorelik, A. (2022). La ciudad latinoamericana: una figura de la imaginación social del siglo XX. Siglo XXI Editores.
Jones, M., & Lebrusán, I. (2025). El aislamiento del entorno y la soledad no deseada: entre los entornos habilitantes y los espacios proclives a la soledad. En Soledades. Diversidad y desigualdad. Los Libros de la Catarata.
Latitud Silver. (2026, septiembre). Conversatorio: Soledades y Vida en Común (N.º 2, dossier). Dirección de José E. Scaliter. [Incorporar URL pública del PDF].
Riesman, D., Denney, R., & Glazer, N. (1950). The lonely crowd: A study of the changing American character. Yale University Press.
Segura, R. (2015). Vivir afuera: antropología de la experiencia urbana. UNSAM Edita.
10.8. Páginas relacionadas de esta wiki
[https://gestion-del-conocimiento.info/SociologiaDeLaSoledad SociologiaDeLaSoledad]
[https://gestion-del-conocimiento.info/SoledadesDiversidadyDesigualdad SoledadesDiversidadyDesigualdad]
[https://gestion-del-conocimiento.info/SoledadyDesolacion SoledadyDesolacion]
[https://gestion-del-conocimiento.info/SolosJuntos SolosJuntos]
[https://gestion-del-conocimiento.info/RadarsObservatorioSoledadBarcelona RadarsObservatorioSoledadBarcelona]
[https://gestion-del-conocimiento.info/EspaciosHabilitantes EspaciosHabilitantes]
