Nuevas Cercanias
NuevasCercanias
Las NuevasDemografias y las NuevasEconomias modifican también una tercera dimensión fundamental: la manera en que construimos proximidad, vínculos, pertenencia y comunidad.
- Vivir más años no garantiza vivir acompañados, participar, pertenecer o disponer de redes significativas. Al mismo tiempo, las vidas más largas, la convivencia de múltiples generaciones y las transformaciones de las familias abren nuevas posibilidades para aprender, cuidar, colaborar, participar y construir relaciones durante períodos mucho más prolongados.
Llamamos NuevasCercanias a las formas de proximidad, encuentro, reciprocidad y cooperación que necesitamos promover en sociedades de vidas largas.
- No se refieren solamente a la cercanía física. Podemos vivir en el mismo edificio, barrio o ciudad y permanecer desvinculados. También podemos construir relaciones significativas entre personas de diferentes edades, organizaciones y territorios mediante nuevas formas de participación y comunicación.
Las NuevasCercanias suponen, por lo tanto, transformar proximidad en relación y coexistencia en comunidad.
== NuevasCercanias ==
¿Qué entendemos por NuevasCercanias?
Las NuevasDemografias y las NuevasEconomias transforman también una tercera dimensión fundamental de la vida social: las formas en que construimos proximidad, vínculos, pertenencia, reciprocidad y comunidad.
Vivimos más años y durante más tiempo con otras generaciones. Cambian las familias, los trabajos, los cuidados, los territorios y las formas de participación. Al mismo tiempo, la urbanización, la movilidad, las tecnologías digitales y las transformaciones de los modos de vida modifican las maneras de encontrarnos y relacionarnos.
Vivir cerca no significa necesariamente estar vinculados. Compartir un barrio, una organización o incluso una familia tampoco garantiza relaciones significativas.
Por eso, las NuevasCercanias no se refieren solamente a reducir distancias físicas. Se refieren a crear condiciones para que la proximidad pueda transformarse en encuentro, relación, reconocimiento, reciprocidad, cooperación y pertenencia.
La proximidad es una condición de posibilidad; la cercanía es una construcción relacional.
De la proximidad a las NuevasCercanias
La literatura sobre proximidad permite superar una interpretación exclusivamente territorial.
Ron Boschma (2005), desde los estudios sobre innovación, distingue cinco dimensiones de proximidad: geográfica, social, organizacional, institucional y cognitiva. Su aporte resulta especialmente importante porque muestra que la cercanía física no es condición suficiente ni siempre necesaria para que exista aprendizaje, coordinación o cooperación entre actores.
Proximidad geográfica: refiere a la distancia física entre personas, organizaciones, servicios y recursos.
Proximidad social o relacional: se construye a partir de relaciones interpersonales, conocimiento mutuo y confianza.
Proximidad organizacional: refiere a las posibilidades que tienen personas y organizaciones de coordinar acciones y desarrollar iniciativas conjuntamente.
Proximidad institucional: surge cuando existen normas, valores, códigos y marcos compartidos que facilitan la interacción.
Proximidad cognitiva: supone disponer de conocimientos, experiencias o lenguajes suficientemente compartidos como para comprenderse, aprender e intercambiar conocimientos.
Estas dimensiones pueden combinarse de diferentes maneras. Personas u organizaciones pueden estar muy próximas territorialmente y, sin embargo, desconocerse. También pueden encontrarse físicamente alejadas y desarrollar una intensa proximidad cognitiva, institucional o relacional.
Esta perspectiva resulta especialmente relevante para comprender las NuevasCercanias:
Estar cerca constituye una posibilidad; construir cercanía requiere relaciones.
La revolución de la proximidad
Carlos Moreno desarrolla otra perspectiva especialmente fértil a través de su concepto de revolución de la proximidad y de la CiudadDeLos15Minutos.
Su propuesta plantea reorganizar la vida urbana para que las personas puedan acceder a funciones esenciales —vivienda, trabajo, abastecimiento, educación, cuidados, cultura y recreación— reduciendo los desplazamientos obligados y recuperando tiempo para la vida cotidiana.
Moreno (2024) sostiene que la proximidad puede contribuir simultáneamente a mejorar la calidad de vida, fortalecer las economías locales, reducir impactos ambientales y reconstruir vínculos sociales. Incorpora además la idea de topofilia: la relación afectiva con los lugares y la posibilidad de generar interconexiones de apoyo mutuo y solidaridad.
Esta mirada resulta particularmente interesante para las sociedades longevas.
No alcanza con que existan servicios, instituciones o espacios públicos. Es necesario preguntarse:
¿Son accesibles? ¿Son próximos? ¿Facilitan la participación? ¿Permiten encontrarse? ¿Generan condiciones para construir relaciones?
La proximidad se convierte así en una dimensión de los EspaciosHabilitantes.
Proximidad física y proximidad relacional
Las NuevasCercanias requieren diferenciar especialmente proximidad física y proximidad relacional.
Podemos compartir un edificio y no conocer a quienes viven en el departamento contiguo.
Podemos concurrir a la misma institución y no establecer relaciones.
Podemos tener numerosas organizaciones trabajando en un mismo barrio sin que sepan qué hace cada una.
La proximidad física no produce automáticamente proximidad relacional.
Francesca Bragaglia (2024), desde el campo de la InnovacionSocial, plantea que la proximidad relacional debe construirse conscientemente. Su análisis de las fundaciones comunitarias muestra que la innovación social puede surgir de las relaciones entre actores locales y entre esos actores y su territorio, pero requiere formas de gobernanza capaces de movilizar las capacidades existentes en la comunidad.
Este aporte resulta central para nuestro concepto:
Las NuevasCercanias no aparecen espontáneamente por compartir un territorio. Pueden ser promovidas, facilitadas y diseñadas.
De la multigeneracionalidad a la intergeneracionalidad
Las NuevasDemografias generan una situación inédita: distintas generaciones pueden convivir durante períodos cada vez más prolongados.
Pero multigeneracionalidad e intergeneracionalidad no son equivalentes.
La multigeneracionalidad describe la coexistencia de diferentes generaciones.
La intergeneracionalidad implica relación, intercambio, reconocimiento, aprendizaje, reciprocidad y cooperación entre ellas.
Los aportes de Lucía Monteiro y Mariana Paredes, desde Uruguay, resultan particularmente útiles para comprender cómo la longevidad modifica las estructuras familiares, los arreglos de convivencia, los cuidados y las relaciones entre generaciones.
Una sociedad puede ser demográficamente multigeneracional y, sin embargo, mantener sus generaciones socialmente segregadas.
Las NuevasCercanias plantean entonces otra pregunta:
¿Cómo transformamos la coexistencia generacional en oportunidades de encuentro, aprendizaje, cuidado, cooperación y creación conjunta?
De la cercanía a los bienes relacionales
Las relaciones producen bienes que no pueden generarse individualmente.
La EconomiaCivil, particularmente a través de los trabajos de Luigino Bruni y StefanoZamagni, denomina bienes relacionales a aquellos bienes cuyo valor reside precisamente en la relación entre las personas.
La amistad, la confianza, la reciprocidad, el reconocimiento, la pertenencia y determinadas formas de participación son ejemplos de BienesRelacionales.
A diferencia de un bien privado, no pueden ser producidos y consumidos individualmente. Y, a diferencia de muchos bienes públicos, no alcanza con que estén disponibles para que existan.
Necesitan relación.
Las NuevasCercanias pueden entenderse, desde esta perspectiva, como condiciones que favorecen la producción de bienes relacionales.
NuevasCercanias y CapitalSocial
Cuando los vínculos generan confianza, reciprocidad, reconocimiento y capacidad de cooperación, contribuyen también a producir CapitalSocial.
El CapitalSocial no consiste simplemente en conocer muchas personas. Importa la calidad de las relaciones, la confianza que circula entre ellas y la capacidad que esas redes generan para actuar conjuntamente.
Las NuevasCercanias pueden fortalecer:
- confianza;
- reciprocidad;
- cooperación;
- pertenencia;
- circulación de información;
- aprendizaje compartido;
- ayuda mutua;
- capacidad de acción colectiva.
Pero también es necesario evitar redes excesivamente cerradas. La literatura sobre proximidad advierte que demasiada proximidad social, cognitiva u organizacional puede generar encerramiento y limitar la incorporación de nuevas personas, conocimientos y perspectivas.
Por eso, las NuevasCercanias necesitan combinar pertenencia y apertura.
Del vínculo espontáneo a la colaboración estratégica
Las personas y organizaciones colaboran cotidianamente de manera espontánea. Se prestan recursos, intercambian información, realizan actividades conjuntas o responden colectivamente frente a determinadas necesidades.
Esa colaboración constituye un recurso valioso.
Sin embargo, los desafíos y las oportunidades de las sociedades longevas requieren avanzar también hacia formas más deliberadas y sostenidas de articulación.
La experiencia desarrollada con JDC parte de un antecedente fundamental: la investigación realizada desde el Centro de Innovación Social de la Universidad de San Andrés sobre la oferta de las organizaciones de la comunidad judía argentina destinada a personas de 60 años y más.
El relevamiento permitió reconocer una importante diversidad de propuestas y capacidades institucionales. A partir de allí surgió una nueva pregunta:
¿Qué ocurriría si esas capacidades, en lugar de permanecer solamente dentro de cada organización, comenzaran a conocerse, conectarse y complementarse?
Los desayunos comunitarios fueron concebidos como espacios para avanzar desde el conocimiento mutuo hacia oportunidades concretas de articulación interinstitucional, proyectos compartidos y vínculos sostenidos.
La propuesta plantea expresamente el pasaje de la colaboración espontánea a una colaboración estratégica y sistémica.
Podemos distinguir entonces:
Colaboración espontánea: aparece a partir de afinidades, relaciones personales, circunstancias o necesidades puntuales.
Colaboración estratégica: identifica deliberadamente capacidades complementarias, construye objetivos compartidos y genera mecanismos para sostener la cooperación.
Las NuevasCercanias necesitan ambas. Pero la colaboración estratégica permite convertir capacidades dispersas en capacidad colectiva.
De las organizaciones al ecosistema
Esta perspectiva requiere modificar nuestra unidad de observación.
Persona → Organización → Comunidad → Sociedad → Ecosistema
Una organización puede ofrecer espacios físicos.
Otra puede tener conocimientos especializados.
Otra puede desarrollar actividades culturales.
Otra puede disponer de redes de voluntariado.
Otra puede trabajar con diferentes generaciones.
Otra puede brindar oportunidades educativas, recreativas o de cuidado.
Consideradas aisladamente constituyen recursos organizacionales.
Cuando se conocen, conectan y complementan pueden convertirse en capacidades del ecosistema.
El diseño inicial de los desayunos comunitarios ya planteaba la importancia de mapear la oferta existente e identificar complementariedades, derivaciones y oportunidades de articulación, evitando que los encuentros se limitaran a una sucesión de organizaciones describiendo sus actividades.
La pregunta cambia:
¿Qué hace cada organización?
↓
¿Qué podemos producir conjuntamente a partir de las capacidades existentes en nuestro ecosistema?
Aquí las NuevasCercanias se conectan directamente con la InnovacionSocial y la ColaboracionEstrategica.
El barrio como espacio habilitante
El barrio adquiere especial importancia porque combina territorio, proximidad, identidad, recursos y posibilidades de encuentro.
Es suficientemente próximo para facilitar relaciones cotidianas y suficientemente diverso para reunir personas, generaciones, organizaciones, comercios, instituciones educativas, espacios culturales, organizaciones sociales, servicios y espacios públicos.
La revolución de la proximidad recupera precisamente esta escala territorial.
Los desayunos comunitarios de JDC parten también de una escala barrial. El primer encuentro reúne organizaciones de Villa Crespo, Paternal, Caballito y Chacarita y utiliza como punto de partida el mapeo previamente realizado para actualizar conjuntamente el ecosistema y reconocer recursos y posibilidades de articulación.
El barrio puede convertirse así en un espacio habilitante para vidas largas.
Un territorio donde sea posible:
- aprender;
- participar;
- trabajar;
- cuidar;
- recibir cuidados;
- contribuir;
- encontrarse;
- crear;
- enseñar;
- desarrollar proyectos;
- construir vínculos.
De destinatarias a personas protagonistas y prosumidoras
Las NuevasCercanias requieren revisar también el lugar que ocupan las personas dentro de las comunidades y organizaciones.
No se trata solamente de diseñar servicios para las personas mayores.
Se trata también de diseñarlos con ellas.
Este principio forma parte del diseño de los desayunos comunitarios y se conecta directamente con el concepto de personas mayores prosumidoras.
Las personas pueden recibir servicios y oportunidades y, simultáneamente, producir:
- conocimiento;
- experiencia;
- mentoría;
- cuidado;
- creatividad;
- voluntariado;
- participación;
- confianza;
- vínculos;
- comunidad.
Desde esta perspectiva, las personas dejan de ser solamente destinatarias de una oferta institucional y pasan a ser protagonistas y productoras de valor económico, social y relacional.
NuevasCercanias y LongevidadPositiva
En algunos antecedentes y aportes sobre estos procesos aparece el concepto de longevidad activa.
Este enfoque ha contribuido a cuestionar representaciones que asocian las edades avanzadas exclusivamente con pasividad, dependencia o retiro de la vida social. Los aportes de Luis Karpf en el proceso desarrollado con JDC pueden ser recuperados desde esta perspectiva.
Sin embargo, utilizamos aquí el concepto más amplio de LongevidadPositiva.
Una vida valiosa no necesita estar definida permanentemente por la actividad.
La LongevidadPositiva puede incluir actividad, aprendizaje, participación, contribución, trabajo y cuidado, pero también descanso, disfrute, contemplación, interioridad, espiritualidad y tiempos personales.
Por eso, la longevidad activa puede ser comprendida como una dimensión dentro de una concepción más amplia de LongevidadPositiva.
No se trata de oponer actividad y contemplación, sino de reconocer la diversidad de formas de vivir una vida larga y significativa.
NuevasCercanias y SoledadNoDeseada
Las NuevasCercanias permiten también abordar desde otra perspectiva la SoledadNoDeseada.
Si la soledad se interpreta solamente como una situación individual, las respuestas tenderán a concentrarse exclusivamente en la persona.
Pero cuando incorporamos territorio, vínculos, organizaciones, generaciones y ecosistemas, podemos preguntarnos también por las condiciones sociales que facilitan o dificultan la construcción de relaciones significativas.
Aquí resultan especialmente importantes los aportes de Lucía Monteiro, Sarahí Rueda-Salazar, María Dolores Puga González e Irene Lebrusán, que permiten vincular curso de vida, transformaciones familiares, desigualdades, entornos y relaciones sociales.
Las NuevasCercanias no constituyen simplemente una estrategia para reducir la soledad.
Proponen algo más amplio:
crear condiciones para que las personas puedan pertenecer, participar, contribuir y construir relaciones significativas a lo largo de vidas cada vez más extensas.
NuevasCercanias como infraestructura relacional
Las sociedades invierten en infraestructuras físicas: calles, viviendas, transporte, hospitales, escuelas y conectividad.
Las sociedades longevas necesitan reconocer también la importancia de una infraestructura relacional.
No se trata necesariamente de una infraestructura material. Está constituida por espacios, instituciones, prácticas, redes y condiciones que facilitan:
- encuentro;
- reconocimiento;
- confianza;
- reciprocidad;
- cooperación;
- participación;
- pertenencia.
Un centro comunitario puede formar parte de esa infraestructura.
También una biblioteca, una plaza, un club, una universidad, una organización social, un comercio de proximidad, una institución religiosa o una red digital.
Pero su mera existencia física no alcanza.
Se convierten en infraestructura relacional cuando habilitan relaciones.
NuevasDemografias, NuevasEconomias y NuevasCercanias
Las tres dimensiones forman parte de un mismo proceso de innovación y transformación social.
Vivimos más años, nacen menos personas, cambian las familias, se diversifican los cursos de vida y conviven durante más tiempo distintas generaciones.
↓
Necesitamos revisar cómo administramos la casa común y cómo producimos, distribuimos y reconocemos valor y bienestar a lo largo de vidas más extensas.
↓
NuevasCercanias
Necesitamos revisar cómo generamos proximidad, vínculos, reciprocidad, cooperación, pertenencia y BienesRelacionales.
Pero la relación no es lineal.
NuevasDemografias, NuevasEconomias y NuevasCercanias se retroalimentan.
Las nuevas demografías generan nuevas necesidades, capacidades y oportunidades.
Las nuevas economías requieren confianza, cooperación y CapitalSocial.
Las nuevas cercanías permiten movilizar capacidades de personas, organizaciones y comunidades y convertirlas en recursos del ecosistema.
Idea síntesis
Las NuevasCercanias son formas deliberadamente construidas de proximidad territorial, relacional, organizacional e institucional que permiten transformar la coexistencia en encuentro, el encuentro en vínculo y el vínculo en capacidades de reciprocidad, cooperación, cuidado y producción de bienes relacionales.
Suponen avanzar:
- de la proximidad a la relación;
- de la multigeneracionalidad a la intergeneracionalidad;
- de las personas destinatarias a las personas protagonistas y prosumidoras;
- de las organizaciones aisladas al ecosistema;
de la colaboración espontánea a la ColaboracionEstrategica;
de los espacios disponibles a los EspaciosHabilitantes.
En sociedades de vidas largas, construir NuevasCercanias significa reconocer que la calidad de nuestras vidas no depende solamente de cuánto vivimos ni de los recursos de los que disponemos, sino también de la calidad de los vínculos, las comunidades y los entornos que somos capaces de construir.
Autoras y autores de referencia
Boschma, R. (2005). Proximity and innovation: A critical assessment. Regional Studies, 39(1), 61-74.
Bragaglia, F. (2024). Proximity and social innovation: What is the link? Insights from the case of community foundations in the Turin context. En Networks, Markets & People. NMP 2024. Springer.
Bruni, L., y Zamagni, S. (2007). Civil Economy: Efficiency, Equity, Public Happiness. Peter Lang.
Bruni, L., y Zamagni, S. (2016). Civil Economy: Another Idea of the Market. Agenda Publishing.
Moreno, C. (2024). The 15-Minute City: A Solution to Saving Our Time and Our Planet. Wiley.
Monteiro, L., y Paredes, M. (2016). Arreglos de convivencia en la vejez en Uruguay: perfiles específicos para una política de cuidados. Papeles de Población, 22(87), 133-159.
Rueda-Salazar, S., y Puga González, M. D. Desafíos de la soledad no deseada desde una panorámica internacional. En Soledades. Diversidad y desigualdad.
Zamagni, S. (2014). Bienes comunes y economía civil. Revista Cultura Económica, 32(87).
