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 * De lo silver a lo gold, una longevidad inteligente.
 * From Silver to Gold: A Ten-Year Journey of Innovation in Smart Ageing
 * https://goldenage.foundation/en/Chair_message_2025
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 * Repensando el entorno físico urbano para una vida centenaria: de ciudades amigables con las personas mayores a ciudades preparadas para la longevidad
 * Rethinking the urban physical environment for century-long lives: from age-friendly to longevity-ready cities
 * https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9355489/
 * Este es un tema al que le dedicamos tiempo, recursos, cabeza y corazón pero hoy solamente quiero enfatizar algunos de sus elementos más significativos:
 * En respuesta al aumento de la esperanza de vida y la urbanización, las iniciativas para crear ciudades amigables con las personas mayores buscan facilitar un envejecimiento activo y saludable mediante el fortalecimiento de los apoyos y servicios para este grupo poblacional. Si bien son loables, estos esfuerzos suelen descuidar las experiencias de la infancia que influyen en el bienestar a largo plazo. Con un enfoque en el entorno físico urbano, argumentamos que las ciudades preparadas para la longevidad pueden lograr más que las iniciativas centradas únicamente en la vejez. Analizamos las características de las ciudades que, de forma acumulativa, influyen en un envejecimiento saludable y la longevidad, abordamos la necesidad de intervenciones proactivas en un contexto de cambio climático y destacamos las desigualdades en el entorno físico, especialmente aquellas que se presentan en edades tempranas, que contribuyen significativamente a las disparidades en las etapas posteriores de la vida. En comparación con las estrategias dirigidas principalmente a dar cabida a las poblaciones mayores, las ciudades preparadas para la longevidad buscan reducir las fuentes de desventaja a lo largo de la vida y, simultáneamente, mejorar el bienestar de las personas mayores
 * In response to increasing life expectancies and urbanization, initiatives for age-friendly cities seek to facilitate active and healthy aging by strengthening supports and services for older people. While laudable, these efforts typically neglect early-life exposures that influence long-term well-being. With a focus on the urban physical environment, we argue that longevity-ready cities can accomplish more than initiatives focused solely on old age. We review features of cities that cumulatively influence healthy aging and longevity, discuss the need for proactive interventions in a changing climate, and highlight inequities in the ambient physical environment, especially those encountered at early ages, that powerfully contribute to disparities in later life stages. Compared with strategies aimed largely at accommodating older populations, longevity-ready cities would aim to reduce the sources of disadvantages across the life course and simultaneously improve the well-being of older people.
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 * Age-Welcoming Cities: Designing for an Era of Longevity
 * The challenge of a rapidly aging population also presents an opportunity: to reimagine how we plan our cities.
October 14, 2025
 * https://www.gensler.com/blog/age-welcoming-cities-designing-for-an-era-of-longevity
 * The world’s population is the oldest it’s ever been and continues to age faster than at any time in history. Today, two-thirds of people globally live in nations with fertility rates below replacement, even as life expectancy rises in nearly every country. These forces, fewer births and longer lives — are reshaping the human story. In just 25 years, the number of people over 65 will more than double to 1.6 billion, resulting in the largest older population the world has ever known.

 * Cities exist to support the people who live in them, so as demographic shifts unfold, it’s crucial that planners respond. The looming challenge of rapid population aging — often referred to the “silver tsunami” — also presents an opportunity to rethink how we plan our cities. As older adults stay active, extend their careers, contribute to local economies, and engage in civic life, what if cities were designed to support this shift?
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 * La población mundial es la más envejecida de la historia y continúa envejeciendo a un ritmo sin precedentes. Hoy, dos tercios de la población mundial viven en países con tasas de fecundidad inferiores al nivel de reemplazo, incluso cuando la esperanza de vida aumenta en casi todos los países. Estas fuerzas —menos nacimientos y mayor longevidad— están transformando la historia de la humanidad. En tan solo 25 años, el número de personas mayores de 65 años se duplicará con creces, alcanzando los 1.600 millones, lo que dará lugar a la mayor población de personas mayores que el mundo haya conocido.

Las ciudades existen para apoyar a sus habitantes, por lo que, a medida que se producen los cambios demográficos, es crucial que los planificadores respondan. El inminente desafío del rápido envejecimiento de la población —a menudo denominado «tsunami plateado»— también representa una oportunidad para replantearnos la planificación urbana. Si las personas mayores se mantienen activas, prolongan sus carreras profesionales, contribuyen a las economías locales y participan en la vida cívica, ¿qué ocurriría si las ciudades se diseñaran para apoyar esta transformación?
¿Qué significa esto para las ciudades?

Según el estudio City Pulse 2025 de Gensler, un análisis global de 33.000 personas en 65 ciudades, la población mundial sigue concentrándose en las zonas urbanas, con casi cinco mil millones de personas viviendo en entornos urbanos en la actualidad.

Sin embargo, este crecimiento no es uniforme. Algunas ciudades se expanden rápidamente, atrayendo a nuevos residentes. Otras se mantienen estables, conservando sus poblaciones actuales. También hay ciudades que experimentan una disminución de la población residente debido a la migración hacia otras zonas.

Una tendencia común a todas las situaciones es la disminución de las tasas de natalidad en las zonas urbanas, lo que dificulta que las ciudades se mantengan mediante el crecimiento natural de la población. El futuro del crecimiento urbano dependerá de la capacidad de atraer a nuevos residentes y, al mismo tiempo, construir comunidades resilientes y duraderas.

Las ciudades concentran personas, infraestructura y oportunidades, y serán las primeras y más intensas en sentir el impacto del envejecimiento de la población. Para prosperar en esta nueva era, las ciudades deben reinventarse no solo para dar cabida a los residentes mayores, sino también para empoderarlos como participantes activos en la vida cívica, cultural y económica.

Aquí hay cinco áreas en las que las ciudades deben actuar para garantizar que estén preparadas para el futuro:
 * 1. Vivienda y Salud

 * La vivienda es fundamental para una ciudad que acoge a las personas mayores y debe diseñarse en conjunto con los servicios de salud y apoyo. Las viviendas adaptables y asequibles que permiten envejecer en el propio hogar evitan la interrupción que supone tener que mudarse a medida que cambian las necesidades. Asimismo, las comunidades se benefician de modelos que promueven la convivencia multigeneracional, lo que reduce el aislamiento y fortalece los lazos sociales.

 * 2. Movilidad y Espacio Público

 * El transporte público, la accesibilidad peatonal y la comodidad son componentes esenciales de un entorno urbano que acoge a las personas mayores. Senderos peatonales bien iluminados, aceras sombreadas y frecuentes puntos de descanso facilitan y hacen más agradables las salidas diarias. Pequeños parques cercanos con instalaciones limpias ofrecen oportunidades para hacer ejercicio, disfrutar del ocio y socializar. En conjunto, estas características respaldan el concepto de "ciudad de 15 minutos", donde las necesidades básicas se pueden satisfacer a poca distancia a pie o en coche, un enfoque que beneficia especialmente a las personas mayores y mejora la calidad de vida de todos.

 * Un ejemplo destacado de esta filosofía en la práctica es Mosaic, de Willow Valley Communities, en Lancaster, Pensilvania. Diseñado como un barrio vertical dentro del centro peatonal de la ciudad, Mosaic hace hincapié en la accesibilidad, la proximidad y la integración con el tejido urbano circundante. Los residentes tienen fácil acceso a centros culturales, restaurantes y tiendas a pocos pasos, mientras que el propio edificio está diseñado teniendo en cuenta los principios de accesibilidad para las personas mayores: amplios espacios comunes, servicios de bienestar y una conexión fluida con el espacio público.

 * Proyectos como Mosaic demuestran cómo la movilidad y la comodidad pueden integrarse en el tejido mismo del desarrollo urbano, haciendo que envejecer en el propio hogar sea posible y enriquecedor.

 * 3. Participación, Trabajo y Aprendizaje

Una ciudad plena es aquella donde sus residentes se sienten involucrados en la vida cultural, económica e intelectual en cada etapa de la vida. Las universidades y bibliotecas pueden ampliar las oportunidades de aprendizaje permanente, brindando a los adultos mayores la posibilidad de cultivar nuevos intereses o desarrollar nuevas habilidades.

La participación económica es igualmente importante. Las opciones de trabajo flexibles y a tiempo parcial permiten a los trabajadores mayores mantenerse activos en el mercado laboral, mientras que los programas de emprendimiento apoyan a los innovadores al final de su carrera. La mentoría intergeneracional y el intercambio de conocimientos fortalecen tanto los lugares de trabajo como las comunidades, asegurando que se compartan la experiencia y la sabiduría, a la vez que se acogen nuevas perspectivas.

Un modelo emergente de este principio es Varcity en la Universidad de Purdue, una comunidad de uso mixto diseñada para conectar a las personas mayores con la energía y los recursos de la vida universitaria. Ubicada junto al campus de Purdue, Varcity ofrece a sus residentes acceso a conferencias, eventos culturales, instalaciones deportivas y oportunidades para interactuar directamente con estudiantes y profesores. Combina vivienda con servicios educativos y recreativos, fomentando un entorno verdaderamente intergeneracional donde el aprendizaje, la mentoría y la colaboración forman parte natural de la vida cotidiana.

Al ubicar a las personas mayores cerca de instituciones académicas y culturales, proyectos como Varcity demuestran cómo las ciudades pueden diseñar espacios que mantengan a las personas intelectualmente activas, socialmente conectadas y económicamente integradas durante la vejez.
Un modelo emergente de este principio es Varcity en la Universidad de Purdue, una comunidad de uso mixto diseñada para conectar a las personas mayores con la energía y los recursos de la vida universitaria. Ubicada junto al campus de Purdue, Varcity ofrece a sus residentes acceso a conferencias, eventos culturales, instalaciones deportivas y oportunidades para interactuar directamente con estudiantes y profesores. Combina vivienda con servicios educativos y recreativos, fomentando un entorno verdaderamente intergeneracional donde el aprendizaje, la mentoría y la colaboración forman parte natural de la vida cotidiana.

Al ubicar a las personas mayores cerca de instituciones académicas y culturales, proyectos como Varcity demuestran cómo las ciudades pueden diseñar espacios que mantengan a las personas intelectualmente activas, socialmente conectadas y económicamente integradas durante la vejez.
 * 4. Inclusión cívica y social

 * Una ciudad inclusiva es aquella donde las personas mayores participan activamente en la toma de decisiones, en lugar de ser receptoras pasivas de servicios. Asimismo, las ciudades deben superar la brecha digital para que los residentes mayores puedan acceder a servicios en línea, plataformas cívicas y tecnologías modernas. Los espacios públicos deben diseñarse para la interacción intergeneracional, donde parques, plazas e instalaciones comunitarias fomenten la conexión natural entre personas de todas las edades. Estas estrategias promueven el sentido de pertenencia y reducen el riesgo de aislamiento.

 * 5. Políticas y Gobernanza

 * Transformar y diseñar las ciudades para la longevidad requiere una gobernanza coordinada. Un grupo de trabajo especializado que conecte los distintos departamentos —planificación, vivienda, transporte, salud pública y servicios comunitarios— garantiza que el envejecimiento no se aborde de forma aislada, sino que se integre en todas las áreas de política. Los códigos de construcción, las normas de zonificación y las inversiones en transporte deben tener en cuenta las necesidades de las personas mayores. Las auditorías periódicas, con la participación activa de las personas mayores, proporcionan una rendición de cuentas continua y ayudan a las ciudades a identificar áreas de mejora.
 * La oportunidad que se avecina

 * La revolución de la población como fenómeno mundial no es solo un desafío, sino una oportunidad. Las ciudades que se adapten bien a esta transformación demográfica desarrollarán nuevas formas de resiliencia, creatividad y prosperidad. Las personas mayores no son solo un grupo al que apoyar, sino un recurso valioso que se debe aprovechar.

 * En resumen, la cuestión no es solo cómo planificar y preparar las ciudades para la población más longeva de la historia, sino también cómo diseñar ciudades que permitan que cada etapa de la vida prospere.
  • Ciudades



APUNTES SOBRE CIUDADES

  • 31 de octubre, 2025
  • No es hacer las cosas de manera diferente, sino pensar en las personas de manera diferente. Ellos se especializan en cambios culturales. En destrabar la innovación y la creatividad que existe dentro de las organizaciones. Y eso es lo que nosotros necesitamos para detener el edadismo y generar una nueva narrativa sobre la vejez y la longevidad.

Entonces, que Eduardo explique que, para este encuentro, se eligió la metodología de casos de Harvard por ser muy útil porque los participantes pueden ser creativos en las propuestas que realicen y generar acuerdos para lograr un caso de éxito- Es decir que, frente a la PROBLEMÁTICA PLANTEADA a cada grupo busquen SOLUCIONES Y ALTERNATIVAS, busquen incorporar las nuevas miradas que vieron en el programa. AL FINAL DEL EJERCICIO Y COMO CIERRE que Eduardo haga referencia a que hay dos cosas que SIEMPRE están en juego Por un lado, el pensamiento sistémico y, por el otro, la vinculación. Por ejemplo, en nuestro caso, se trata de promover el marco del ecosistema silver en Argentina y en el tema de los vínculos aprender a convivir y gestionar la diversidad generacional. En esto no estamos solos, en los objetivos de desarrollo sostenible, el número 17 -habla sobre las alianzas públicas y privadas como el motor que impulsa los cambios.



  • Repensando el entorno físico urbano para una vida centenaria: de ciudades amigables con las personas mayores a ciudades preparadas para la longevidad
  • Rethinking the urban physical environment for century-long lives: from age-friendly to longevity-ready cities
  • https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9355489/

  • Este es un tema al que le dedicamos tiempo, recursos, cabeza y corazón pero hoy solamente quiero enfatizar algunos de sus elementos más significativos:
  • En respuesta al aumento de la esperanza de vida y la urbanización, las iniciativas para crear ciudades amigables con las personas mayores buscan facilitar un envejecimiento activo y saludable mediante el fortalecimiento de los apoyos y servicios para este grupo poblacional. Si bien son loables, estos esfuerzos suelen descuidar las experiencias de la infancia que influyen en el bienestar a largo plazo. Con un enfoque en el entorno físico urbano, argumentamos que las ciudades preparadas para la longevidad pueden lograr más que las iniciativas centradas únicamente en la vejez. Analizamos las características de las ciudades que, de forma acumulativa, influyen en un envejecimiento saludable y la longevidad, abordamos la necesidad de intervenciones proactivas en un contexto de cambio climático y destacamos las desigualdades en el entorno físico, especialmente aquellas que se presentan en edades tempranas, que contribuyen significativamente a las disparidades en las etapas posteriores de la vida. En comparación con las estrategias dirigidas principalmente a dar cabida a las poblaciones mayores, las ciudades preparadas para la longevidad buscan reducir las fuentes de desventaja a lo largo de la vida y, simultáneamente, mejorar el bienestar de las personas mayores
  • In response to increasing life expectancies and urbanization, initiatives for age-friendly cities seek to facilitate active and healthy aging by strengthening supports and services for older people. While laudable, these efforts typically neglect early-life exposures that influence long-term well-being. With a focus on the urban physical environment, we argue that longevity-ready cities can accomplish more than initiatives focused solely on old age. We review features of cities that cumulatively influence healthy aging and longevity, discuss the need for proactive interventions in a changing climate, and highlight inequities in the ambient physical environment, especially those encountered at early ages, that powerfully contribute to disparities in later life stages. Compared with strategies aimed largely at accommodating older populations, longevity-ready cities would aim to reduce the sources of disadvantages across the life course and simultaneously improve the well-being of older people.


  • Age-Welcoming Cities: Designing for an Era of Longevity
  • The challenge of a rapidly aging population also presents an opportunity: to reimagine how we plan our cities.

October 14, 2025

  • https://www.gensler.com/blog/age-welcoming-cities-designing-for-an-era-of-longevity

  • The world’s population is the oldest it’s ever been and continues to age faster than at any time in history. Today, two-thirds of people globally live in nations with fertility rates below replacement, even as life expectancy rises in nearly every country. These forces, fewer births and longer lives — are reshaping the human story. In just 25 years, the number of people over 65 will more than double to 1.6 billion, resulting in the largest older population the world has ever known.
  • Cities exist to support the people who live in them, so as demographic shifts unfold, it’s crucial that planners respond. The looming challenge of rapid population aging — often referred to the “silver tsunami” — also presents an opportunity to rethink how we plan our cities. As older adults stay active, extend their careers, contribute to local economies, and engage in civic life, what if cities were designed to support this shift?


  • La población mundial es la más envejecida de la historia y continúa envejeciendo a un ritmo sin precedentes. Hoy, dos tercios de la población mundial viven en países con tasas de fecundidad inferiores al nivel de reemplazo, incluso cuando la esperanza de vida aumenta en casi todos los países. Estas fuerzas —menos nacimientos y mayor longevidad— están transformando la historia de la humanidad. En tan solo 25 años, el número de personas mayores de 65 años se duplicará con creces, alcanzando los 1.600 millones, lo que dará lugar a la mayor población de personas mayores que el mundo haya conocido.

Las ciudades existen para apoyar a sus habitantes, por lo que, a medida que se producen los cambios demográficos, es crucial que los planificadores respondan. El inminente desafío del rápido envejecimiento de la población —a menudo denominado «tsunami plateado»— también representa una oportunidad para replantearnos la planificación urbana. Si las personas mayores se mantienen activas, prolongan sus carreras profesionales, contribuyen a las economías locales y participan en la vida cívica, ¿qué ocurriría si las ciudades se diseñaran para apoyar esta transformación? ¿Qué significa esto para las ciudades?

Según el estudio City Pulse 2025 de Gensler, un análisis global de 33.000 personas en 65 ciudades, la población mundial sigue concentrándose en las zonas urbanas, con casi cinco mil millones de personas viviendo en entornos urbanos en la actualidad.

Sin embargo, este crecimiento no es uniforme. Algunas ciudades se expanden rápidamente, atrayendo a nuevos residentes. Otras se mantienen estables, conservando sus poblaciones actuales. También hay ciudades que experimentan una disminución de la población residente debido a la migración hacia otras zonas.

Una tendencia común a todas las situaciones es la disminución de las tasas de natalidad en las zonas urbanas, lo que dificulta que las ciudades se mantengan mediante el crecimiento natural de la población. El futuro del crecimiento urbano dependerá de la capacidad de atraer a nuevos residentes y, al mismo tiempo, construir comunidades resilientes y duraderas.

Las ciudades concentran personas, infraestructura y oportunidades, y serán las primeras y más intensas en sentir el impacto del envejecimiento de la población. Para prosperar en esta nueva era, las ciudades deben reinventarse no solo para dar cabida a los residentes mayores, sino también para empoderarlos como participantes activos en la vida cívica, cultural y económica.

Aquí hay cinco áreas en las que las ciudades deben actuar para garantizar que estén preparadas para el futuro:

  • 1. Vivienda y Salud
  • La vivienda es fundamental para una ciudad que acoge a las personas mayores y debe diseñarse en conjunto con los servicios de salud y apoyo. Las viviendas adaptables y asequibles que permiten envejecer en el propio hogar evitan la interrupción que supone tener que mudarse a medida que cambian las necesidades. Asimismo, las comunidades se benefician de modelos que promueven la convivencia multigeneracional, lo que reduce el aislamiento y fortalece los lazos sociales.
  • 2. Movilidad y Espacio Público
  • El transporte público, la accesibilidad peatonal y la comodidad son componentes esenciales de un entorno urbano que acoge a las personas mayores. Senderos peatonales bien iluminados, aceras sombreadas y frecuentes puntos de descanso facilitan y hacen más agradables las salidas diarias. Pequeños parques cercanos con instalaciones limpias ofrecen oportunidades para hacer ejercicio, disfrutar del ocio y socializar. En conjunto, estas características respaldan el concepto de "ciudad de 15 minutos", donde las necesidades básicas se pueden satisfacer a poca distancia a pie o en coche, un enfoque que beneficia especialmente a las personas mayores y mejora la calidad de vida de todos.
  • Un ejemplo destacado de esta filosofía en la práctica es Mosaic, de Willow Valley Communities, en Lancaster, Pensilvania. Diseñado como un barrio vertical dentro del centro peatonal de la ciudad, Mosaic hace hincapié en la accesibilidad, la proximidad y la integración con el tejido urbano circundante. Los residentes tienen fácil acceso a centros culturales, restaurantes y tiendas a pocos pasos, mientras que el propio edificio está diseñado teniendo en cuenta los principios de accesibilidad para las personas mayores: amplios espacios comunes, servicios de bienestar y una conexión fluida con el espacio público.
  • Proyectos como Mosaic demuestran cómo la movilidad y la comodidad pueden integrarse en el tejido mismo del desarrollo urbano, haciendo que envejecer en el propio hogar sea posible y enriquecedor.
  • 3. Participación, Trabajo y Aprendizaje

Una ciudad plena es aquella donde sus residentes se sienten involucrados en la vida cultural, económica e intelectual en cada etapa de la vida. Las universidades y bibliotecas pueden ampliar las oportunidades de aprendizaje permanente, brindando a los adultos mayores la posibilidad de cultivar nuevos intereses o desarrollar nuevas habilidades.

La participación económica es igualmente importante. Las opciones de trabajo flexibles y a tiempo parcial permiten a los trabajadores mayores mantenerse activos en el mercado laboral, mientras que los programas de emprendimiento apoyan a los innovadores al final de su carrera. La mentoría intergeneracional y el intercambio de conocimientos fortalecen tanto los lugares de trabajo como las comunidades, asegurando que se compartan la experiencia y la sabiduría, a la vez que se acogen nuevas perspectivas.

Un modelo emergente de este principio es Varcity en la Universidad de Purdue, una comunidad de uso mixto diseñada para conectar a las personas mayores con la energía y los recursos de la vida universitaria. Ubicada junto al campus de Purdue, Varcity ofrece a sus residentes acceso a conferencias, eventos culturales, instalaciones deportivas y oportunidades para interactuar directamente con estudiantes y profesores. Combina vivienda con servicios educativos y recreativos, fomentando un entorno verdaderamente intergeneracional donde el aprendizaje, la mentoría y la colaboración forman parte natural de la vida cotidiana.

Al ubicar a las personas mayores cerca de instituciones académicas y culturales, proyectos como Varcity demuestran cómo las ciudades pueden diseñar espacios que mantengan a las personas intelectualmente activas, socialmente conectadas y económicamente integradas durante la vejez. Un modelo emergente de este principio es Varcity en la Universidad de Purdue, una comunidad de uso mixto diseñada para conectar a las personas mayores con la energía y los recursos de la vida universitaria. Ubicada junto al campus de Purdue, Varcity ofrece a sus residentes acceso a conferencias, eventos culturales, instalaciones deportivas y oportunidades para interactuar directamente con estudiantes y profesores. Combina vivienda con servicios educativos y recreativos, fomentando un entorno verdaderamente intergeneracional donde el aprendizaje, la mentoría y la colaboración forman parte natural de la vida cotidiana.

Al ubicar a las personas mayores cerca de instituciones académicas y culturales, proyectos como Varcity demuestran cómo las ciudades pueden diseñar espacios que mantengan a las personas intelectualmente activas, socialmente conectadas y económicamente integradas durante la vejez.

  • 4. Inclusión cívica y social
  • Una ciudad inclusiva es aquella donde las personas mayores participan activamente en la toma de decisiones, en lugar de ser receptoras pasivas de servicios. Asimismo, las ciudades deben superar la brecha digital para que los residentes mayores puedan acceder a servicios en línea, plataformas cívicas y tecnologías modernas. Los espacios públicos deben diseñarse para la interacción intergeneracional, donde parques, plazas e instalaciones comunitarias fomenten la conexión natural entre personas de todas las edades. Estas estrategias promueven el sentido de pertenencia y reducen el riesgo de aislamiento.
  • 5. Políticas y Gobernanza
  • Transformar y diseñar las ciudades para la longevidad requiere una gobernanza coordinada. Un grupo de trabajo especializado que conecte los distintos departamentos —planificación, vivienda, transporte, salud pública y servicios comunitarios— garantiza que el envejecimiento no se aborde de forma aislada, sino que se integre en todas las áreas de política. Los códigos de construcción, las normas de zonificación y las inversiones en transporte deben tener en cuenta las necesidades de las personas mayores. Las auditorías periódicas, con la participación activa de las personas mayores, proporcionan una rendición de cuentas continua y ayudan a las ciudades a identificar áreas de mejora.
  • La oportunidad que se avecina
  • La revolución de la población como fenómeno mundial no es solo un desafío, sino una oportunidad. Las ciudades que se adapten bien a esta transformación demográfica desarrollarán nuevas formas de resiliencia, creatividad y prosperidad. Las personas mayores no son solo un grupo al que apoyar, sino un recurso valioso que se debe aprovechar.
  • En resumen, la cuestión no es solo cómo planificar y preparar las ciudades para la población más longeva de la historia, sino también cómo diseñar ciudades que permitan que cada etapa de la vida prospere.

EnciclopediaRelacionalDinamica: Ciudades (última edición 2025-11-10 10:32:52 efectuada por MercedesJones)